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Isabel GarcíaIsabel García

Las mujeres rurales están de celebración. Celebran el pago de una deuda histórica que la sociedad tenía contraída con ellas desde hace mil años o desde, como dicen algunos, desde el neolítico, cuando empezó a hacerse visible el concepto de la propiedad. Y es que, por fin, el pasado mes de julio se saldó dicha deuda, o al menos se firmó el ‘primer pagaré’, con la aprobación por parte del Congreso de los Diputados del proyecto de Ley de Titularidad Compartida de Explotaciones Agrarias con el respaldo de todos los grupos parlamentarios. En total, se calcula que se podrán beneficiar de esta ley cerca de 100.000 mujeres españolas que, hasta ahora, desde que se levantaban hasta que se acostaban, colaboraban en las tareas de la explotación familiar sin remuneración económica alguna, sin derecho a baja por maternidad, sin pensión de jubilación. Con la nueva normativa se permite a las mujeres figurar como copropietarias y trabajadoras de los negocios familiares del campo, algo tan simple y ‘de cajón’, pero que, sin embargo, no se reconocía jurídicamente el papel femenino en el sector agrario. Además, las explotaciones de titularidad compartida tendrán prioridad para acceder a ayudas económicas públicas y tanto las subvenciones como los rendimientos se repartirán al 50% entre las dos personas titulares, según esta Ley.
 
Ahora lo que toca, porque con esta Ley no está todo hecho, es lograr hacer efectivo y real el cambio en la cultura del medio rural, un cambio que requerirá una vez más la aportación y la participación de las mujeres del mundo rural quienes, sufridas por ser mujeres y por vivir en un ámbito hostil, recuperan hoy una brizna de la dignidad que siempre les hurtó la sociedad machista. Ha costado pero, mejor tarde que nunca.
 
Isabel García

Riesgo y su familia…

Mónica Urgoiti ArísteguiMónica Urgoiti Arístegui

Contento debe de estar Riesgo cuando su prima díscola se nos ha subido a la chepa. Ahora, que empezábamos a ver un puntito de luz al final del túnel (anticipo electoral), viene la Prima de Riesgo y nos fastidia la ilusión. Esto de la crisis otra cosa no tendrá, pero sirve para ampliar nuestro vocabulario; aprendo “palabrejas” nuevas todos los días. Fuera bromas, ¿qué es la Prima de Riesgo? Si lo intentamos explicar de manera literal diremos que tiene que ver con un peligro, con correr un riesgo y ahora no creo que estemos para eso. Pero es algo más complicado, es el sobreprecio que paga un país, en este caso el nuestro, para financiarse en los mercados. Siempre se hace comparándolo con un mercado de referencia, en caso de España con el alemán (como no podía ser de otra manera). En castellano, mide la confianza de los inversores en la solidez de una economía. Y la nuestra sobrepasa ya los 400 puntos. (Puntos que ya nos gustaría obtener en otros mercados como el de Eurovisión, que nunca sobrepasamos los 100). Lo siento, es fácil caer en el chiste, aunque la cosa no sea para tomársela a broma.
 
Para hacerse una idea de cómo está el patio,a finales de agosto que escuando estoy escribiendo estas reflexiones, la prima de Grecia -recordemos, primer país en caer y ser rescatada por la UE- está en torno a los 1.400 puntos; le sigue de cerca Irlanda, que se sitúa en unos 1.000 puntos y la portuguesa está en los 876 puntos. Después va Italia con 415 puntos y por último,.vamos nosotros. Aunque estemos lejos de la cifra griega e irlandesa, no podemos dormirnos en los laureles. Bruselas nos ha aconsejado que tomemos medidas para evitar un incremento de deuda porque eso supondría un impacto negativo en nuestro PIB. Pero, ¿quién califica a los países? Existen tres agencias importantes, Standard&poor’s, Ficht y la tan controvertida Moody’s. Son las encargadas de estudiar y medir el riesgo que tiene la compra de los valores de un determinado país. Su opinión es determinante para convencer a los inversores. ¿Y cómo les convencemos a éstos? Está visto que los movimientos y esfuerzos que estamos haciendo no son suficientes. ¿Estamos abocados a ser rescatados por la UE?
 
Dice Zapatero que los que apuestan en contra de España están equivocados y perderán dinero. Pero los mercados son inmisericorde con el débil; que se lo digan a Grecia. Y nuestro país está en una clara situación de riesgo, Italia es más débil, perono sufre el “acoso” político que sufre España. ¿Es bueno estar todos los días en las portadas de todos los periódicos nacionales e internacionales? ¿En boca de los expertos internacionales? ¿Quizás la solución para España sea quedarse en un segundo plano, en un bajo perfil, hasta que solucionemos nuestros problemas internos? ¿Será el 20-N una fecha para devolver a los mercados cierta confianza? Yo no lo sé. Lo que sí está claro es que debemos hacer algo, pronto y con contundencia. Mientras, Riesgo y su familia, que cuelguen el ‘Cerrado por vacaciones’.
 
