El género continúa marcando diferencias en los hábitos de consumo
Los hombres y las mujeres españoles se parecen cada vez más en sus hábitos como consumidores, aunque todavía hay aspectos en los que el género continúa marcando diferencias, como la preocupación por el control del peso, la importancia que dan a la religión en sus vidas o el modo de disfrutar del día a día. <?xml:namespace prefix = o ns = «urn:schemas-microsoft-com:office:office» />Según un estudio elaborado por la empresa de investigación de mercados Append, con delegaciones en Bilbao y Vitoria, en general, los valores más presentes en el consumidor español lo definen como «alguien dispuesto a asumir compromisos medioambientales, poco presuntuoso intelectualmente y sin problemas para disfrutar del ocio en su propia casa». Asimismo, se trata de personas «poco dispuestas a asumir responsabilidades para incrementar sus salarios, y poco dadas a experimentar con productos nuevos». <?xml:namespace prefix = o ns = «urn:schemas-microsoft-com:office:office» /> El estudio, realizado mediante encuesta telefónica a 1.012 personas, concluye que el género cada vez explica menos las diferencias de comportamiento de los consumidores. Así por ejemplo, se observa que hombres y mujeres dan una importancia similar al medio ambiente (85,8% y 86,2% respectivamente), tienen una disposición parecida a asumir responsabilidades en el trabajo a cambio de un mayor salario (30,5% y 30%) o aceptan en proporción similar el hecho de permanecer en casa su tiempo de ocio (62,9% y 63,7%%). Por el contrario, les diferencian cuestiones como el control de su peso, que preocupa al 60% de las mujeres frente al 47% de los hombres, la fidelidad hacia unas marcas concretas, aspecto en el que ellas aseguran ser más fieles, o el papel que otorgan a la religión en sus vidas. El 48,2% de las consumidoras españolas da importancia a la fe, mientras que sólo el 31,4% de los consumidores varones lo valora.

