Enaguas entre los osos y los toros de Wall Street

Con este titular, The Sun, se hacía eco en 1870 de la incursión de una mujer en los pasillos financieros de Manhattan

Los medios y la sociedad les declararon la guerra. Sufrieron, fueron criticadas, vilipendiadas, incluso encarceladas por romper las normas imperantes y osar invadir territorios hasta entonces, reservados al hombre. Wall Street fue uno de estos escenarios donde, en el siglo pasado, algunas lograron adentrarse. Hetty Green, apodada “la bruja de Wall Street”, en 1864 invirtió su herencia -7,5 millones de dólares- en bonos de la Guerra Civil, dando comienzo así a su inmensa fortuna.

Ediciones Casiopea, resucita la memoria de otra de ellas, Victoria Woodhull, que logró demostrar que la mujer podía acceder a cualquier ámbito si se lo proponía, y abrió una Agencia Bursátil en el corazón financiero de Nueva York, poco antes de fundar un periódico y presentarse a la presidencia de los EE.UU. Nada menos.

En 1870, dos años después de llegar a Nueva York, sin un dólar en el bolsillo, ella y su hermana abrían su propia agencia bursátil en Wall Street provocando una conmoción en los círculos financieros de la Gran Manzana.  Se trataba de la 1ª Agencia abierta por mujeres, en el corazón financiero de Nueva York, y los principales diarios del país daban cuenta de la noticia.

El debut financiero de Victoria Woodhull, probaba su creencia de que las mujeres podían mantenerse a sí mismas y prosperar si se atrevían a intentarlo: “Les aseguro que los hombres respetarán a las mujeres por sus actos”, declaraba ante una sociedad que se llevaba las manos a la cabeza. Pero principalmente, lo que Wall Street le dio, fue la seguridad económica para declarar la guerra a la sociedad, y la catapultó a la escena pública, donde empezó su cruzada por los derechos de la mujer. Con las ganancias obtenidas y los consejos de algunos pensadores, se propuso encarar, frontalmente, los problemas no solo de las mujeres, sino también de la sociedad.

FUNDADORA DE UN DIARIO

Victoria Woodhull no tardó en comprender que el mejor vehículo para hacer extensible sus ideas, era la prensa. Por ello, poco después fundó el Woodhull and Clafin’s Weekly, periódico que terminó adquiriendo notoriedad por sus controvertidas opiniones sobre temas tabú, como la educación sexual, el amor libre, el voto femenino, el uso de faldas cortas, la legalización de la prostitución e incluso los beneficios de la alimentación vegetariana. Fue el primer diario estadounidense en publicar el manifiesto comunista.

EN EL CONGRESO DE LOS EE. UU.

Victoria fue la primera mujer en lograr ser recibida ante un comité del Congreso de los EE.UU para debatir los derechos de la mujer. Allí, en un memorable discurso que fue recogido por los principales diarios, sostuvo que las mujeres ya tenían el derecho de votar (solo tenían que utilizarlo), ya que la decimocuarta y decimoquinta enmienda a la Constitución garantizaban la protección de ese derecho para todos los ciudadanos. Su argumento logró atraer la atención pública hacia el sufragio femenino de una forma sin precedentes. Para ella, la lucha por la igualdad de las mujeres no era simplemente una cuestión de lograr el acceso a las urnas; sino de ganar un derecho mucho más básico: el de la auto-propiedad. “Las mujeres no pueden limitarse a ser demócratas o republicanas. Deben ser algo más” – declaró – “Deben ser seres humanos y formar parte del gobierno. Hasta ahora, han abrigado escasas ideas políticas y por ello deben ser impulsadas a pensar más”.

UNA MÁQUINA DE PENSAR Y ACTUAR

Sin duda, fue una mujer con la visión más amplia de lo habitual. Una máquina de pensar, de actuar, con ideas que quiso hacer extensibles al resto de la sociedad, sobre las condiciones laborales, las leyes, la política, la economía, el comercio e incluso el ejército. Muchas de sus ideas han sido implantadas y algunas siguen aún debatiéndose: “Deberá tenerse previsto un TRIBUNAL INTERNACIONAL, al que se remitirán las disputas de los pueblos y naciones para el arbitraje, sin apelación a las armas; dicho Tribunal mantendría solo un ejército y una armada internacional”. Abogó también por “la organización de un SISTEMA EDUCATIVO NACIONAL que asegure a todos los niños una educación que haga de ellos miembros útiles de la sociedad”.

CANDIDATA A LA PRESIDENCIA DE LOS EE.UU

En 1872, anunció en el Apollo Hall de Nueva York su candidatura a la presidencia del país, por el partido Equal Rights. Lo hizo además proponiendo como vicepresidente a un afroamericano, Frederick Douglas. Inició una encarnizada campaña criticando la hipocresía y la corrupción en los ámbitos de las finanzas, la política y la religión. Propugnó el amor libre, tener libertad para casarse, divorciarse y tener hijos sin la interferencia del gobierno.

ARRESTADA Y CAÍDA EN DESGRACIA

La carrera presidencial de Victoria se vio truncada el día de las elecciones, en que fue arrestada bajo el cargo de publicar y distribuir material obsceno a través de su periódico, lo que sumó gran cobertura mediática a su candidatura, pero impidió que prosiguiera con su campaña electoral. Victoria se sentó varias veces en el banquillo de los acusados, con los cargos de prostitución, difamación y pornografía. Pasó largas temporadas en la cárcel y la que fuera líder del movimiento por los derechos de la mujer, cayó en desgracia, se arruinó y fue abandonada. Aún así, cuatro décadas antes de que las estadounidenses pudieran votar, Victoria Woodhull hizo historia.

UN MUSICAL DE BROADWAY, UNA ÓPERA Y UNA PELÍCULA SOBRE ELLA

Con tres matrimonios en su haber y su polémica vida, la memoria de Victoria Woodhull sigue viva. En 2001, Victoria fue incluida póstumamente en el National Women’s Hall of Fame. En 1980, se estrenó en Broadway Onward Victoria, un musical inspirado en su vida y en 2012, se compuso la ópera Mrs. President, basada en su intento de postularse para las elecciones presidenciales. En estos momentos, se está filmando una película sobre ella.

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