La mujer, discriminada en los altos puestos de las Administraciones según el CES
El Consejo Económico y Social (CES) denuncia que la representación de las mujeres en los puestos más altos de las Administraciones Públicas no llega a la cuarta parte del total, situación que, desde su punto de vista «puede estar indicando cierta discriminación funcional» en las tareas de representatividad.Así, tanto la coordinación o la dirección del trabajo, como el desempeño de comisiones, delegaciones y representaciones «son actividades muy sesgadas a favor de los hombres en todas las administraciones». Además, según el CES, se trata de una «discriminación funcional claramente atribuible a las prácticas administrativas y no a otros factores, como las cargas familiares». <?xml:namespace prefix = o ns = «urn:schemas-microsoft-com:office:office» /> De hecho, la distribución vertical por sexo del empleo muestra «una apreciable reducción» en el porcentaje de mujeres conforme se trata de los puestos más elevados. Esta circunstancia se observa tanto en los niveles de complemento de destino, como en los grupos de titulación exigida para cada puesto. En cuanto al reparto de las tareas domésticas, la situación de inequidad entre los hombres y las mujeres en la Administración, es igual que en el conjunto de la población. Además, tomando información del Instituto de la Mujer, el CES advierte de que cuando las mujeres asumen compromisos familiares aumenta la probabilidad de que estén en niveles laborales bajos». Respecto a la formación para el trabajo, no existen diferencias significativas por sexo en cuanto a la realización de estudios. El descenso en las horas trabajadas por las mujeres, además de estar asociado a los compromisos familiares se muestra en las diferentes pautas de dedicación, según la edad. Así, los menores de 29 años, trabajan como promedio más horas que los hombres, pero las mujeres de entre 30 y 40 años, a diferencia de los varones y coincidiendo con la época en que los hijos son más pequeños disminuye el número de horas trabajadas. Asimismo, a partir de los 40 vuelve a aumentar el promedio de horas trabajadas por las mujeres. Por otra parte, la mayor incidencia y extensión de la temporalidad es «una de las cacterísticas más sobresalientes» entre las mujeres al servicio de la Administración. Por tipo de Administración es la local, seguida de la sanitaria, la que presenta no sólo una mayor incidencia de la temporalidad, sino también una mayor diferencia entre ambos sexos. Menor participación de las mujeresEl CES concluye que la menor participación de las mujeres en ocupaciones de responsabilidad solo puede ser explicada «parcialmente» por la mayor formación, antigüedad y experiencia de los hombres. «Por tanto, aunque la aseveración de discriminación vertical requeriría seguir los ingresos y las promociones a lo largo del tiempo, la información existente sobre la asignación de tareas de responsabilidad puede estar indicando cierta discriminación funcional», destaca. En lo que se refiere al reparto desigual de las tareas domésticas, el CES advierte de que las diferencias en dedicación laboral, régimen de trabajo y otras encaminadas a una mayor flexibilidad «inducen a las segregación y dificultan la equiparación en los ascensos y retribuciones», cuando son motivadas por dificultades en la conciliación de la vida familiar y la laboral. Por ello, señala la necesidad de impulsar medidas encaminadas a la no penalización de la flexibilización laboral ya que «además de contribuir a paliar el desigual reparto de las tareas, influirán positivamente en las carreras profesionales de las mujeres».

