Transformación Digital, sí, gracias

2020 es un año de cambio global. La pandemia ha dejado en evidencia que la transformación digital no puede considerarse como opción, es un “must”. Y, si bien es cierto que la evolución hacia un modelo más digital es algo de lo que venimos hablando desde hace tiempo, la realidad es que fruto de esta crisis sanitaria y su impacto en la economía a nivel mundial, todas las compañías (desde pymes hasta grandes corporaciones) han tenido que realizar reajustes para adaptarse al nuevo escenario y garantizar la continuidad de su negocio.

Los líderes del presente han tenido que tomar, posiblemente, algunas de las decisiones más importantes de su carrera profesional. Decisiones que impactan sobre el devenir de las organizaciones, motivo por el que es crucial para una empresa encontrar, contratar, retener y desarrollar el talento adecuado en sus puestos clave de dirección.

En medio de este maremágnum, parece coherente considerar que las competencias que llevaban al éxito a una empresa en el pasado no serán las que conduzcan a la cima a las organizaciones en el futuro. El modelo de dirección tradicional ya no funciona. Antes, la cultura corporativa seguía a la estrategia; ahora, la cultura es la que permite la estrategia.

En opinión de Rosabeth Moss Kanter, una autoridad en el mundo de los negocios y profesora en Harvard, “las empresas exitosas desarrollan una cultura que está en constante movimiento”. Y precisamente esta premisa está fuertemente ligada a tres conceptos clave tan conectados entre sí que cualquier líder ha de tener presentes: Digital Transformation, Change Management y Reskilling/Upskilling. Y es que el término transformación digital va mucho más allá de tecnología: innovación y personas también forman parte de la ecuación.

Incorporar la digitalización en todos los procesos de la empresa genera ventajas competitivas tanto en el corto como en el largo plazo: además de mejorar la eficiencia de cualquier departamento, impulsa a las compañías hacia una cultura innovadora, basada en entornos agile, interconectados y colaborativos con dos claras consecuencias externas: mejora la experiencia del cliente y su relación con la marca –Customer Centric– y amplia las oportunidades de negocio gracias al análisis de datos.

Tomando como referencia un estudio que hemos realizado recientemente[1], nueve de cada diez empresas españolas cuentan en la actualidad con un plan de transformación digital, muestra de la clara apuesta en la que está inmerso nuestro tejido empresarial. Uno de los síntomas claros ha sido la implementación (en algunos casos forzada) de modelos de teletrabajo y la creciente convicción de que este ecosistema ha venido para quedarse.

Pese a esto, uno de cada tres líderes empresariales considera que, para hacer frente al futuro, sería necesaria una mayor formación continua y un 21,2% hace referencia a la necesidad de desarrollar habilidades tecnológicas en general, pues no es un campo en el que se haya formado en origen.

La Inteligencia Artificial, el Big Data o la Ciberseguridad marcarán nuestro futuro más inmediato y, en este plano, figuras como el/la CTO (Chief Technology Officer), CIO (Chief Information Officer) o CDO (Chief Digital Officer) cobran mayor relevancia que nunca a la hora de liderar la estrategia de digitalización, sin embargo, su éxito o fracaso no dependerá solo de la estrategia per se, sino del grado de implicación de todos los departamentos. Es aquí donde todos tenemos que ser agentes activos del cambio.

Y tú, ¿todavía no crees que las oportunidades del mañana serán digitales?

Alba Méndez

Principal

Badenoch + Clark Spain

[1] Barómetro Badenoch + Clark sobre sobre Managers y Directivos en España. El Directivo 5.0

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