Año 2000 y todo comenzaba

Manuel BellidoFue en el año 2000 y todo comenzaba. Una idea, un proyecto, un grupo de personas con ganas de trabajar, muchas amigas, periodistas, empresarias y amas de casa apoyándonos, dándonos ánimo y sugerencias. Tuve que…

Cien veces felicidades

Gloria BellidoEditamos el número 100 de Mujeremprendedora. Y no es baladí. Porque aunque las celebraciones son siempre convenciones humanas, 100 números publicados son suficientes para comprobar que lo que fue hace ocho años…

Niños

Manuel BellidoVuelve la Navidad y seguramente las esquinas de nuestra memoria se vuelven a llenar de tiernos recuerdos de infancia. Estas delicadas y sutiles huellas se embellecen con el paso del tiempo y brillan como los racimos de bombillitas multico…

Marcha atrás

Isabel GarcíaIsabel García

El Gobierno de Zapatero inaugura un Ministerio de Igualdad y España retrocede en el ranking mundial de trato igualitario a hombres y mujeres en el ámbito laboral. Paradójico. Y es que hemos pasado del puesto 10 al 17 en tan sólo un año, según el Foro Económico Mundial. La principal causa de este retroceso es la brecha salarial existente entre hombres y mujeres para un mismo puesto de trabajo, así como la disminución del número de féminas en puestos de poder. Parece claro pues, que los intentos por potenciar la igualdad en las empresas y en la sociedad en general, se están quedando en eso, en intentos frustrados. Mientras tanto, y como suele ser habitual, los países nórdicos lideran este ranking mundial. Las políticas sociales de Noruega, Suecia, Dinamarca o Finlandia son dignas de admiración. España no puede importar el sistema por el nivel impositivo de estos países, por lo que debe buscar la fórmula para lograr que la mujer no sea un empleado de segunda clase, ya que a todas luces resulta inconcebible que una mujer cobre menos que un hombre en un mismo puesto por el simple hecho de ser mujer. Pero sucede. En la búsqueda de esa fórmula se entiende que nace el Ministerio de Bibiana Aído. El problema es que lo hace sin las herramientas que debería. Figura por figurar y apenas ha tenido dotación económica, ya que es el único Ministerio con menos de 100 millones de euros de financiación para el próximo ejercicio. Si la apuesta por la igualdad fuese real, hoy celebraríamos la escalada de puestos en este ranking de condiciones laborales que, dicho sea de paso, el Ministerio ha decidido “no entrar a valorar”.

Saber perder

Mª Ángeles TejadaMª Ángeles Tejada

Vaya por delante que a mí me gusta ganar hasta jugando al parchís, no me cabe en la cabeza que el espíritu emprendedor no esté ligado por definición a competir en el juego que te toque. Y si no, que se lo pregunten ahora mismo, a éstos cientos de miles de pymes, que están compitiendo cada día para que el banco les aguante el “descuento de papel”, el personal se avenga a rebajar costes y los clientes sigan comprando y… pagando.
 
Bueno, todo eso es otra guerra, la del día a día, y es lo que toca cuando abrazas esta profesión. Por eso digo que ser emprendedor es mucho más que una profesión, más bien es un acto de fe, que se renueva todos los días. Y además de esperanza, la caridad va en el paquete fiándonos de los que nos gobiernan ignorando lo que hacemos.
 
Entre patriotismo -que es una palabra que no consta en el diccionario español- y el  optimismo, parece ser que  Barack Obama, un afroamericano, que es la mezcla de Luther King y Kennedy, va a gobernar el mundo. Dicen que representa algo nuevo, que tiene talento –una cosa muy escasa en este momento-,  que es coherente- aún más escaso y honrado. Bueno, eso ya es de sueño, a esta gente solo la vemos en el cine y naturalmente creíamos hasta ahora que era de ficción, pero bien está que haya alguien capaz de ilusionar en los tiempos que corren. Aunque sólo “venda” esperanza, ya nos vale.
 
