“Las empresas tienen la responsabilidad de tener un buen corazón”

Maryam Varela es experta en la aplicación práctica de la Inteligencia Emocional en el mundo empresarial. Lleva más de 25 años promoviendo, tanto en España como en Latinoamérica, la importancia de desarrollar el coeficiente del amor (CA) en las organizaciones, junto con el coeficiente intelectual (CI) y el coeficiente emocional (CE), pues es algo que -según indica- las máquinas nunca van a tener. “Las personas hemos de ser el centro de la organización, no somos máquinas, tenemos almas, creencias y valores; somos creativos y estamos demostrando que podemos controlar a las máquinas”, subraya. Cuenta con más de 500 talleres, conferencias y seminarios. Además, es autora de El Mundo de las Emociones y Pasión, y acaba de lanzar El coeficiente del amor. También es coautora de Coaching Hoy.

¿Cómo surge El coeficiente del amor? ¿Qué encontrarán los lectores?

Llevo años hablando de la importancia de poner AMOR en las relaciones y en las empresas. Sinceramente, en más de un lugar me escuchaban sin demasiado interés, ha tenido que ser Jack Ma, el fundador y presidente ejecutivo de Alibaba, en la cumbre de Davos del año pasado, quien habló también de este y, desde entonces, me han empezado a tener más en cuenta. “Para tener éxito, una persona necesitará un alto coeficiente emocional (EQ), si no quieres perder rápidamente necesitarás un alto cociente intelectual (IQ), y si quieres ser respetado, necesitas un alto nivel de cociente intelectual de amor (LQ)”.

¿Qué desea transmitir con esta obra y qué le inspiró para escribirla?

Es un homenaje al amor y al mundo de la afección. Mi propuesta es clara, concisa y concreta: precisamos desarrollar con más insistencia los afectos, los arraigos, compartir tiempos de devoción y atención profunda, crear relaciones desinteresadas, verdaderas, realizar las actividades con sabor al paso, deleitarnos de la simplicidad, sin prisa, buscar espacios para la palabra. Necesitamos «ESTAR». Yo quiero impulsar LA REVOLUCIÓN DEL LOVE, del amor sincero. Incentivar la evolución del «LIKE» al «LOVE»:

  • De la velocidad a la calma.
  • De la prisa al sosiego.
  • Del cuerpo presente a la concurrencia.
  • Del maltrato al buen trato.
  • De la insatisfacción a la alegría.

¿Guarda algo en común con sus obras anteriores: El Mundo de las Emociones, Pasión y Coaching Hoy?

Sí, los tres libros hablan de nuestro mundo emocional y afectivo. De vivir. No podemos olvidarnos de la belleza y la riqueza de la vida.

¿Qué acogida ha tenido la obra hasta el momento?

El libro se ha publicado en diciembre, estamos en plena promoción, con lo que aún no puedo dar datos de acogida; sí puedo augurar que las personas que lo han leído lo recomiendan mucho.

Desde su punto de vista, ¿qué puede aportar la inteligencia emocional al mundo de las organizaciones?

EQUILIBRIO, productividad y buen trato, ya que cuanto más complejo es el trabajo, mayor es la importancia de la inteligencia emocional. Y es en la cúpula de la pirámide organizativa donde la relación entre inteligencia emocional de los líderes y resultados de la empresa es verdaderamente espectacular: las habilidades de inteligencia emocional aumentan cuando más se asciende en la organización. Cuanto más alto sea el puesto, menos importantes resultan las habilidades técnicas y más importantes son las aptitudes de la inteligencia emocional (autocontrol, automotivación, autoconocimiento, empatía y habilidad social).

Lleva más de 25 años promoviendo, tanto en España como en Latinoamérica, la importancia de desarrollar el coeficiente del amor (CA) en las organizaciones, junto con el coeficiente intelectual (CI) y el coeficiente emocional (CE). ¿Podría explicarnos su importancia?

Las empresas tienen la responsabilidad de tener un buen corazón y hacer algo bueno para las generaciones posteriores. Los profesionales han de asegurarse de que todo lo que hacen sea para el bien del futuro. Cuando trabajamos para encontrar soluciones benéficas no solo para nosotros, sino también para los demás, el coeficiente amor crece considerablemente. Si quieres sobrevivir los siguientes 30 años deberías aprender la ‘Q’ del amor, la ‘Q’ de preocuparte por los demás. Así sobrevivirás…

¿Cómo se puede desarrollar ese CA, CI y CE en las organizaciones?

Se trata de trabajar en las empresas la generosidad, la empatía, la compasión, la aceptación, el servir a otros, pues esa es una forma de amar. Todos tenemos el compromiso de mimar al mundo, mi propuesta es hacerlo desde una consciencia de paz, procurando cultivar la equidad, la sostenibilidad y la NO VIOLENCIA. Es decir, la consciencia del AMOR, no la de guerra, que es hoy la predominante.

¿Cuáles son sus objetivos a corto y largo plazo?

Seguir trabajando en alimentar la conciencia de paz y en dar pautas para enseñar a las personas a mimarse y a mimar al otro.

María Cano Rico

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