“La cocina me atrapó siendo muy pequeña”

Licenciada en Derecho y con un Máster de Periodismo, la pasión por la cocina y los fogones han sido una constante en la vida de Cristina Comenge. Una afición que se convirtió en profesión cuando empezó a trabajar en la cocina de varios restaurantes con chefs de primer nivel, a la vez que se formaba estudiando en la Escuela Escoffier del Hotel Ritz de París.

Tras adquirir los conocimientos y experiencia necesarios, el afán de Cristina por emprender e innovar en la cocina, le llevaron a poner en marcha en 2007 el restaurante Oven 180 en Madrid, que se convirtió durante casi seis años en uno de los principales puntos gastronómicos de Madrid. Aunque la idea original era abrir una pastelería, lo que realmente acabó triunfando fueron las croquetas de todo tipo, con ingredientes frescos y naturales: pollo asado, trufa negra, queso azul…

Y tal fue el éxito de estas croquetas entre críticos gastronómicos, particulares y restaurantes cercanos -las pedían para ofrecerlas en sus establecimientos-, que en 2013 Cristina se embarcó en una nueva aventura y fundó Oído Cocina Gourmet, con el objetivo de ofrecer estas famosas croquetas de Oven a gran escala y así venderlas a toda España a través de restaurantes, hoteles, caterings y distribuidores. Más tarde, y gracias a la buena fama que alcanzaron las croquetas, comenzó a vender en grandes superficies como El Corte Inglés o Carrefour.

¿Qué le llevo a dedicarse a la cocina?

En mi familia siempre nos ha encantado comer y cocinar. Recuerdo la cocina de casa de mis abuelos con las ollas de cobre, los guisos, el olor de la pularda recién horneada… También recuerdo a mi madre con libros, cuadernos y recortes de cocina planificando los menús de casa. La cocina me atrapó siendo muy pequeña y desde entonces pocas cosas me han hecho disfrutar tanto como pasar tiempo entre fogones, recetas e ingredientes…

¿De dónde saca su inspiración?  

Me ayudan muchísimo las opiniones de mis clientes a la hora de sacar sabores nuevos. También me encanta leer sobre gastronomía y procuro estar al día en nuevas tendencias de cocina y hostelería.

Oído Cocina Gourmet. ¿Cómo surge este proyecto?

Diego, mi marido, fue el impulsor de la idea. Cuando aún éramos novios iba mucho a Oven 180 en Madrid y alucinaba con mis croquetas. Yo siempre le contaba que eran una pesadilla de hacer y que no eran nada rentables, ya que tenía a una persona única y exclusivamente para producirlas. Todas las croquetas que probábamos por entonces no eran tan buenas como las de Oven y veíamos como cada vez más restaurantes vecinos y clientes del restaurante nos las pedían para sus celebraciones en casa. Aunque en un principio me asustaba la idea de volver a empezar, mi afán por innovar y emprender me animó a poner en marcha la idea y comprobar si realmente tenía el sentido que nosotros le veíamos. Así empezamos en 2013, yo haciendo las croquetas y Diego repartiendo. Compramos dos máquinas muy básicas, alquilamos una nave, que reformamos, y una furgoneta. La inversión inicial fue de unos 60.000 euros.

¿Podría hablarnos de la evolución de su acogida?

Gracias a Oven 180, las croquetas no partían de cero, ya tenían su recorrido y habían alcanzado mucha fama. Lanzar un producto nuevo hubiese sido mucho mas difícil. Se puede decir que empezamos con el camino allanado. Por otro lado, pienso que cuando un producto es muy bueno se corre la voz muy rápido. Hemos tenido mucha suerte también con la buena crítica por parte de prescriptores gastronómicos así como la prensa que siempre nos ha apoyado mucho.

“Cuando un producto es muy bueno se corre la voz muy rápido”

¿Y de las variedades de croquetas? ¿Cuáles tienen mayor demanda?

