La suma de muchas sonrisas
Manuel BellidoEl repaso de la historia de la humanidad y en particular de los acontecimientos y las acciones que caracterizaron a los seres humanos en la época prehistórica, nos lleva a la conclusión de que el progreso humano…
Noticias
Dar una noticia a sabiendas de que no debería ser hoy por hoy, en pleno año 2012, una noticia, es algo a lo que me cuesta acostumbrarme. Lamentablemente, son noticias precisamente por eso, porque no deberían serlo. Y para muestra, dos titulares del pasado mes de junio: “Las mujeres sauditas podrán participar en las Olimpiadas de Londres” o “Sheryl Sandberg se convierte en la primera mujer en la junta directiva de Facebook”.
Noticias que gustan dar pero que no gustan. No gustan precisamente porque hace mucho tiempo que deberían de haber dejado de ser noticiables. Que hoy haya mujeres que no tengan todavía permiso de su país para competir en unos Juegos Olímpicos o que el mayor servicio de redes sociales del mundo en el que la mayoría de sus usuarios son mujeres no tuviera hasta el pasado junio una mujer en su máximo órgano de decisión resulta tan increíble como cierto.
De esa incredulidad nacen los titulares, aunque todavía haya quien diga por ahí, como leía el otro día, que “las diferencias por sexo solamente están en la mente de quien las busca”. Hay hechos que son obvios y que no, por mirarlos con los ojos de unos u otros, dejan de serlo por mucho debate político y mediático que halla en la calle sobre si se está yendo demasiado lejos en la lucha por la igualdad de género. Yo, de momento, lo que aspiro es a dar muchas noticias como las anteriores para poder dejar de una vez por todas de tener que darlas.
PD.: Suerte tanto a las mujeres saudíes que se animen a participar en Londres como a Sheryl Sandberg. Todo lo que hagan estará mirado con lupa.
Isabel García
redaccion@mujeremprendedora.net
Las jóvenes y la igualdad: ¿una relación peligrosa?
Cuando hablamos de mujeres jóvenes nos imaginamos una generación de chicas muy preparadas, con pleno acceso a la educación y al empleo, muy alejadas de los referentes de generaciones anteriores y muy a salvo de ser discriminadas por el hecho de ser mujeres. Claro que esa idea preconcebida responde a una estrategia de marketing del patriarcado para que pensemos eso, que las jóvenes hemos superado determinados roles sexistas y que ni nuestros compañeros ni la sociedad en la que vivimos son machistas, por eso nos genera tanto rechazo el feminismo. Nos han vendido, y muy bien, que las feministas son unas locas todas, lesbianas y feas, que odian al sexo opuesto y que están absolutamente desfasadas en los tiempos que corren.
Permítanme que me indigne, y que desmonte mitos, que ya es hora, pues creer eso nos convierte en ilusas y lo que es peor, creemos que somos iguales y rechazamos los mecanismos de igualdad existentes, y ¡zas! caemos en la trampa: ¿cuándo nos vamos a enterar de que los cambios no son para que todo siga igual?
Los nuevos discursos de las personas que hablan de las “feminazis”, la teoría radical del co-lecho, el síndrome de alienación parental (SAP), la negación de las cuotas y las leyes y medidas de igualdad, etc. no es más que una estrategia neomachista para mantener a las mujeres en la sociedad como ciudadanas de segunda con respecto a los hombres, que al final, son los buenos, y, que casualidad, los que mandan.
No puedo entender estos espejismos de igualdad cuando veo en las noticias mujeres jóvenes asesinadas por sus parejas, también jóvenes; cuando tantas de nosotras no podemos entrar a trabajar en empresas masculinizadas, y tenemos las peores condiciones en empresas feminizadas; cuando por un lado se nos presiona para ser madres y por otro, las que queremos serlo tenemos que posponer, o directamente renunciar, a la maternidad para continuar con nuestras carreras profesionales; cuando se nos siguen imponiendo los roles de cuidados; cuando somos víctimas una y otra vez de violencia económica en las empresas imponiéndonos como condición para tener un empleo la precariedad, con peores salarios que nuestros compañeros; cuando sufrimos también violencia con los acosos sexuales y acosos morales que se basan en el hecho de que seamos mujeres y ejerzamos nuestro derecho a la conciliación. Yo también estoy hablando de mujeres jóvenes.
