¿Criaturas delicadas?

“Deseamos honrar a las mujeres con esta prohibición, porque son criaturas delicadas”. Y tan ‘pancho’ que se queda… Son las palabras con las que Suaidi Yahya, el alcalde de una localidad de la región indonesia de Aceh, ha explicado una de sus últimas normas: se prohíbe a las mujeres que vayan en la parte de […]

Tiempo de preparación

La crisis económica que estamos padeciendo llegó después de una etapa en la que parecía que la sociedad occidental tuviese un solo objetivo: crecer sin límites.  La frenética actividad de las empresas, de los mercados, de los bancos y de muchas familias era la de crecer en todo, sin medida, sin control y, en innumerables […]

Belleza o atractivo

Todo lo bello que nos envuelve debería ayudarnos a empezar bien el año. Estas luces navideñas que nos alumbran, los encuentros familiares, a menudo ausentes el resto del año, no dejan de ser un oasis de esperanza y un estímulo para seguir adelante con algún optimismo. Seguro que nada debe ser peor que lo pasado, […]

Percibir el propio pensamiento

Manuel BellidoHubo un momento, en mis años juveniles, en que dediqué parte de mi tiempo a la pintura. Fue durante los dos primeros años que viví en Toscana. Probablemente aquel paisaje de dulces colinas marrones y verdes, a…

Compartiendo el poder

Mª Ángeles TejadaMª Ángeles Tejada

Según los datos de la Comisión Europea de principios de este año, en las empresas de la UE solo un 13,7 % de los miembros de consejos de administración de empresas son mujeres. Pero lo más curioso del caso, es que se gradúan en las Universidades más del 60% de mujeres, por tanto con amplia mayoría sobre los hombres. Claro que todo eso tiene una importancia relativa y no deja de ser la misma retórica de siempre; mientras tanto, nuestras congéneres políticas con la Sra. Reding al frente, están defendiendo actualmente un sistema de cuotas de hasta el 40%.
 
Hasta ahí los datos, pero lo importante es compartir la reflexión ante este hecho, que es lo que voy a tratar de hacer. El primer mensaje, que para mí es el más importante, es que existe una conciencia general de agravio hacia el sexo femenino en el mundo de la empresa y una cierta disposición, naturalmente movida por mujeres, para solucionarlo. En mi caso, y por mi experiencia como empresaria y directiva en los últimos 36 años, la mayoría de mujeres directivas que conozco siempre alientan la participación de sus colaboradores, no tenemos ningún problema en compartir el poder y la información, y tratamos de canalizar el potencial de las personas que dependen de nuestra función directiva.
 
Lo segundo y muy paradójico es que no hace falta ser universitario para dirigir o pertenecer a órganos de gobierno, eso se manifiesta cada día en la vida pública, especialmente en nuestro país, donde cualquiera puede ser ministro de algo, sin tener mayor idea. Y yo pienso, que eso es posible, siempre y cuando tenga competencias de liderazgo para organizar, administrar y ocuparse, poniendo mucho sentido común y la mejor actitud, para que el equipo cumpla los objetivos  propuestos de forma eficiente; al fin y al cabo, liderar no es otra cosa que conseguir, que cada uno haga “a gusto” lo que debe hacer.
 
Lo tercero y de ello estoy convencida, es que el salto definitivo ya está hecho y lo gana cualquier mujer que es capaz de ponerse por delante de un proyecto para emprenderlo, empezando por su propia vida, su familia o un negocio, porque ¿saben una cosa? Tenemos las ideas innovadoras, tenemos la gente para llevarlas a cabo, incluso tenemos las actitudes necesarias y especialmente la aptitud de conocimientos que haga falta, sólo falta la oportunidad para demostrarlo y los recursos que la sociedad debería poner a disposición de las mujeres, de la misma forma que lo ha hecho durante siglos con los hombres, pues liderar también depende de la capacidad individual de crear un proceso de influencia, en las actividades de individuos o grupos, para el logro de metas comunes.
 
Probablemente lo de las cuotas femeninas, en la representación social, política o empresarial, suene casi a broma. Pero está claro que para la mayoría de mujeres empresarias llegar a alguna parte ha significado una carrera de obstáculos y aún queda mucho por delante especialmente en el sur de Europa. Claro que envidiamos a las mujeres noruegas, porque tienen más mujeres en los Consejos de Administración que el resto de países y seguro que les funciona, pero aún me gusta más lo que ha afirmado el CEO de Deutche Telekom: «Es un asunto de justicia social y una necesidad categórica para nuestro triunfo. Tener a más mujeres en los puestos claves nos va a permitir, simplemente, operar mejor». Pues no lo dude Sr. Oberman, y seguramente si las mujeres hubieran dirigido la economía del llamado progreso, no nos limitaríamos a ganancias, pérdidas o competencia, sino que quizás por el camino de la participación, compartiendo el poder y alentando la comunicación, favoreceríamos la negociación y la cooperación, contribuyendo sin duda, a humanizar el mundo de la empresa.
 
