“La vuelta a la normalidad en los gimnasios pasará por un menor aforo y más medidas de higiene”

Beatriz Montoro Halcón, profesora del CEP CEU Andalucía

El deporte ha sido una de las aficiones en las que muchos se han empleado a fondo durante el confinamiento, con el objetivo de mantener su bienestar físico y psíquico. ¿Y qué pasa ahora con la vuelta a la normalidad? Lo cierto es que disponemos de menos tiempo para dedicarlo a hacer ejercicio, pero sería positivo poder continuar con los buenos hábitos adquiridos durante este tiempo.

Beatriz Montoro Halcón, profesora del Ciclo Superior en Acondicionamiento Físico del Centro de Estudios Profesionales CEU Andalucía, se muestra algo escéptica, ya que asegura que “dos meses y bajo circunstancias excepcionales, donde la mayoría de la población disponía de tiempo libre, no son suficientes para crear un hábito. Cuando volvemos a la rutina y al ritmo acelerado de vida al que estábamos acostumbrados, me temo que muchos volverán a sacrificar el deporte”.

Sin embargo, reconoce que “otros han descubierto y experimentado los beneficios de la práctica asidua de actividad física”, considerando que es probable que “lo incorporen a partir de ahora en sus vidas. Por lo tanto, creo que el índice de población no sedentaria aumentará considerablemente después de esta experiencia”, algo -sin duda- muy positivo.

La docente, que compatibiliza su actividad como profesora con sus funciones en un centro deportivo como técnico en este sector, analiza los principales cambios que detectaremos en la vuelta a la normalidad en los gimnasios respecto a su funcionamiento.

  1. El aforo se verá mermado, para hacer posible el respeto a las medidas de seguridad establecidas en la “nueva normalidad”.
  2. Período de adaptación que podríamos titular como “re-educación del cliente”. Esta etapa será larga porque debemos acostumbrar al usuario a mantener distancias en un lugar que muchos utilizaban con fines sociales, no solo deportivos; y, por otro lado, obligar -no recomendar, como se solía hacer antes del confinamiento- a mantener hábitos de higiene y limpieza constante, de todo aquello que tocamos y utilizamos dentro del centro.
  3. La población más afectada serán los mayores, personas que habitualmente tienen poco control de las nuevas tecnologías, ya que los centros deportivos están ofreciendo aplicaciones para reservar clases y horas de uso dentro de los gimnasios. Desde los gimnasios deben ofrecer otras alternativas, para evitar así que abandonen la práctica de actividad física, tan necesaria para favorecer la salud en este colectivo.
  4. Las clases online han llegado para quedarse. Según la profesora, “las clases de ejercicios online son un arma de doble filo, buenas y beneficiosas cuando son guiadas por profesionales del sector y siempre teniendo en cuenta que habrá casos y personas que necesiten un apoyo presencial. Además, puede dar lugar a intrusismo profesional. Aunque, por otro lado, comenta como dato positivo que conoce “muchos entrenadores que se han mantenido en activo gracias a este recurso, y que podrán integrar estas clases como una opción más en su oferta a los usuarios. De hecho, me consta que hay algunos compañeros del gremio que ofrecen packs, donde se alternan clases online con clases presenciales, y está teniendo mucha aceptación”.

Por último, en referencia a qué enseñanzas pueden extraer los alumnos de esta situación, Beatriz Montoro explica que “en cuanto a valores, creo que a toda la sociedad nos ha hecho reflexionar sobre nuestro estilo de vida, apreciar lo importante y ha despertado una mayor conciencia y empatía social. Respecto a su formación académica, soy optimista, y creo firmemente que han aprendido otras formas de trabajo y han desarrollado competencias en las nuevas tecnologías que serán muy útiles, sin duda, en su futuro laboral”.

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