Y ahora llegan las reformas y los recortes: las mujeres no podremos abortar libremente, podremos no tener acceso a la píldora del día después, y las legislaciones de igualdad se están incumpliendo sistemáticamente.
Además, tenemos una Reforma Laboral que penaliza a quién asume las responsabilidades familiares y de cuidado, nosotras, con una mayor disponibilidad para las empresas en todos los aspectos, con contratos formativos más largos y precarios, con menores medidas de conciliación, con medidas que fomentan que la conciliación pasa, bien por abandonar tu puesto de trabajo, bien por trabajar y emplearte en casa, con un despido libre y gratuito en muchos casos, o muy barato en otras, con contratos a tiempos parciales con disponibilidad completa, Todas estas disposiciones parecen estar orientadas a que las mujeres abandonemos el mercado laboral ahora que hay mucho menos empleo.
Yo les pregunto a las chicas de mi generación y más jóvenes: ¿de verdad pensáis que tenemos los mismos derechos que los hombres? La principal causa de discriminación contra las mujeres es negar la existencia de tal discriminación, piénsalo bien, si la respuesta es afirmativa, te están engañando.
Ana Pérez Luna
Secretaria de la Mujer de UGT-Andalucía
Austeridad y créditos
Estoy expectante ante la ayuda de la UE de 100.000 millones de euros a la banca española, y que sirva para auxiliar en gran parte a las pymes, así como a las emprendedoras y emprendedores de este país. Espero que después de tantos años de dificultad en nuestra liquidez, por fin y acudiendo a este “rescate” o “ayuda” como gusta llamarse, sirva para lo que debe servir, o sea para innovar y ayudar a las fuentes de creación de empleo.
No dejo de repetir que las únicas salidas a una crisis, siempre positiva porque nos hace crecer, son: priorizar el gasto, por tanto no dejar de gastar pero hacerlo con más criterio para que circule la economía y además de “ajustarnos el cinturón”- las mujeres ya tenemos la cintura algo más reducida, probablemente porque ya hemos adquirido el hábito de limitar y ponderar desde generaciones- y también: emprender e innovar, buscar nuevos productos, mercados y clientes, porque a eso se le llama emprendeduría.
Un ejemplo claro de esta vocación emprendedora y mesurada, la tenemos en una de las dirigentes femeninas que están contribuyendo a que el mundo recupere el sentido común. Me refiero a la africana Joyce Banda, presidenta de Malaui, que acaba de vender 60 Mercedes, su propio avión Falcon de Presidencia, “puedo viajar en líneas aéreas convencionales como todo el mundo”. ¿Qué les parece?, ¿podrían tomar nota algunos?
Y es que no hay otro camino. Cuando algo no funciona, debemos cambiarlo y si hay que gastar menos, pues es lo que toca, pero a menudo nos preocupamos demasiado de mantener lo superfluo obviando las cosas realmente importantes. Se dice también que estamos viviendo en una crisis de valores… pues claro que sí, y no tanto porque la gente se haga el distraído y no ceda el asiento del bus a los jubilados, esto es sólo un efecto, la causa está en la educación.
Los valores definen un carácter que, a su vez, se genera con los hábitos y éstos dependen de lo que se piensa, se hace y del ejemplo que recibimos, principalmente en casa. Antes existía una forma de hacer las cosas, en mi época, a este tipo de educación se le llamaba la “urbanidad”, aprendíamos a comer, a respetar y otras habilidades, más o menos impuestas pero que se reproducían en nuestras familias y en las de los demás, porque estaban hasta regladas.