Las croquetas de jamón representan el 50% de nuestras ventas, seguidas de sabores menos tradicionales como el boletus, la trufa o los chipirones en su tinta. Tenemos hasta 16 tipos de croquetas, incluidas unas veganas. Muy pronto contaremos con una variedad dulce.

¿Cuál es el perfil de sus compradores?

Trabajamos con restaurantes, hoteles y caterings de todo tipo. También vendemos a pollerías, charcuterías y ultramarinos. Por otro lado, vendemos a El Corte Inglés (LA COCRETA), a Carrefour, pero solo lineal (OCG), y a algunas gasolineras de REPSOL (también OCG). Por último, a particulares. Desde el principio hemos querido atender a todos aquellos clientes de Oven y así se ha ido corriendo la voz. Además, era la única manera de hacer marca porque los restaurantes jamás dirán que las croquetas son compradas.

¿Dónde podemos adquirir sus croquetas?

Los pedidos se pueden hacer a través de la web o por teléfono (91 320 00 64 / 670 80 23 99).

¿Cómo ha respondido Oído Cocina Gourmet al COVID-19?

Nos ha afectado considerablemente. El 70% de nuestros clientes son hosteleros. Hemos tenido que centrar nuestros esfuerzos en la gran distribución.

Se han sumado a la iniciativa Food4Heroes. ¿En qué consiste?

Así es. Desde Oído Cocina Gourmet nos sumamos a la iniciativa de Food4Heroes con una donación de 4.000 croquetas, que han recibido los profesionales que trabajan en diferentes hospitales de Madrid. Nos pareció muy buena idea formar parte de Food4Heroes, que surge a raíz del cierre de bares y restaurantes por el confinamiento de la mano del grupo de restauración Grosso Napoletano, una cadena de pizzerias de la Comunidad de Madrid, con el objetivo de llevar de manera gratuita comida al personal sanitario de los hospitales. Gracias a esta iniciativa, a la que se han unido más de 150 partners (establecimientos, trasnportistas, los propios camareros, marcas de bebidas…) se ha repartido en los días de cuarentena más de cuatro toneladas de comida. El éxito de esta campaña radica en su efectividad. Los restaurantes, a través de diferentes grupos de WhatsApp, dependiendo del área geográfica que cubran, contactan con el personal sanitario para explicarles qué comida pueden llevarles ese día (cantidad, ingredientes, etc.) y a qué hora les llegará. De la recogida en los locales y entrega a las puertas de los hospitales se encargan un grupo de voluntarios de Correos, respetando las medidas preventivas establecidas por los protocolos sanitarios. La iniciativa también ha estado en marcha en Barcelona, Pamplona, Murcia, Bilbao, Valencia y Huelva.

Como las croquetas donadas por Oído Cocina Gourmet eran congeladas, desde el Restaurante Jimenez, también colaborador de Food4Heroes, se han ofrecido a freírlas, gracias a la gestión de Alicia de Eat+D GastroLab.

Por otra parte han lanzado la #croquetasolidaria. ¿Podría hablarnos de esta propuesta?

Además, hemos puesto en marcha a través de Instragram una acción para repartir un total de 1.000 croquetas entre dos entidades o fundaciones que actualmente estén haciendo reparto de alimentos a las familias más necesitadas a raíz de la crisis del COVID-19 en Madrid y que han sido propuestas y elegidas por los propios usuarios de esta red social durante dos semanas. Los ganadores han sido Foodie Angels y Bizcochos Solidarios.

¿Qué proyectos tiene a corto y largo plazo?

Estamos inmersos en un proyecto para poner en marcha carritos de croquetas en Carrefour. En cuanto pase el estado de alarma y se acabe el confinamiento montaremos cinco, pero la idea es llegar a 50 en un año.

Finalmente, ¿su croqueta preferida?

¡Qué difícil! Me gustan tanto todas… Es verdad que según la ocasión elijo una u otra. Así, para diario diría jamón ibérico, porque nunca cansan; para una cena en familia, las de puerros confitados, y para un día especial las de trufa negra.

María Cano Rico

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