Chaves inaugura el encuentro sobre ‘Las políticas de igualdad en los Estatutos’
La igualdad en las tareas domésticas y la paridad en las listas electorales estarán presentes también en el nuevo Estatuto andaluz. Éstas fueron dos de los decálogos aportados ayer por el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, durante su participación en una jornada sobre Igualdad celebrada ayer en Sevilla por el Gobierno andaluz. Durante la misma, en la que también estuvo presente Micaela Navarro, consejera para la Igualdad y Bienestar Social, el presidente andaluz abogó por incluir en la reforma del Estatuto de Autonomía la exigencia de la paridad en las listas electorales, lo que elevaría el rango de la normativa recientemente aprobada por el Parlamento. <?xml:namespace prefix = o ns = «urn:schemas-microsoft-com:office:office» />Dicho encuentro se realizó con el objetivo de propiciar la reflexión y el debate en relación con la transversalidad de las políticas de igualdad en la reforma de los Estatutos de Autonomía. A lo largo del mismo los participantes pudieron ser testigos de la mesa de debate en la que participaron la secretaria general de políticas de igualdad, Soledad Murillo de <?xml:namespace prefix = st1 ns = «urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags» />la Vega, la eurodiputada Elena Valenciano Martínez y el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla, Javier Pérez Royo.<?xml:namespace prefix = o ns = «urn:schemas-microsoft-com:office:office» /> La prohibición de la discriminación y el derecho a la igualdad efectiva de oportunidades, así como la transversalidad del criterio de igualdad de género en el conjunto de la legislación y de las políticas públicas y el derecho a recurrir a la discriminación positiva como método de corrección de desigualdades, fueron otros de los principios planteados. El decálogo se completa con la igualdad de oportunidades en el acceso al empleo y en las condiciones de trabajo; el reequilibrio de tareas en la vida familiar y doméstica y los servicios de proximidad para las familias; el respeto a la diferencia entre hombres y mujeres, en cuanto a su biología y necesidades específicas; la lucha contra las actitudes sexistas desde el sistema educativo y los medios de comunicación públicos y la modificación del lenguaje oficial para excluir todas las manifestaciones sexistas. El presidente de la Junta, que recordó que en la ponencia del Estatuto de Carmona no había ninguna mujer, lo que hoy «sería sencillamente impensable», señaló que «sólo por hacer que las mujeres andaluzas, sus necesidades y sus aspiraciones, estén visibles en nuestra norma básica, quedaría justificada la reforma». Agregó que la preocupación principal en este debate no debe ser la discusión «esencialista» sobre qué es ser andaluz o «cómo queremos denominarnos en tanto que Comunidad», frente a lo que consideró mucho más importante que la norma básica de autogobierno pivote sobre los derechos de los ciudadanos y las ciudadanas. El Estatuto vigente, recordó, plantea explícitamente no sólo la igualdad entre hombres y mujeres, sino la necesidad de políticas efectivas que remuevan los obstáculos para la plena igualdad en los ámbitos político, social y económico. Sin embargo, según Chaves, 25 años después, alcanzada la igualdad jurídica, queda «mucho trabajo para un cambio que aún ha de ser considerable para la igualdad real en todos los ámbitos». En este sentido, resaltó que han surgido otros problemas, como la doble o triple jornada que sobrecarga a la mujer, y que «no son «problemas de las mujeres, sino problemas sociales, de todos», por lo que hay que aportar soluciones mediante el reparto equitativo de las responsabilidades familiares y un entramado de servicios sociales adecuados a la nueva estructura familiar. Chaves subrayó, en este sentido, que la sociedad andaluza puede situarse «a la vanguardia en la incorporación de la mujer a la vida laboral y pública, pero para ello es preciso que el hombre se incorpore a su vez a la retaguardia de la vida doméstico-familiar». Por otra parte, Chaves ofreció algunos datos para poner de manifiesto el cambio experimentado en los últimos años, como el hecho de que hoy, de los 250.000 estudiantes universitarios andaluces, más de la mitad, el 54 %, son mujeres, mientras que de los 35.000 andaluces que se graduan cada año en la Universidad, más de 21.000 son mujeres (el 60 %). Además, en 20 años, la tasa de actividad de las mujeres casi se ha duplicado, desde un 21 % en 1983, al 40 % actual, y el objetivo de la Junta es que en esta legislatura la tasa laboral femenina alcance el 85 % del promedio de la UE. Por su parte, Micaela Navarro afirmó que se trataba de un debate específico de cara a la reforma del Estatuto para que las políticas de Igualdad alcancen una mayor importancia. Asimismo, Navarro indicó que “todas las iniciativas que se llevan en relación a la mejora de la situación de la mujer son pocas”.

