Una lengua bien afilada

Gloria BellidoUna de las cosas a las que más respeto da es enfrentarse a una página en blanco. Una página en blanco que queremos rellenar con algún pensamiento, una reflexión, una emoción o simplemente con una …

El ejercicio de las palabras

Manuel BellidoEn el oficio de escritor o periodista resulta imprescindible el constante y meticuloso aprendizaje de las palabras. En general, más allá de nuestra vocación o profesión, necesitamos conocer el valor, la esencia…

¿Volverá la política a su cauce?

Manuel BellidoLa política se demuestra primordialmente en acciones de servicio en favor de una nación y en la creación del bien común,  pero cuando los políticos ocupan su tiempo en librar guerras ofensivas para …

Mis mejores deseos

Ana Mª PagadorAna Mª Pagador

Diciembre, y reflexiono. ¿Por qué puedo brindar este año? ¿Qué pediré a los reyes magos en mi carta?  .Podemos hacer balance pensando en negativo, tenemos motivos para ello, pero sólo conseguiríamos frustración, impotencia, emociones que nos aleja de la salud. O vivirlos positivos, valorando el apoyo y la unión de la familia, amigos, buscando la fuerza y la esperanza para superar conflictos. Sufro por el dolor de los que me rodean, amigos, pacientes, por este presente difícil. Pero quiero brindar este mes de diciembre, como siempre, buscando ilusión, los reencuentros, dando lo mejor de mí, sin excusas.
 
Mi deseo para este año, es por un mundo mejor, con oportunidades para todos, con facilidades para alcanzar momentos de felicidad cada uno con sus circunstancias. Recobrar el sentido común. Perder el miedo al que maltrata, haciéndole frente, acompañado de una buena justicia y un apoyo social. Pido por el que tenga poder para que no abuse de él, que nadie permita perder su dignidad, y que el que tenga conflictos personales sea valiente y los supere, pido porque mejoren las condiciones de trabajo y los contratos laborales. Pido por la salud porque por mi experiencia profesional, desde hace años, entiendo la falta de salud como uno de los mayores sufrimientos y limitaciones de la vida. Deseo continuar en mi línea de prevención y educación para la salud, aportando mi granito de arena. Tú que puedes cuidarte y cuidar tu mundo particular tienes el poder de realizarlo y hacerlo tan bonito como puedas. Tu fuerza y tu energía está en tu interior. Así me lo demuestra mi experiencia de vida,  en esta etapa que voy recorriendo, de madurez, en mi meditación diaria. Os deseo a todos los lectores y lectoras que sois fieles a Mujeremprendedora os rodeéis de amor. Soñar es gratis. Perseguir que los deseos se cumplan merece la pena. Estar vivos es una oportunidad.
 
Ana Mª Pagador

Ni una más

Isabel GarcíaIsabel García

No habrá ni una sólo diputada más en la Cámara del Congreso de los Diputados cuando el próximo 13 de diciembre abra sus puertas para constituirse tras las elecciones del pasado 20 de noviembre. Serán 124 mujeres, como en la legislatura pasada, un porcentaje que no llega al 36% de los 350 parlamentarios. En cambio, 226 hombres ocuparán un escaño, casi el doble. La ley de Igualdad no ha conseguido, y ya lleva dos intentos, llevar más mujeres al hemiciclo… ¿o es que ése no era su objetivo? En 2004, la última convocatoria sin que la paridad fuera obligatoria en las listas, se sentaron 125 mujeres en los escaños.
 
Conclusión, hemos hasta perdido un puesto… y lo peor de todo es que no resulta sorprendente, era previsible y hasta esperado. La razón se puede resumir con un proverbio popular… “hecha la ley, hecha la trampa”. Según la norma ningún sexo puede superar el 60% o estar por debajo del 40% en cada tramo de cinco puestos de las listas electorales, lo que no impide que los puestos de salida estén copados, casi por completo, por hombres, tal y como sucedió en las últimas elecciones. Por eso, precisamente, no se puede decir que la Ley no sirve para nada porque una vez más se ha cumplido y en los términos previstos. Si se pretendía otra cosa, habría que haber hecho otra cosa. La fórmula propuesta por la Ley garantiza la presencia de mujeres en las listas pero no en los resultados electorales. De ahí sus resultados. 
 
Isabel García

Soñar

Lourdes OteroCarl Sandburg decía que nada sucede si antes no lo soñamos, y creo que es un buen principio para que las cosas ocurran. Todas las cosas se crean dos veces. Primero hay una creación visual, lo que puedes ver o imaginar …

Renovación en campaña

Gloria BellidoParece mentira pero, por fin, se acabó la campaña electoral. Durante semanas enteras no se podía encender la televisión ni abrir un periódico sin enterarse de las últimas noticias, muchas veces re…

Mujeres y responsabilidad

Mª Ángeles TejadaMª Ángeles Tejada

Entre las distintas etimologías aplicables a la palabra “crisis” parece que una de ellas, procedente del sánscrito, lo identifica como transformación, lo que viene a significar algo así como cambios en la naturaleza de las cosas.
 
