La mitad de los proyectos de Ley del Gobierno carecen de impacto de género
La mitad de los proyectos de Ley aprobados por el Gobierno carecen de impacto de género y por tanto no tienen repercusión en las relaciones entre los hombres y las mujeres, según un estudio realizado por la Asociación de Mujeres Juristas Themis. De los 52 proyectos de Ley analizados, seis no iban acompañados del perceptivo informe de valoración de género. Por otra parte, 21 de los 46 informes realizados consisten en la “escueta aseveración” de que las medidas o disposiciones contenidas en la norma carecen de cualquier impacto por razón de género. Por otro lado, 18 de los textos hacen mención expresa a que las medidas o disposiciones contenidas no introducen o no contemplan discriminación alguna entre hombres y mujeres. Tan solo 4 informes ponen de manifiesto que la aplicación de la norma supondrá un impacto positivo desde esta perspectiva. <?xml:namespace prefix = o ns = «urn:schemas-microsoft-com:office:office» /> El informe de Themis realiza un informe detallado de tres proyectos de Ley, teniendo en cuenta el impacto de género que pueden generar: la Ley Orgánica de modificación del Poder judicial, la Ley que regula el matrimonio homosexual y la reforma de la Ley del divorcio. Respecto a la del Poder Judicial, Themis entiende que el informe «no toma en consideración las premisas mínimas» que permiten evaluar su incidencia sobre la situación de las mujeres (criterios de selección de ingreso, estadísticas de los integrantes de la carrera judicial y la evolución histórica de la mujer en esta profesión). Es más, considera que la Ley citada «va a perpetuar, al menos por bastantes años, el actual estado de cosas en la estructura de la carrera judicial; siempre suponiendo que se pueda confiar en que el simple transcurso del tiempo acabe por equiparar la representación de mujeres y hombres en las categorías superiores del escalafón», tal y como confía el Gobierno. Themis también critica el uso del lenguaje en la reforma del divorcio, a su juicio redactada con «androcentrismo» porque solo se utiliza el género gramatical masculino como genérico para hacer referencia a hombres y mujeres. Por todo ello, considera la necesidad «urgente» de impulsar la creación de «unidades de género» en todos los departamentos ministeriales, con el fin de introducir esta perspectiva en el diseño, impulso y evaluación de todas las políticas.

