Un acuerdo histórico

El último Consejo de Ministros del año 2018 aprobó el gran acuerdo, impulsado por UPTA, alcanzado entre el Gobierno de España y las principales organizaciones de autónomos, sobre cotizaciones y mejoras sociales para el colectivo para el año 2019.

Gracias a este acuerdo, los más de tres millones de trabajadores y trabajadoras autónomos españoles han alcanzado la protección social universal, equiparándonos en derechos a los trabajadores y trabajadoras encuadrados en el Régimen General de la Seguridad Social. A partir del 1 de enero de este año, todos los autónomos y autónomas tenemos cobertura en caso de accidente de trabajo desde el primer día, cese de actividad y formación, sin tener que acogernos de forma voluntaria y, por tanto, sin pagar más, además de las contingencias comunes que ya teníamos cubiertas.

Porque la subida de la cuota de 5.36 euros en caso de los autónomos y autónomas personas físicas y 6.83 euros para los societarios, responde a la subida habitual de las bases de cotización y no a la ampliación en las coberturas propiamente dicha, ya que se han adecuado los tipos de cotización por cada contingencia para que esto no suponga un mayor desembolso para nuestros bolsillos. Protección social universal, que es el paso más importante para darle calidad y cierta seguridad al trabajo autónomo. Porque este nuevo sistema de cotización mediante la mutualización universal permite recibir más por menos, ya que posibilitará la adecuación de las prestaciones que recibimos los autónomos y reducir la brecha existente respecto a los trabajadores y trabajadoras por cuenta ajena.

Junto a ello, también hemos conseguido la exoneración de las cuotas a la Seguridad Social en aquellos casos de incapacidad temporal derivada de contingencias comunes si ésta se prolonga más de un mes. Los autónomos y autónomas que nos lean, saben lo difícil (imposible en la mayoría de los casos) que resulta permitirnos el lujo de estar más de un mes de baja por enfermedad, especialmente cuando somos los únicos al frente de nuestros negocios. Al lucro cesante que supone tener un negocio cerrado, había que añadirle el tener que seguir haciendo frente a las cuotas y facturas, lo que hacía que en la práctica, “no pudiéramos ponernos malos”.

Este gran acuerdo, histórico para el colectivo, sin embargo, no es ni mucho menos el final del camino. Queda mucho por hacer y 2019 será un año de transición para alcanzar que el sistema cumpla con los principios inspiradores de nuestra Seguridad Social: Progresividad, Solidaridad y Justicia. Y el acuerdo también contempla esto e incluso establece plazos concretos para poder comenzar a trabajar para implantar un sistema de cotización por ingresos reales. Es decir, que paguemos las cuotas en función de nuestros rendimientos netos.

Las organizaciones hemos demostrado sobradamente la madurez y el talante negociador, hemos sido capaces de anteponer el interés común a nuestros intereses organizativos y, además, entre todos, hemos convencido al Gobierno de la Nación para que restaure gran parte de las deudas que la sociedad española tenía contraída con nuestro colectivo.

La senda de la transformación del sistema del RETA no puede detenerse en el 2019, y la cotización por ingresos reales tendrá que ser una realidad a lo largo de este próximo año.

Romper la injusticia contributiva en la que se ha convertido nuestro sistema debe ser el acicate para establecer las nuevas reglas del juego. Solo así conseguiremos la verdadera consolidación del empleo por cuenta propia.                           l

Inés Mazuela Rosado

Secretaria General de UPTA-A

@InesMazuelaRo

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