Mónica Urgoiti Arístegui

Autocrítica y perspectiva

Gloria BellidoNos solemos quejar en verano de que no hay noticias. En los telediarios empiezan a hablar del calor que hace en el sur y a contar historias divertidas y curiosas que miramos con poco interés mientras comemos en el sitio en el que e…

Un verano negro

Mª Ángeles TejadaMª Ángeles Tejada

Pues sí, parece que vivimos días muy oscuros, porque al drama insólito provocado hace un par de semanas, por un fanático en Noruega, se han sumado desórdenes callejeros en Londres que se suman a las eternas guerras en Libia, Irak, la hambruna del cuerno africano,  y  además, los problemas económicos de “casa”, sueldos que no llegan, la inviabilidad de la dación en pago para eliminar las hipotecas, muchas penas y poca gloria. No obstante, mientras el  BCE se ha decidido a comprar deuda italiana y española para bajar la “prima de riesgo” y Obama no sabe qué hacer para mantener su “we can”, la gente se ha ido de vacaciones y ha hecho bien, porque al menos el sol es gratis y en bañador los problemas pesan un poco menos.
 
No son buenos tiempos para nadie y para las mujeres menos, porque deben cubrir sus necesidades familiares todos los días, inventando recursos donde no los hay , y encima muchas de ellas (las amas de casa) sin cobrar y otras (las que malviven de la economía sumergida)  pues explotadas, sin cotización y sin justicia social, por suerte las más decididas, o las que “pudieron” hacerlo en su día montaron pequeños negocios que ahora apenas pueden soportar, por la presión financiera y la ineficacia de los políticos.
 
En la calle, las empresarias y nuestros colegas masculinos, seguimos suspirando por la “coherencia” y por el sentido común del que parecen carecer legisladores y parlamentarios. ¡Qué lástima! Que no se aprenda a emprender, antes que a legislar, es increíble que tantos años de historia no hayan servido para entender que los hechos siempre van por delante del derecho, que hay que legislar a partir del realismo y no de la utopía, que el dinero no se inventa, se crea y además, no debe gastarse sino invertirse y  hay que dejarlo en manos de la gente que es capaz de añadirle valores o sea las empresarias y empresarios.
 
Desde el año 78 en el que emprendí mi proyecto empresarial que posteriormente se convertiría en la primera “ETT” del país, tardamos 16 años hasta que los políticos y sindicatos cayeran en la cuenta de que el mundo del trabajo, igual que la vida, requiere flexibilidad y gestión profesionalizada. Costó que entendieran que al final sobreviven los que se adaptan mejor, o que hay que reinventarse para sobrevivir. Esta semana los datos del Ministerio de Trabajo, indican que el sector de ETT aporta un 3,7% más de contratos, lo que significa más de 380.000 personas con trabajo y cotizando.
 
Y es que al final siempre se cumple la ecuación de la eficiencia y la utilidad, porque nadie sabe hacer mejor el trabajo que los profesionales y las ETT, las  empresas de selección y “las” y los profesionales que se dedican a esto, saben buscar y encontrar a la persona más idónea para cada tarea, pues el mundo del trabajo no entiende de asambleas, votaciones y proclamas. El paro no es  una “subvención” sino un préstamo que pagamos todos  para que la gente sobreviva el tiempo en que se está buscando un trabajo, y el éxito no hay que buscarlo en los decretos u ordenanzas sino en el conocimiento, eficacia, competitividad, trabajo, exigencia y eso sí, respetando a todo el mundo.
 
Mª Ángeles Tejada

Vender en tiempos de oportunidad

Ana Maria HerreroCrisis versus oportunidad. Y es que a este tiempo me gusta llamarlo oportunidad. Hoy y después del periodo vacacional tenemos que afrontar las oportunidades que nos muestra el mercado de la forma más óptima. &iques…

Septiembre

Manuel BellidoSeptiembre es siempre un buen mes para recomenzar. Se vuelve de vacaciones, después de haber desconectado de la rutina diaria durante varias semanas, cargados de propósitos y de buenas intenciones.  Somos conscientes de…

El latifundio mediático

Susana MuñozSusana Muñoz

El escándalo de News of The World ha destapado las malas praxis que en el mundo del periodismo existen. La apuesta del magnate Rupert Murdoch por prácticas irregulares para conseguir exclusivas con el único objetivo de aumentar sus ventas ha terminado por reventar. Pero, aunque ahora todos rivalicen en mostrar su más enérgica oposición y su desconocimiento sobre semejantes modos de trabajo, no es menos cierto que muchos eran los que miraban hacia otro lado, empezando por políticos y periodistas y continuando con la propia opinión pública, que durante años multiplicó las ventas del tabloide inglés.
 
