El teatro, facilitador de la formación

Ana Maria HerreroEn un mundo tan materializado y dado a las nuevas tecnologías, que a veces ayudan a deshumanizar todo el contexto referente a los Recursos Humanos, sorprende que aparezcan ideas y empresas que se preocupan de humanizar la formac…

Las mujeres y el poder

Leía hace pocos días en el diario La Vanguardia, que el tema para salir de la crisis “no era la falta de idea y proyectos, porque todos tenemos proyectos dentro del cajón, el tema está en ponerlos en marcha”.
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Las mujeres y el poder

Mª Ángeles TejadaMª Ángeles Tejada

Leía hace pocos días en el diario La Vanguardia, que el tema para salir de la crisis “no era la falta de idea y proyectos, porque todos tenemos proyectos dentro del cajón, el tema está en ponerlos en marcha”.
 
Ya que muchas de las “fórmulas” que se están repitiendo en estos meses tienen que ver con la capacidad de innovación, o sea, probar cosas que no se han hecho antes, quizás sea un buen momento para dar oportunidad a este “talento femenino” que está en la calle y a veces ignorado en muchas empresas.
 
A mí se me ocurre que, en un momento de extrema competitividad, sería interesante que cada organización supiera encontrar su “conocimiento crítico”, o sea, aquello que te hace diferente y mejor que tus competidores, ya que, es sabido, que todas las grandes marcas tienden a fidelizar por afinidad, pues eso tiene que ver con lo emocional, y de estas cosas, sabemos mucho las mujeres. Es más, se considera importante para liderar algunas capacidades como: la empatía, la comunicación, la multitarea, la tolerancia a la ambigüedad, las relaciones personales, la organización, la resiliencia y, cómo no, la intuición, pues bien, de todo eso sabemos algo las mujeres.
 
Todas y todos sabemos perfectamente que una empresa se compone de una buena metodología organizativa y del trabajo de las personas que forman parte de ella.
 
Hace más de 50 años Peter Drucker, acuñó una frase que vale la pena recordar: “podemos comprar el tiempo de una persona, incluso su competencia y su trabajo, pero el talento, la actitud y la confianza, todo eso hay que ganárselo”.
 
Como es sabido, la  sobrevivencia de más de 5.000 millones de personas del mundo depende del trabajo de la mujer, por tanto, algo sabremos sobre el esfuerzo por conseguir las cosas y mucho más sobre la obstinación hasta conseguirlas.
 
¿Saben una cosa? La verdad es que estamos en pocos Consejos de Administración y otros centros de decisión, seguramente en muchos menos de los que serían lógicos en esta sociedad que se dice plural. Pero el problema, es que nosotras no aspiramos a sentarnos allí por el hecho de estar o por el poder que ello significa, sino simplemente para trabajar y  aportar nuestro trabajo y compromiso, a fin de mejorar las cosas, pues al fin y al cabo, compartimos el mismo mundo que los hombres y sólo aspiramos a dejarlo un poco mejor para nuestros hijos, ya sean hombres o mujeres.
 
Mª Ángeles Tejada

Empleo y autónomas

Ahora mismo el aumento del paro y las recientes reformas laborales son un tema que están en boca de todos. La gente está preocupada por temas como la precariedad laboral, los sueldos mínimos, la sobrecualificación y dem&aacu…

12 meses de desnudos

Enero, el mes de los bomberos. Febrero, el de las auxiliares de vuelo. Marzo, el de los universitarios. Abril, el de los futbolistas de regional preferente. Mayo, el de los policías municipales. Junio, el de las profes de escuela… y as&ia…

¡Ya era hora!

Vaya por delante mi mayor de las enhorabuenas a Ana María. Tercera mujer premiada con el Cervantes en los treinta y cinco años de su existencia. Un premio deseado, merecido y celebrado “in vita”, que no sé porque en Esp…

12 meses de desnudos

Isabel GarcíaIsabel García

Enero, el mes de los bomberos. Febrero, el de las auxiliares de vuelo. Marzo, el de los universitarios. Abril, el de los futbolistas de regional preferente. Mayo, el de los policías municipales. Junio, el de las profes de escuela… y así, hasta diciembre. Y es que ya hoy no hay gremio laboral que no tenga su correspondiente calendario fotográfico ligerito de ropa, calendarios al más puro estilo Full Monty que en estos días marcan inexorablemente la llegada de estas fechas tan… ¿entrañables?, apareciendo como de debajo de la mesa de la mano de hombres y mujeres dispuestos a recaudar fondos para una u otra causa, sea ésta meramente económica, reivindicativa o solidaria.
 
