Cyborg, principitos y asteroides
En 1960, en plena carrera espacial entre EEUU y la Unión Soviética, Manfred E. Clynes y Nathan S. Klyne acuñaron el término ‘Cyborg’ para designar una criatura compuesta de elementos orgánicos y dispositiv…
Y colorín colorado…
‘Blancanieves’, ‘La Cenicienta’ o ‘La Bella Durmiente’ se han acabado. Y es que la última misión pedagógica del Ministerio de Igualdad ha convertido a Bibiana Aído en la mala del cuen…
Viajar
Desde pequeña mi sueño era pasar la vida viajando. Transportarme a otros lugares, otras culturas; conocer otras gentes… No sé en qué medida hasta el día de hoy he completado mi sueño. Cuanto menos he dis…
Madre y trabajadora, por alegrías
Las madres trabajadoras estamos de doble enhorabuena en el mes de mayo. Por la celebración el día 1 del Día del Trabajador y al día siguiente, el de la Madre. Visto así suena a fiesta, pero… Los dat…
El futuro de las empresas: la satisfacción del trabajador
Mientras estoy escribiendo este artículo, me dedico a pensar en las personas que lo leerán cuando ya esté publicado y creo que es prácticamente imposible que ninguna de esas personas no haya oído nunca hablar o inclus…
El conflicto entre grupos
La empresa es un organismo social que como tal, está formada por varios grupos interconectados entre sí, los cuales tienen una única misión general y global, la misión de la empresa, que está por encima de todo…
El conflicto entre grupos
Ana Maria HerreroLa empresa es un organismo social que como tal, está formada por varios grupos interconectados entre sí, los cuales tienen una única misión general y global, la misión de la empresa, que está p…
Construyendo un futuro
Todas sabemos un poco de que va eso de las modas, normalmente van y vienen de la mano de las estaciones del año, ofreciendo sugerentes productos y servicios que a menudo se van repitiendo y sucediendo en intervalos de unos diez años. Este fenómeno más o menos lúdico se repite también en el mundo de los negocios y ocupa lugar destacado lo que conocemos como la autoayuda.
Ahora están de moda los libros sobre el sentido de la vida, mira por donde, gente como Stephen Covey, Alex Pattakos y mucho más en la línea del psiquiatra Viktor Frankl, nos recuerdan que la vida debe servir para algo y cómo buscarle el sentido a lo que hacemos. Claro está que las mujeres, ya hace siglos que le encontramos este sentido, especialmente nuestras abuelas, que no tenían tiempo a “deprimirse” porque la familia, los hijos y liberarse un poco de la esclavitud del entorno hasta conseguir algún derecho, ya les llevaba toda la vida.
Si ser empresaria era casi utópico hasta finales del siglo XX, tener éxito y sentirse reconocidas, era poco menos que milagroso; no obstante creo que estas mujeres que fueron capaces de hacer florecer vidas con futuro, aplicaron casi siempre algunos principios, que merece la pena recordar, más que nada, para no perderlos de vista porque siguen vigentes.
Por si te atreves a iniciar algún camino como empresaria, y ojalá estuviera de moda serlo, lo primero que debes hacer es preparar un poco el terreno. Es importante tener apoyo familiar, eso que llaman conciliación y que significa simplemente liberarte de la presión y pensar un poco en ti y en tu ilusión emprendedora; el entorno puede ser facilitador o un obstáculo y si lo preparas todo es más fácil, la administración, las corporaciones femeninas, algunas consejerías del ramo y tú voluntad permiten un buen inicio. Después, traza un plan de empresa y ejecútalo, pero asegúrate de tener las personas adecuadas de tu parte y si no tienes los medios o los buscas o los inventas, pero sin perder de vista que el recurso más importante eres tú, tu confianza y todo lo que puedas aprender .
A partir de aquí, ya puedes empezar a hacer cosas. Mueve todos tus contactos, tu agenda y empieza a probar, pensando que si no te equivocas algunas veces es que lo has intentado poco, pon en marcha todas la iniciativas que consideres interesantes, el networking “fundamental”, tienes que dar a conocer al mundo lo que estás haciendo, y sobre todo mima a las personas que confían en tu proyecto, colaboradores, clientes y proveedores, el buen rollo atrae y nos gusta comprar a quien nos trata bien, la buena comunicación es básica.
Cuando tu proyecto empieza a andar, protégelo y cuídalo, aprende de tus competidores, guárdate de las amenazas, descubre tu originalidad. Eso te hará diferente. Refuerza tu empresa, crea alianzas con los que piensan como tú, convierte a tus proveedores en partners, especialmente en el tema de recursos humanos; crea tu propio equipo, pero confía en el apoyo externo; consolida lo que vas consiguiendo y disfruta los resultados, procurando que también lo haga tu equipo; con eso y un poco de suerte, tu proyecto funcionará y con él tu propia vida.
Mª Ángeles Tejada
Presidenta de Fidem y Directora General de Randstad Especialidades
Sentirse bien con uno mismo
Manuel BellidoLlegó hace unos días a la redacción un estudio publicado en el American Journal of Physiology que explicaba, de manera muy clara y argumentada, que sin actividad física ninguna dieta adelgazante es suficiente. …
Y colorín colorado…
…‘Blancanieves’, ‘La Cenicienta’ o ‘La Bella Durmiente’ se han acabado. Y es que la última misión pedagógica del Ministerio de Igualdad ha convertido a Bibiana Aído en la mala del cuento, poniendo en el punto de mira a títulos tan populares como estos clásicos de Walt Disney. La responsable de todo ello ha sido la campaña presentada el pasado mes de abril por Igualdad, Instituto de la Mujer y el sindicato FETE UGT, ‘Educando en Igualdad’, una iniciativa que propone buscar cuentos no sexistas. Porque en palabras de la directora general del Instituto de la Mujer, Laura Seara, las historias infantiles “suelen estar llenos de estereotipos”, pues “casi todas las historias colocan a las mujeres y a las niñas en una situación pasiva en la que el protagonista, generalmente masculino, tiene que realizar diversas actividades para salvarla”.
Decir que el contenido sexista de muchos cuentos clásicos no existe sería absurdo porque es obvio que muchos de ellos sí que lo son. Ahora bien, la igualdad no se aprende en los cuentos, cuentos que por otra parte forman parte de nuestra vida y que deben de seguir existiendo, sabiendo explicar al niño que la realidad no es así. Así lo hacía mi madre y mis profesores conmigo y hoy, os lo aseguro, tengo muy claro que las enfermeras o enfermeros no tienen por qué ser siempre mujeres o que las mecánicas o mecánicos hombres. Por otra parte, se debe de pensar que los maestros están todavía en las escuelas de sus abuelos para proponerles ideas que hace tiempo que llevan a cabo. Y es que este tipo de polémicas lo único que hacen es distraer la atención que debería centrarse en otros temas, es una manera de buscar excusas para no hablar de lo realmente importante. ¿Hablamos de calidad en la educación?
Isabel García
redaccion@mujeremprendedora.net