Mª Ángeles Tejada
Dtor Gral de Public affairs de Randstad y Presidenta de Fidem

Una violencia estructural llamada crisis

Ana Pérez LunaAna Pérez Luna

En el presente artículo desde la Secretaría de la Mujer de UGT Andalucía pretendemos hacer un análisis completo de la violencia contra las mujeres y de cómo la crisis está siendo utilizada por los sectores más conservadores (y poderosos) de nuestra sociedad para destrozar los avances que las feministas hemos conseguido a lo largo de estos años. Queremos denunciar, y sobre todo alertar, de los efectos devastadores que la gestión de esta crisis puede y tiene para nosotras, cada vez más lejos de ser ciudadanas de pleno derecho.
 
No queremos desvirtuar lo que el 25 de noviembre denuncia, y entendemos que la violencia machista es la más grave y la más importante pues, de todos los derechos que a las mujeres nos arrebatan en el día a día, el más sangrante es el derecho a la vida y a la integridad física. Pero no podemos olvidar que si aumentamos las discriminaciones hacía las mujeres y las brechas entre géneros, estaremos aumentando alarmantemente el riesgo de sufrir violencia a la mitad de nuestra población; y una forma de luchar contra esto es visibilizar, nombrar y analizar la red que el patriarcado teje a diario para oprimir, infravalorar, explotar y violentar a las mujeres de muchas formas.
 
La discriminación laboral de las mujeres en el mercado de trabajo es una de las bases de esta violencia estructural y social, como venimos denunciando desde UGT Andalucía desde hace mucho tiempo, hay unos efectos devastadores en las medidas que introduce la Reforma Laboral para el empleo de las mujeres. Y no olvidemos que sin independencia económica las mujeres no tendremos libertad para decidir. Además, la exclusión del mercado de trabajo determina nuestra posición en la propia familia: el tener opción o no para repartir los cuidados o asumirlos en exclusividad también viene determinado, no solamente por la educación diferenciada, si no por el hecho de tener un empleo o no, y si este es de calidad o mejor o peor retribuido que el de la persona con quién tengamos o podamos compartir, según las familias.
 
Además, el hecho de no tener independencia económica nos sitúa en una posición mucho más vulnerable y nos dificulta aún más la posibilidad de salir de  relaciones violentas. Está demostrado que en época de crisis hay menos separaciones y divorcios, ante la imposibilidad de la pareja de poder subsistir económicamente por separado. Si a esto le sumamos el aumento de las tasas judiciales la consecuencia para las familias dónde hay violencia torna el problema en aún más desolador, y pone otro obstáculo más a las mujeres en el, ya de por sí, difícil camino hacia la salida de estas relaciones.
 
Además los recortes en educación, sanidad, dependencia tienen consecuencias nefastas tanto en el empleo de las mujeres, siendo sectores feminizados, como en la disponibilidad que tenemos para trabajar.
 
El mantenimiento de una “institución del patriarcado” que es pura violencia contra las mujeres como es la prostitución, los retrocesos como el de que se permita y subvencione colegios que segreguen por sexo. La vuelta atrás aún más restrictiva en la normativa sobre el aborto: reivindicación histórica del feminismo, porque la capacidad de decidir de las mujeres sobre la reproducción no solamente va ligado con discursos religiosos relacionados sobre el origen de la vida humana, sino también con la igualdad y autonomía de las mujeres en la sociedad.
 
En definitiva, estamos viviendo un momento de extremo peligro para la igualdad entre mujeres y hombres. Esto no se puede permitir ni por las que fueron, ni por las que estamos, ni mucho menos por las que vendrán. Así que la Secretaría de la Mujer de UGT Andalucía hace un llamamiento a la lucha contra todas las formas de violencia contra las mujeres y contra todas las medidas que supongan un retroceso de los derechos a la igualdad. Porque la exclusión y la violencia van unidas, las mujeres debemos luchar hoy más que nunca por nuestra igualdad, y defender el papel que nos corresponde: el de ciudadanas de pleno derecho.
 
Ana Pérez Luna
Secretaria de la Mujer de UGT Andalucía
@AnaPerezLuna

Vocación, palabra incómoda

Anna ConteUna fría noche del pasado mes de noviembre, en unos de los espléndidos salones de los Reales Alcazares de Sevilla, asistí por primera vez a la entrega de unos premios a mujeres empresarias sevillanas; concretamente se tra…

Se buscan emprendedoras

Isabel GarcíaIsabel García

En Europa, solo el 34,4% de los profesionales autónomos son mujeres. Esta fue una de las principales conclusiones de la reciente Cumbre de la Semana Europea de las Pymes celebrada en Bruselas y que tuvo como “punto del día” la necesidad de animar a las mujeres a constituir y dirigir sus propios negocios. Y es que, con las cifras en la mano, resulta evidente que el potencial emprendedor femenino está siendo desaprovechado como fuente de crecimiento económico y empleo.
 