En el mundo empresarial también existen valores, y es que a la gente que se ayuda a sí misma, se la debe escuchar y ayudarla a conseguir sus objetivos. Este es un auténtico “valor” que ha prevalecido en el espíritu emprendedor hasta ahora. Lo que pasa es que en los últimos 30 años no se ha “educado” a la gente en este sentido, como tampoco lo fue en las reglas de comportamiento social, y al empresario se le mira como un aventurero en el mejor de los casos o como a alguien que se aprovecha de los demás, en vez de entenderlo como alguien que genera riqueza para todos y permite que sus colaboradores puedan desarrollar en equipo un proyecto común que beneficie a todos.
Los bancos podrán estar más tranquilos, si cumplen su razón de ser, prestando dinero a empresarias y empresarios, porque ellas/ellos a través de la capitalización de sus ideas, serán capaces de generar riqueza y empleo, lo que asegurará el mantenimiento de la propia banca y apoyará la producción de bienes y servicios. De esta forma todos saldremos ganando.
Mª Ángeles Tejada
Directora General de Randstad Public Affaire y Presidenta de FIDEM
Risas para luchar
Gloria BellidoEn tiempos de crisis la risa es el mejor aliado. No estoy de acuerdo con la gente que critica el hecho de que nos divirtamos con la situación que hay, como aquellos que dicen que la Eurocopa solo sirve para hacer que nos olvidemos …
Vacaciones y buena educación
Manuel BellidoEl verano está colándose por todas las rendijas de nuestro día a día y las ganas de vacaciones nos está contagiando a todos. Con el calor aumenta el deseo de playa y de relax. Si el trabajo y las posibil…
Cambiar antes de que sea demasiado tarde
Manuel BellidoSe discute y se ironiza entre mis colegas de profesión sobre los contrastes que ofrecen hoy optimistas y catastrofistas de la política. La realidad es, que el panorama político se divide entre apocalíptic…
La receta de la productividad
“España es el país menos productivo de la Unión Europea”. “Las empresas que facilitan la conciliación laboral y familiar de forma habitual a sus empleados consiguen aumentar un 19% su productividad”. Son dos de las afirmaciones encontradas al escribir “productividad” y “España” en el Gran Señor Google, ése que todo lo sabe. Y es que, al parecer, todos los expertos coinciden que una conciliación bien planteada en las empresas conlleva un aumento evidente de la productividad o, lo que es lo mismo, ‘dinerito’ para las arcas de las empresas… Y digo yo que si tan claro está… ¿por qué la conciliación de la vida personal y profesional sigue siendo, como leía hace algún tiempo al profesor Francisco Loscos, algo parecido a un “proyecto de investigación en el mundo académico, una bonita utopía en el mundo empresarial y un indicador multiusos para explicar con mayor o menos acierto algunas tendencias sociales”?
Hoy, más que nunca, es cuando debemos de saber ‘cocinar’ una de las que aseguran es una buena ‘receta’ para lograr el que debería ser el ‘plato principal’ de nuestras empresas, mejorar una de las mayores lastras de nuestro país, los bajos índices de productividad. Y digo hoy en plena crisis económica, ésa que nos debe hacer repensar muchos de los aspectos relacionados con el mundo laboral; ésa que debería convertirse en la gran ocasión para ordenar de forma más racional y eficiente los horarios laborales, más sujetos a los usos y costumbres tradicionales que a las necesidades objetivas de la sociedad de hoy; ésa que nos debe servir para ver que conciliar la vida personal, familiar y laboral de los trabajadores no solo no es un coste sino que además es posible y es rentable para las empresas porque mejora la productividad y el bienestar de los trabajadores. Hoy, más que nunca, es cuando debemos ponernos manos a la ‘masa’ y ‘cocinar’ una ‘deliciosa receta de la productividad’ a base de ‘ingredientes’ como calidad en el empleo, flexibilidad temporal, especial apoyo a la familia de los empleados, desarrollo y competencia profesional, igualdad de oportunidad, liderazgo y estilos de dirección y perspectiva de género.