No obstante, lo mejor de esta campaña americana ha sido la lección que nos ha dado el perdedor Mc Cain. Dejando a parte los intereses personales que cada una de nosotras tengamos sobre los yanquis y de que sean la causa o al menos el origen de esta debacle que nos está “arreglando” el año y humillando nuestras cuentas de explotación, la imagen de respeto, dignidad y reconocimiento del perdedor me ha conmovido.
 
“Igual que aquí”, pensaba para mí misma, acostumbrados a que después de cualquier campaña electoral, todos sean ganadores y nadie reconozca jamás haber perdido. Estamos acostumbrados a las constantes trabas, desméritos y a las críticas casi nunca constructivas de nuestra clase política en general. Que alguien acabe su discurso felicitando al vencedor y con palabras como éstas “me comprometo a hacer todo lo que esté en mi mano, para ayudarle a liderarnos en los desafíos a los que nos enfrentamos”, tendría que ser lo normal. Pero en un país que lleva por bandera la falta de solidaridad, de comprensión y sobre todo de esfuerzo común, eso suena a chino. 
Mientras nosotros hacemos astillas del éxito de cualquier persona que destaque por su esfuerzo; que sí Alonso es un soso y un engreído, que si Julito está viejo para cantar, o a esa le han dado el trabajo porque se entiende con el jefe y más…, nos metemos en la vida de los demás, quizás para olvidarnos de nuestras miserias. Pues bien, a esos americanos, con sus defectos que los tienen y muchos, su hipocresía conservadora, probablemente hipócrita y su  prepotencia (es que son la primera potencia mundial), no les debe ser fácil mantenerse humildes cuando te sabes mejor. Ellos han creado un país de oportunidades individuales y el que vale, no es a golpe de “pelotazo” sino por el esfuerzo y por los demás que lo valoran. ¡Con lo fácil que sería cambiar la envidia  simplemente por admiración!           

Con vistas al futuro

Gloria BellidoHace poco escuché por primera vez un término que me gustó mucho y me pareció muy acertado: adultez emergente. Se utiliza para referirse a esa  etapa de la vida en la que ya no se es un adolescente pero en …

Ruido, ruido y más ruido

Manuel BellidoSabemos que el planeta se enfrenta hoy a problemas terribles que avanzan al galope devastando todo lo que encuentran a su paso. ¿Quién no ha oído hablar de la desaparición de bosques tropicales, del agujero de …

Educación diferenciada, ¿sí o no?

Isabel GarcíaIsabel García

Niñas y niños, hombres y mujeres, ¿somos iguales o diferentes? ¿Tenemos ciertas aptitudes e inclinaciones innatas o son sólo producto de una educación estereotipada? ¿Por qué los hombres son más agresivos y competitivos? ¿Por qué las mujeres son más solidarias y empáticas? ¿Los niños y las niñas aprenden igual? ¿Por qué actualmente los niños fracasan más que las niñas en la escuela y por qué las chicas continúan sin acceder en igualdad de condiciones a las carreras técnicas? Estas siguen siendo las eternas dudas que se plantean colegios y padres a la hora de decantarse por el tipo de educación que ofrecerán a sus alumnos e hijos: mixta o diferenciada. Una duda en un país como España en el que el fracaso escolar afecta ya a más del 30% de los alumnos según un estudio reciente publicado por ‘Magisterio’, un dato alarmante pese a la ostensible rebaja de exigencia aplicada a la educación obligatoria con sucesivas reformas. Y es que las ventajas de incluir hombres y mujeres en la misma escuela parecen no ser una realidad absoluta. Cuando se pensaba que el asunto estaba resuelto, educadores de distintos países evalúan los resultados de las escuelas mixtas y regresan al viejo debate. Como resultado de esto, la enseñanza diferenciada está experimentando un auge internacional en el ámbito público, mientras que en nuestro país, en algunas autonomías españolas tiremos por el sentido contrario, negando subvenciones a los centros concertados de educación diferenciada o priorizando a las escuelas que practiquen la coeducación. Pero, ¿es una mejor que otra? Ambas son opciones legítimas. Lo importante es que exista la posibilidad, en igualdad de condiciones, de decidir con entera libertad. Se trata de debatir sobre qué es lo mejor para nuestros hijos, dar información a los padres y concederles el derecho de elegir libremente una de las opciones. Está en cuestión la propia libertad de enseñanza, que es uno de los derechos fundamentales más inherentes a la persona. Sólo desde la libertad se pueden forman personas libres.