Igual soy yo, pero… ¿no empieza a cansar ya tanto desnudo reivindicativo? Recuerdo que los primeros calendarios que se hicieron con fines benéficos en los que aparecieron mujeres u hombres con poca ropa, me gustaron. Me parecieron ideas simpáticas, audaces en muchos casos y originales en otros, pero hoy, lejos de su intención inicial, han acabado por convertirse en el punto de mira de todos los sectores. Las asociaciones feministas protestan por el desnudo de ambos sexos; las de consumidores por lo ilícito del método para vender; y los expertos en publicidad y fotografía, por la poca profesionalidad con la que se realizan.
 
Todos tienen algo que decir cuando lo verdadera lamentable es que la sociedad actual tenga tan pocas ideas que cada vez que necesite dinero para alguna causa tenga que desarmarse de ropa y armarse de cámara en lugar de articular mecanismos más eficaces, más serios y con menos culos al aire.
 
Isabel García

Empleo y autónomas

Gloria BellidoAhora mismo el aumento del paro y las recientes reformas laborales son un tema que están en boca de todos. La gente está preocupada por temas como la precariedad laboral, los sueldos mínimos, la sobrecualificaci&oacut…

¡Ya era hora!

Mónica Urgoiti ArísteguiMónica Urgoiti Arístegui

Vaya por delante mi mayor de las enhorabuenas a Ana María. Tercera mujer premiada con el Cervantes en los treinta y cinco años de su existencia. Un premio deseado, merecido y celebrado “in vita”, que no sé porque en España se conceden los premios cuando el laureado ya no puede ni tomarse una copita para brindar en su honor. Novelista de posguerra. Lírica de lo imaginativo y prosa de la experiencia. Sus expresivas arrugas son producto de su intensa vida. Corría el verano del 96 cuando cayó en mis manos “Olvidado Rey Gudú” y desde entonces arrastro, creo yo, el sueño atrasado de una noche en vela por saber el final; enganchada a esos personajes de ficción que me hicieron olvidar del hambre, del cansancio y del cri-cri de los grillos. No he parado de leerte. Tus personajes me hacen pensar en los momentos duros que has tenido que vivir, siempre en guerra, en lid contigo misma, con esa infancia entre bombardeo y sirenas que seguro hicieron que comenzaras a evadirte, con las palabras y tu imaginación de niña, de la cruda realidad. Melancolía, miedo e inquietud.
 
A los 17 años escribiste tu primera novela, “Pequeño teatro”, una obra que para publicarla necesitaste el permiso de tu padre. Hija de familia burguesa, cronista de una sociedad española desgarrada por la Guerra Civil. En 1952, te casaste con el escritor Eugenio de Goicoechea, del que te separaste, en una época que eso era impensable, y consecuencia de las leyes de aquella España, te quitaron la custodia de tu hijo y al que no viste durante años (con la que está cayendo ahora con la nueva propuesta de Leire Pajín). Le escribiste cuentos que más tarde le leerías, “Los niños tontos”, “El país de la pizarra”, “La oveja negra”, cuentos reales, con lobos que se comen a las niñas porque dices que “a los niños hay que decirles la verdad, prepararles para las dificultades de la vida, porque en la vida nos vamos a encontrar lobos tremendos”.
 
Ahora a los 85 te ha llegado y tú te lo esperabas, no digas que no, ahora falsas modestias me sorprenderían de ti, mujer de verdades de a puños, de mirada entrañable y ojos inteligentes. Ahora queda zanjada una deuda que todos teníamos contigo. Te lo mereces por esas horas delante de una máquina de escribir, de un folio en blanco, de una cabeza repleta. No querías hacerte ilusiones, pero te emocionaba la idea. Rebosas de felicidad. Te lo mereces por esa dedicación, por la entrega sin calendario, sin zozobras, sin vacilaciones. Y es así como tienen que hacerse las cosas. Con compromiso, con entereza y con esa pizca de sufrimiento que hace al artista más íntimo, más rico. Como tu yo, crudo y real, duro y amable. Has dicho al recibir la noticia que eres enormemente feliz. A nosotros nos has hecho enormemente feliz con tus obras, con tus ideas, con tus historias. Si Cervantes levantara hoy la cabeza se sentiría orgulloso de llevarte en su pechera. Ana María, síguenos escribiendo para todos aquellos que te acertamos.
 
Mónica Urgoiti

Miedo a viajar en avión

“Bienvenidos al servicio directo de Air Canadá entre Toronto y París. La duración estimada del vuelo será de siete horas y veinte minutos…”. De repente, la pantalla aparece totalmente en negro para enfocar a co…

Periodismo
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