Una realidad que, según un estudio de la Comisión Europea, obedece a tres tipos de impedimentos. En primer lugar, los obstáculos contextuales, en forma de opciones educativas, puntos de vista tradicionales y estereotipos sobre las mujeres, la ciencia y la innovación. En segundo lugar, los obstáculos económicos, en concreto en el sector de la innovación, por las cuantiosas inversiones necesarias y la menor credibilidad financiera de la que gozan las mujeres en comparación con los hombres. Y, en tercer lugar, se definieron obstáculos “leves”, es decir, la falta de acceso a redes técnicas, científicas y empresariales y también la falta de formación en negocios, de modelos de referencia por los que guiarse y de habilidades como emprendedoras. En un momento en el que grandes expertos de la economía no hacen más que repetirnos que una de las soluciones para salir de la crisis es que surjan muchas iniciativas emprendedoras y que se desarrolle la iniciativa privada, resulta evidente la necesidad de medidas de apoyo ajustadas a las mujeres para la creación de sus propias empresas. De ahí, el establecimiento por parte de la CE de la Red Europea de Embajadoras del Espíritu Empresarial Femenino y, también, la Red Europea de Mentores para Mujeres Empresarias. En tiempos como los que corren no podemos permitirnos privarnos del potencial emprendedor de las mujeres, “aumentará la capacidad económica de estas y favorecerá el crecimiento” como bien afirmaba recientemente Antonio Tajani, Vicepresidente de la Comisión Europea y Comisario de Empresa e Industria. Parece que Europa ya se ha dado cuenta de ella, ahora… ¿quién pone ahora el resto?
 
Isabel García
redaccion@mujeremprendedora.net

Cómo fomentar la igualdad o la desigualdad de las mujeres

Ana Pérez LunaAna Pérez Luna

Siempre ha sido un debate jurídico interesante el de si las normas tienen capacidad de transformar la sociedad a la que afectan o si son las mentalidades imperantes de las sociedades las que determinan las normas aplicables a las mismas. Si relacionamos este debate con el de cómo se impulsa o se frena la igualdad entre mujeres y hombres en una sociedad a través de la creación de normas o reformas de las existentes abrimos el análisis que queremos abordar en este artículo. Éste no es otro que lo frágiles que pueden ser los avances en el derecho a la igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres y las trampas de las regulaciones aparentemente neutras pero con un impacto de género devastador.
 
Desde la Secretaría de la Mujer de UGT Andalucía, como agentes sociales que somos, hemos asesorado, apoyado o criticado toda la normativa relacionada con la igualdad de mujeres y hombres que se ha aprobado en estos años atrás. En la época anterior se crearon, entre otras muchas, algunas normas básicas que nos han servido y aún sirven de referencia para la lucha por la igualdad entre géneros en Andalucía: La Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo,  para la igualdad efectiva de mujeres y hombres. La Ley 12/2007, de 26 de noviembre, para la promoción de la igualdad de género en Andalucía. La Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. La Ley 13/2007, de 26 de noviembre, de medidas de prevención y protección integral contra la violencia de género de Andalucía. Y la Ley Orgánica 2/2010 de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.
 
Estas normas, con todas sus virtudes y defectos, pretenden impulsar un cambio de modelo social basado en unas relaciones igualitarias entre mujeres y hombres, libres de violencia. Se impulsaron nuevos derechos relacionados con la igualdad y la conciliación, y en lo que afecta al marco laboral, cuestión que nos incumbe especialmente como sindicato que somos, se impulsaron las medidas de igualdad en la negociación colectiva y los Planes de Igualdad. Para que una normativa cale, más aún de esta índole, necesita de un tiempo para transformar mentalidades, pero se nos cruzó la crisis y el cambio de gobierno y ¿ahora qué?
 
Tenemos  una Reforma Laboral que acentúa las discriminaciones laborales por razón de sexo, unos presupuestos generales del estado que reducen en igualdad y violencia de género, un recorte enorme en los servicios sociales de educación y  sanidad, un desmantelamiento de la atención a la dependencia y del reconocimiento de las cuidadoras, reducción de plazas en guarderías, cobertura pública a colegios que segregan por sexos y una propuesta de regular el derecho al aborto de una forma aún más restrictiva que en la ley del 85. 
 
Todas estas reformas presentes o futuras tienen un impacto enormemente negativo en el desarrollo de la vida y trabajo de las mujeres en nuestra sociedad, que no lleva más que a un camino de vuelta al trabajo reproductivo y de cuidado del ámbito privado, invisible, no reconocido ni remunerado a muchas mujeres, que incrementará las desigualdades entre los géneros y que fundamentará una sociedad injusta e intolerante. Desde La Secretaría de la Mujer de UGT Andalucía nos negamos a recorrer el camino de vuelta: NO a las reformas estructurales, NO a los recortes, NO a la desigualdad. NO a un gobierno que nos relega a un tercer o cuarto plano.
 
Ana Pérez Luna
Secretaria de la Mujer de UGT Andalucía

Dentro del sentimiento

Anna ConteCreo que son muchas las mujeres que podrían contar episodios en los cuales su intuición natural las ha puesto en guardia sobre una situación peligrosa, les ha sugerido la decisión más conveniente o les ha pu…

Periodismo
Constructivo