España, por fortuna, carece de este tipo de prensa escrita amarilla, aunque el ejercicio del periodismo sin escrúpulos, ni conciencia, se ejerce por otras vías (sólo hay que ver la parrilla televisiva). En ambos casos, el problema es el mismo: ¿dónde se sitúa la línea que separa la protección al honor, la libertad de la información y el derecho de los ciudadanos a recibir una información libre en el que se ampara? La respuesta es indudable, como afirma Elsa González, presidenta de la FAPE (Federación de Asociaciones de Periodistas de España): “Ni  la primicia, ni la audiencia son excusas para actuar sin escrúpulos, especialmente cuando se trata de un profesional de la información del que se espera la verdad. Y la crisis de los medios no se resuelve con un periodismo sin calidad, sino con todo lo contrario. Es el valor añadido que debe ofrecer este oficio”.
 
En efecto, la cuestión es saber dónde están los límites de la ética de los creadores de opinión y sobre todo tener claro que la autorregulación responsable es el gran reto al que nos enfrentamos periodistas y medios a diario (a mi juicio, nuestro auténtico compromiso con la sociedad). Pero son muchos los peligros que nos acechan: la deshumanización de la profesión, la primacía de las cuentas de resultados sobre la calidad de la información, las reducciones permanentes de las redacciones y, cada vez más, las prácticas políticas ejercidas para limitar el papel del periodista (#sinpreguntasnocobertura). 
 
Pero sobre todos ellos se sitúa como el más acuciante la actual concentración de medios, el latifundio mediático que nos presiona. Por desgracia, el caso Murdoch no es novedoso, ni en la forma, ni en el fondo. Sólo hay que echar un vistazo a la historia de la prensa hasta encontrar a William Randolph Hearst (1863-1951), periodista y magnate estadounidense, conocido por ser uno de los promotores de la prensa amarilla, en quien el gran Orson Welles se inspiró para crear Ciudadano Kane.
Hearst -que rivalizó con Joseph Pulitzer- inventó la prensa sensacionalista, una mezcla de titulares incendiarios, alejados de la neutralidad y el rigor periodístico, que tenían como único objetivo la venta de la mayor tirada posible, prescindiendo de la veracidad u objetividad de los datos. Su poder era tan omnímodo que prácticamente nadie era capaz de enfrentarse a sus publicaciones. Una de sus máximas más conocidas era “I make news”: “Fabrico noticias”. Recordado particularmente por alimentar el incidente de la Guerra de Cuba de 1898 -una escalada creciente de tensión diplomática entre España y EEUU a causa de la situación de Cuba, colonia española-, fue acusado de xenófobo, pronazi y partidario de la caza de brujas. Al mismo tiempo, impulsó la historieta moderna, gracias a su astucia y visión comercial.
 
Millonario comprador compulsivo, fue el primero en demostrar que la prensa podía ser un terrible cuarto poder con tentáculos que la unían a la política y los negocios. Sólo Welles se atrevió a llevar al cine sus excesos en Ciudadano Kane y sólo la Gran Depresión (que afectó seriamente a los negocios de Hearst, mermando su portentoso poder) evitó que boicoteara la película, tan crítica con su figura. Hoy podemos disfrutar de ella y tal vez sería un buen momento para volverla a ver y recapacitar.
 
Susana Muñoz

La salud de las piernas

Siendo las piernas tan importantes para nuestra autonomía, en muchas ocasiones pasan inadvertidas a la hora de prevenir problemas de salud relacionados con ellas. A todas nos gustaría tener unas piernas bonitas, sin varices, ni celulitis….

¡Estamos de fiesta!

Es una frivolidad lo que voy a decir, pero me encanta Ascot, el rancio abolengo de las carreras más tradicionales y antiguas de Gran Bretaña. Todos los años los tocados de las mujeres, y alguna de las chisteras de los hombres, se s…

El verano de las mascotas

¿Playa o montaña? ¿Relax o aventura? Pero, ¿con nuestra mascota qué hacemos? Estas son las típicas preguntas a las que muchos nos enfrentamos cuando llega la hora de planificar qué hacer en vacaciones. S…

Periodismo
Constructivo