Tres elementos clave en la transformación digital de las pymes

Formación, orientación al cliente y un socio tecnológico de confianza

La transformación digital es una prioridad para los líderes de las pequeñas y medianas empresas que buscan la diferenciación y la mejora de su competitividad y su productividad en un contexto empresarial complejo, competitivo y cambiante.

La tecnología es lo que hoy define el ritmo y los estándares del mercado por lo que las pymes tienen claro que la digitalización debe ser el principal motor para impulsar el crecimiento de su negocio. Sin embargo, como apuntan desde Datisa, la escasez de recursos y de conocimientos se presenta todavía, como una de las principales barreras a la hora de abordar la transformación digital de este tipo de negocios.

Unido a este primer escollo identificado por la firma española de ERP para pymes que este año celebra su 40º aniversario, encontramos que la elección de las soluciones tecnológicas es determinante y que tomar decisiones al respecto no siempre resulta fácil. En este sentido, Isabel Pomar, CEO de Datisa dice que “la mentalidad innovadora es la que debe marcar siempre el rumbo de la digitalización. Ahora bien, cuando hablamos de tecnología mi consejo es que las pymes identifiquen claramente cuáles son sus necesidades y que establezcan un cuadro de prioridades. Después, dejarse acompañar por un partner tecnológico con experiencia será clave”.

 En todo caso, las pymes que quieran mejorar su competitividad, incluso, aquellas que solo apuesten por su supervivencia deberán impulsar sus procesos de transformación digital. Ahora bien, cualquier itinerario de digitalización debe empezar por un profundo análisis interno que ayude a identificar qué valores y fortalezas definen a la organización frente a la competencia y qué herramientas pueden potenciar esa diferenciación. En el lado contrario, ese mismo análisis interno deberá ayudar a identificar igualmente las debilidades de la organización y ayudar a determinar qué soluciones tecnológicas podrán dar cobertura a esas necesidades.

Sin embargo, desde Datisa se insiste en que, a pesar de la explosión tecnológica experimentada en los últimos años, los directivos de las pymes tienen claro que es el cliente el verdadero objetivo de cualquier iniciativa transformadora. En este sentido, Isabel Pomar dice que “cualquier decisión tecnológica que se tome deberá estar condicionada por su contribución a la optimización de los procesos y por cómo esta mejora impacta sobre la satisfacción de los clientes-usuarios”.

El cliente debe estar en el centro de cualquier estrategia de negocio y debe ser referente para cualquier decisión que se tome, tanto en el front office como en el back office. También en este sentido, la formación se presenta como un elemento estratégico para impulsar una transformación digital que esté orientada al cliente, ya que, en última instancia, son las personas las que están detrás de la tecnología, las que la utilizan, pero también las encargadas de mantenerla y de extraer el máximo beneficio posible de ella. Así que, es importante formar y capacitar a los diferentes equipos que conforman la organización en el uso correcto de la tecnología.

Las pymes son ya conscientes del papel estratégico que tiene la tecnología para impulsar el cambio. Un cambio que debe implicar una profunda revisión de las culturas corporativas, poniendo el foco en la implementación de metodologías más innovadoras, que fomenten la colaboración y el trabajo en equipo y alinear las estrategias tecnológicas con los objetivos del negocio.

Finalmente, al hablar del cambio -una constante en el entorno actual de los negocios- Pablo Couso, consultor de tecnología en Datisa dice que “la resistencia al cambio es otro de los grandes desafíos a los que se enfrenta la pequeña y mediana empresa. En este sentido, los desarrolladores y consultores tecnológicos hemos de entender esa dificultad y proporcionar el acompañamiento y asesoramiento que necesitan las pymes en sus procesos de digitalización. Se trata de hacer que estas organizaciones puedan optimizar esos procesos, manteniendo, al tiempo, su identidad y sus valores. Mi recomendación es siempre la misma: escuchar y comprender las necesidades que plantea una organización. Desde la escucha y el entendimiento es como una compañía tecnológica podrá aportar la confianza y la seguridad que demandan las pymes para encarar estos procesos”.

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