No es nada urgente, solo es importante

Va de personas, para las personas la urgencia y lo importante suele estar en el cumplimiento de objetivos.

Atiendo una llamada y escucho “No es nada urgente, cuando tengas un hueco en tu agenda te comento en un café. Los resultados salen y las ventas mejoran, el tema puede esperar, no hay prisas”.

Frases como esas o similares las sigo escuchando cuando Gerentes, CEOS, Directivos o Empresarios se dirigen a mí porque internamente reconocen una necesidad, pero les cuesta ponerla en el tablero de juego; eso compromete a mover ficha y no siempre se quiere o se puede.

Sin embargo, en este último tiempo la voz al teléfono ha comenzado a sorprenderme. Cuando el que habla comprende la profundidad del trabajo que ahora estamos haciendo para las empresas, la voz comienza con un tono diferente y se transforma en una necesidad expresada: “Quiero que mi gente sienta lo mismo que yo por este trabajo, ¿qué tengo que hacer?. ¿Puedes hacer que los valores y la misión se trabajen de una manera transversal en toda la empresa? Quiero trasmitir en los procesos de selección lo que hemos construido dentro, ¿puedes hacerlo? Me importa lo que las personas puedan aportar en el tiempo, ¿qué hago para descubrir sus talentos?  Quiero aportar un presupuesto de formación para el desarrollo de las personas, ¿qué me propones que realmente aporte valor individual y de equipo? Quiero retar a mi equipo a mejorar de manera global no solo en conseguir los objetivos de ventas, ¿puedes decirme cómo hacerlo? Tengo que sacar de la rutina a mi equipo de mandos intermedios, ¿serías capaz de presentarme una propuesta innovadora? Quiero llegar a tener embajadores de marca en mi proceso de transformación digital, ¿cómo puedo saber si mi gente está madura para ello?”…

Podría seguir recordando preguntas, lo importante es que, en estos momentos, las estrategias de negocio están en marcha, la actividad funciona, avanza, gana….y, para algunos las personas comienzan a estar en el centro y esto es un punto de inflexión importante que puede llevar a un proceso de cambio en la organización.

En otros de mis artículos ya hablé del perfil del HR Business Partner (Human Resources Business Partner)  y vuelvo a hacer referencia al tema porque, para facilitar este acompañamiento, que las personas estén  el centro, se debe estar muy cerca de la empresa, del negocio; lo que significa esta figura, enmarcada en una estructura de apoyo y referencia, es la que da respuesta clara a todas estas necesidades planteadas, ya que su función es el punto de unión entre los intereses individuales de cada profesional dentro de la organización con los objetivos de negocio inherentes a la actividad; se trata de profesionalizar las tareas de gestión del personal y ser el agente responsable de ese cambio.

Esta figura agrupa en su perfil habilidades conciliadoras e integradoras para poder guiar por el mismo camino a todos los intereses existentes dentro del ecosistema de una empresa, siendo relevante la diversidad de perfiles profesionales que en la actualidad conviven en una organización; tendrá que entender con claridad y saber integrar lo que signifique para cada organización el practicar la orientación al cliente o la experiencia cliente. Tendrá que ser un buen líder, de esos que se adaptan, que sientan sus acciones en la proactividad y son flexibles porque consiguieron liderarse a sí mismos.

Por todo esto, si decides descolgar el teléfono y llamar, sería fantástico escucharte decir que es importante y que quieres ocuparte para dejar de preocuparte, que quieres hacer lo posible para que tus personas estén en el centro junto a tus objetivos de negocio.Recuerda, yo soy HR Business Partner.

Ana Herrero

Directora en Andalucía de Montaner & Asociados

@AnaHerrero

Artículo incluido en el número de noviembre de la revista Agenda de la Empresa

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