Isabel García
redaccion@mujeremprendedora.net
Emprender con la verdad
Hace pocos días tuve la oportunidad de invitar a nuestra cena de empresarias que venimos celebrando en Fidem, a Mdme. Belhadi, presidenta y fundadora de AME, la principal asociación argelina de directiv@s y emprendedor@s. Esta mujer, que ha sido seleccionada como una de las siete personas notables del país para entrevistarse con Barack Obama, me encantó porqué habla de lo necesario pero con mucha claridad.
Su país es uno de los más estables de África y con una economía al alza, siendo uno de nuestros grandes proveedores de gas, además de ser el país más grande del continente y con un potencial de crecimiento enorme. Me sorprendió mucho que entre las cosas que añoraba en su país, especialmente entre los jóvenes universitarios, es su actitud para aprender liderazgo, gestión de equipos, inteligencia emocional , organización y todas estas competencias que se asocian al espíritu emprendedor.
Contrasta notablemente esta inquietud por aprender y abrirse al mundo global y altamente competitivo, con la relajación y el limitado interés de nuestr@s jóvenes preparados, hacia esta noble profesión de la emprendeduría, probablemente porque el entorno, especialmente en los últimos 10 años, se ha basado en confiar en que el “papá Estado” me dé trabajo, o bien “alguien” deberá ocuparse en que yo trabaje. De aquí estas cifras astronómicas de candidatos a “funcionarios”, que contrasta con lo que antes contaba. Además las propias familias han sido cómplices de esta falsa seguridad de la oposición, contrastada con la “tragedia” o cuanto menos inquietud, que se plantea en una familia, cuando un hijo manifiesta que quiere emprender.
Por fortuna, muchas mujeres y también hombres, piensan como yo, que debemos inculcar esta vocación como parte fundamental de la educación precoz ya que es una magnífica opción, para disfrutarla profesionalmente, incorporándola en el proyecto de vida y ser feliz, creándonos el propio trabajo y de paso dando empleo a otros. Precisamente por esta razón, en Fidem, hemos tenido la oportunidad de establecer un acuerdo con IESE, una de las mejores Escuelas de Negocios del mundo, para que a través de un itinerario formativo que se mantendrá varias semanas en sesiones perfectamente compatibles con otras obligaciones laborales y/o familiares, se puedan conocer y desarrollar técnicas y competencias, para facilitar la emprendeduría entre las mujeres.
Estoy convencida que solamente la iniciativa de organizarlo ya es un éxito. Ahora sólo hace falta que de nuevo las mujeres nos impliquemos y haciendo gala de nuestro proverbial sentido común, aprovechemos esta oportunidad y generemos una dinámica con otras empresarias y aspirantes, a fin de que seamos capaces de crear valor, empezando por nuestra preparación, obteniendo la seguridad personal que también hace falta, para asumir los nuevos retos que nos plantea el mundo económico en la actualidad.
Hay quien afirma por ahí que esta crisis nos va a cambiar a todas y todos, y yo personalmente, espero que el cambio sea a mejor, siempre y cuando seamos capaces de recuperar los valores que aprendimos en su día, como el esfuerzo, el sacrificio, la resistencia a la frustración, la generosidad que tanto añoramos y sobre todo recuperemos la verdad que nos ha sido negada hasta ahora, pues se nos ha ocultado a los ciudadanos las causas reales de los problemas que sufrimos. Simplemente nos proporcionan pequeñas dosis porque a lo mejor, quienes gobiernan se han olvidado que esta confianza tan necesaria de la gente, sólo es posible a partir de la luz de la autenticidad y por tanto, nada nos asusta más, que la oscuridad de la ignorancia.
Mª Ángeles Tejada
Directora General de Randstad Public Affaire y Presidenta de FIDEM
Acción y consecuencias
Gloria BellidoUn niño de cinco años está en su cuarto pintando en su cuaderno. De pronto tiene la brillante idea de poner un poco de pintura en la pared. Cuando su madre lo ve le riñe por lo que acaba de hacer explicá…