¡Tanto por hacer!

Mª Ángeles TejadaMª Ángeles Tejada

Una periodista del periódico “El Economista” me preguntaba hace poco si no estaba cansada del ritmo tan ajetreado de vida que he llevado desde hace 30 años. Y le dije que han sido muchos años de gran actividad pero que todavía tengo ganas de seguir trabajando y aportar mi punto de vista. Así es como me siento y creo que es mi deber trasladar mi experiencia a otras personas que empiezan.
 
Yo me nutro de gente joven porque tienen una visión distinta y hay que aprender de ellos. No nos podemos quedar con una única perspectiva porque el mercado cambia; hay que aprender a convivir con lo que sabemos y con lo que ahora se está viviendo para crear un futuro juntos.
 
Los nuevos jóvenes que buscan empleo están más preparados en la base teórica, aunque tienen menos experiencia en la práctica. Quizás tengan un poco menos espíritu de sacrificio porque se han enfrentado a menos dificultades. Sin embargo, la crisis volverá a recuperar el trabajo en equipo y a fidelizarnos a una empresa y a un proyecto y los jóvenes profesionales compartirán con todos esta vivencia.
 
Los jóvenes tienen ahora una preparación muy dilatada en el tiempo aunque las expectativas que las escuelas les crean son las de entrar en un empleo y ocupar una cargo más sólido. Pero resulta que cuando empiezas tienes mucho que aprender y ¡también tienes que hacer fotocopias! En la empresa, vemos cada día que las exigencias que se presentan de una forma teórica en las escuelas no coinciden con los planteamientos empresariales. Sin embargo, soy una acérrima defensora de la formación, ya que las personas mejor formadas académicamente evolucionan más rápido una vez dentro de la empresa.
 
La formación también es la base para la proyección de la mujer en el mundo laboral, proyección por la que estoy luchando en la Fundación Internacional de la Mujer Emprendedora (FIDEM), de la que soy miembro y actualmente Presidenta. Mujeres y hombres entran en el mercado laboral con el mismo grado de compromiso. Con diferentes naturalezas y formas de enfocar la actividad -ya que por ejemplo, la mujer es más multifunción y, el hombre, es más secuencial-, ambos resultan igual de efectivos en el desempeño de sus funciones. La asignatura pendiente de la promoción de la mujer en la empresa acostumbra a topar con las expectativas de la sociedad en cuanto a los roles de los hombres y las mujeres que, aunque poco a poco van cambiando, todavía se mantienen arraigados dentro del imaginario colectivo.
 
Cuando un hombre y una mujer comienzan su profesión, las diferencias salariales no existen. Con el transcurso de los años, la mujer suele renunciar a algunas promociones dentro de la empresa para tener hijos o por una vida familiar. Y lo hace debido a un problema cultural. Las épocas de promoción dentro de la compañía coinciden con la edad de tener hijos, entre los 30 y los 35 años. Es entonces cuando empiezan las diferencias funcionales y, consecuentemente, también las salariales entre ellos y ellas.
 
La empresa ya reconoce las ventajas del estilo femenino de dirigir mediante habilidades como la empatía, la sociabilidad y la comunicación. Ahora queda en las manos de todos que la paridad se consolide en el mundo empresarial. Las instituciones mediante la educación paritaria y la incentivación de políticas que concilien la vida familiar y laboral, la empresa con su responsabilidad social, y la sociedad en general en el cambio de mentalidad para que el reparto de funciones hombre-mujer sea realmente equitativo.

Un libro para empezar el día

Gloria BellidoSon las ocho de la mañana y estoy esperando el autobús. No me suelen gustar mucho los autobuses, sobre todo cuando todas las ventanas están cerradas y la gente se tiene que apretar una con la otra para poder pasar. Me…

Periodismo
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