‘Lo que callan los muertos’, la obra de Ana Lena en primera persona
Una novela de intriga protagonizada por mujeres, ganadora de la pasada edición del Premio Torrente Ballester
Lo que callan los muertos es una novela de intriga que esconde, tras una trama ágil y salpicada de notas de humor, el cambio de la sociedad española en las últimas décadas, desde la posguerra hasta la actualidad, con especial atención a la emancipación de la mujer y la apertura a los nuevos modelos de familia.
La trama
Gracia San Sebastián, investigadora de fraudes financieros, recibe el encargo de averiguar quién está cobrando la sustanciosa pensión de jubilación de un militar franquista de 112 años, que ha empezado a utilizar la banca por Internet y no ha sido atendido por ningún médico de la sanidad pública en los últimos 35 años.
Al inicio de la investigación, una vecina, maestra jubilada, a la que conocen en la comunidad como La Impugada, se lanza desde un sexto piso al patio con una nota manuscrita, dirigida al portero, prendida a la falda.
El trasfondo social
Como toda novela de intriga, es un retrato de la sociedad en la que se ambienta. En Lo que callan los muertos se entretejen temas como la continuidad de la pareja tras la pérdida de un hijo, la represión de la posguerra y la sociedad del «qué dirán» que encorsetó a las familias durante las décadas posteriores, el cambio social y tecnológico que han vivido los que nacieron en los peores años de la dictadura y la evolución del papel de la mujer en la sociedad.
¿Qué inspiró Lo que callan los muertos?
Lo que callan los muertos nació cuando estaba embarazada y los médicos me ordenaron reposo durante más de cuatro meses, en pleno verano madrileño. La proximidad de la maternidad debió reconectarme con mi propia infancia porque recordé las historias que había escuchado de mis padres sobre su niñez y su juventud: niños pequeños enviados por sus padres a otros países con la esperanza de que el enorme sacrificio de no volver a verlos se tradujera en un buen futuro para ellos, padres que internaban a sus hijos de 9 y 10 años en conventos o en seminarios ante la imposibilidad de alimentarlos, mujeres que ocultaban sus embarazos y dejaban a los niños en los orfanatos para evitar el estigma de ser madre soltera… Como a cualquier niño pequeño, la idea de verme separada de mis padres me aterraba y aquellas historias causaron un tremendo impacto en mí. Cuando me hice mayor, me di cuenta de que las decisiones que toman las personas solo pueden comprenderse y valorarse a la luz de las circunstancias en las que se ven obligados a decidir. Esa revelación dio lugar a Lo que callan los muertos, una historia de intriga en la que la investigación de unos hechos que ocurren en la actualidad no podría avanzar si no se desvelan y analizan decisiones que se tomaron 50 años atrás, con las circunstancias sociales de aquel momento.
Y entonces llegó el Premio Torrente Ballester
Lo que callan los muertos me regaló el Premio Torrente Ballester que, después de veintinueve ediciones, se concedió por primera vez a un autor novel.
La emoción que sentí ante la noticia fue tan intensa y maravillosa que, cada vez que me acuerdo de ese momento, me desborda la ilusión, porque cuando un escritor termina su primera novela se convierte en un mar de dudas: ¿Será buena? ¿Logrará conectar con los lectores? ¿Llegará a leerla alguien? Que un jurado del calibre del que integra el Premio Torrente Ballester diga: «Lectores, Lo que callan los muertos es una gran historia que merece la pena leer» es una experiencia que, aún hoy, algunos días cuando me levanto, pienso que ha sido un sueño y, en realidad, así es, pero es un sueño hecho realidad.
Ana Lena Rivera
Autora de Lo que callan los muertos
Premio Torrente Ballester


Pingback: ‘Lo que callan los muertos’, la obra de Ana Lena en primera persona. Mujer Emprendedora. - Ana Lena Rivera