Hasta hace poco, muchos progenitores, preocupados como es lógico por el porvenir de sus hijos,  los “empujaban” para que enfocaran su profesión hacia el funcionariado público, seguramente por aquello de tener un empleo de por vida, estar asegurado  y todo lo que sabemos todas, por desgracia o por fortuna. ¿Quién sabe? Este paradigma parece haber tocado a su fin, ya que hoy en dia, no sólo parecen sobrar los funcionarios, sino que “peligra” este criterio vitalicio. Todo eso en un contexto educativo en el que se premia la mediocridad, en parte, nos ha llevado a la situación de precariedad de espíritu emprendedor que padecemos.
 
Si en vez de fomentar el esfuerzo intermitente de las oposiciones para posicionarse y abandonarse de por vida se hubiera potenciado el esfuerzo, el riesgo y el desarrollo imaginativo de los futuros emprendedores y emprendedoras, seguro que las cifras actuales de ocupación serían otras, ya que nuestra sociedad, lo que necesita de las nuevas generaciones son personas capaces de asumir responsabilidades y tomar decisiones.
 
De hecho las mujeres hace tiempo que asumimos a menudo más deberes de los que nos tocan, sobre todo cuando se ha tratado de conciliar familia y trabajo en estos últimos 40 años, diríamos de desarrollo, lo que significa que el mundo empresarial nos quiere porque somos eficientes y seguramente trabajadoras. En estos días me ha llamado la atención un estudio, realizado entre Edenred y el IESE, sobre una muestra de 1.200 trajadores, en el que se evidencia que una gran parte de españoles prefiere tener a una mujer como jefe y según otro estudio realizado por Randstad, España es el 5ª país de Europa en liderazgo femenino y un 33% de hispanos tiene a una mujer como jefe ¿Qué les parece? Y aquí no sólo se trata de mandar, sino de tomar decisiones, de alentar , comunicar y ayudar al desarrollo de las personas, eso lo hacemos las mujeres cada día. Todas estas cosas me dan que pensar y hasta me convencen para afrontar con cierto optimismo el futuro, pero necesitamos que se realicen reformas por parte de la administración para facilitar el acceso al “empresariado”, menos trabas, más oportunidades y sobre todo, que exista un clima social que favorezca la cultura del esfuerzo, la competitividad y la responsabilidad propias del espíritu emprendedor desde la escuela y la familia.
 
En el fracaso escolar, del que tanto se habla, hay una cuota importante de responsabilidad de progenitores y  del sistema educativo, ya que no debe basarse sólo en la adquisición de conocimientos básicos, que tampoco los tienen, ni  disfrutar de la cultura o la lectura, que no es el caso. Sólo hace falta ver entrevistas por la tele, poca gente sabe identificar una capital de nuevo estado, la situación geográfica de un país y mucho menos explicar un concepto. Si la tecnología es la que hace los “deberes” y la ley que impera es  la del mínimo esfuerzo, caeremos en el pozo de la pasividad y quizás tengamos muchos aplicadores y funcionarios, pero poca gente capaz de  dar una visión distinta y transformar la sociedad, para que más gente trabaje, lo haga bien y en cosas que le gusten.
 
Mª Ángeles Tejada

Gracias

Isabel GarcíaIsabel García

El pasado octubre paseando por Sevilla me topé, de casualidad, con un acto de protesta de la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (Ahige) contra la violencia machista, una protesta que al parecer celebraba ese mismo día hasta en 35 ciudades españolas. Eran hijos de… padres… maridos de… abuelos de… que, como leí en un comunicado, mostraban su rechazo y se mostraban parte de la solución ante una lacra social como es la violencia machista porque, como dicen, el silencio les hace “cómplices”. Fue ese mismo día, en ese mismo momento, cuando me dí cuenta que llevaba años hablando de mujeres, de nombres de mujeres, y que nunca me había parado a hablar de hombres, de todos aquellos hombres, que son muchos, conscientes de la necesidad de cambio del planteamiento de la masculinidad, conscientes de cuánto ganamos todos, nosotras y ellos, con el cambio hacia la igualdad.
 
Son hombres que saben que la lucha de las mujeres por la igualdad es una lucha por construir una sociedad democrática, no es una lucha contra los hombres. Son hombres que apoyan a las mujeres y a sus organizaciones cuando exigen a los poderes públicos acciones positivas y efectivas contra la desigualdad de género, iniciativas dirigidas a lograr un reparto equitativo de todas las tareas y responsabilidades de la vida cotidiana, social, doméstica o laboral, o a poner fin a toda situación de privilegio masculino, legal o de hecho. Son hombres que luchan de manera personal y colectiva contra toda discriminación por razón de sexo, que han renunciado al silencio, al inmovilismo y a la resistencia pasiva que siguen produciendo desigualdad y dan aliento a actitudes y aptitudes machistas. A todos ellos este mes quiero darle las gracias, gracias por ver que la desigualdad es un problema no sólo de las mujeres, no sólo de sus nietas, hijas, esposas, madres y abuelas… es un problema también de ellos.
 
Isabel García

Llorar

Lourdes OteroLa vida es un valle de lágrimas, nos han repetido desde pequeñas. O la vida es problema tras problema, me dijeron un día, y después te mueres. Y ¡qué cierto es! Baste decir que nada mas nacer, lo pr…

Periodismo
Constructivo