“El secreto de un buen emprendedor es saber afrontar todos los días el trabajo como si fuera el primero”

SILVIA LEÓN. 40 CONSULTORÍA Y FORMACIÓN

Silvia León es la fundadora de 40 Consultoría y Formación, una empresa especializada en formación de legislación, Recursos Humanos, habilidades sociales, ventas y marketing. Nació en Madrid en mayo de 2012 y actualmente es unos de los centros de referencia de las Administraciones Públicas en formación de legislación.

¿Qué le llevo a emprender?

Fue en el año 2000 cuando empecé a trabajar en formación. Durante estos 20 años he trabajado formando tanto a adolescentes como adultos y he conocido el trabajo de primera mano tanto en institutos públicos como centros privados. Mi experiencia en el sector siempre ha ido ligada en la línea de la gestión. Concretamente, hasta que en el año 2012 decidí con toda mi experiencia y conocimientos dar un paso más y comenzar a trabajar por cuenta propia.  mi experiencia profesional había sido en trabajos por cuenta ajena pero siempre tuve la sensación de que podía hacer más, que se me quedaban cortas las funciones de mis puestos de trabajo. Siempre me había considerado una persona muy trabajadora y muy proactiva, con un gran afán de superación y cuando me rondaba por la cabeza un nuevo proyecto o una mejora en la empresa, trabajaba en esa idea y la presentaba ante el equipo, lo que me llevaba a sentirme muy insatisfecha si mis superiores no lo aprobaban.

En el año 2012 me encontraba en un momento profesional complicado, donde debía decidir si apostaba por mi vida profesional o familiar, ya que la promoción en mi empresa no era posible, sin sacrificar el tiempo empleado en el cuidado y educación de mis hijos. El cumplir 40 años fue para mí un momento clave en mi vida, sentía que todavía me quedaban muchísimos sueños por realizar y, sin lugar a dudas, impulsar mi propia empresa era uno de ellos. Vengo de una familia de empresarios, que siempre han trabajado por cuenta propia y han hecho de sus sueños un negocio. Tanto mi padre como mi marido son empresarios y es muy probable que su figura tuviese algo que ver a la hora de decidir emprender este camino y constituir una empresa propia. Encontrarme en un entorno así me facilitó mucho las cosas para perder el miedo a crear una empresa.

¿Podría hablarnos de sus inicios? 

Si me remonto a los inicios y analizando un poco mi posición en ese momento, lo más difícil fue tomar la decisión y romper con una vida profesional anterior. Lo bueno fue que, una vez que ya estaba tomada, esa ruptura dejó atrás el miedo, la verdad no lo recuerdo como duro, sino más bien como muy emocionante y algo que hice con gran ilusión.

Os preguntaréis como inicié esta andadura. Bien, os diré que la inversión que hice en los comienzos fue mínima, empecé a trabajar en una habitación en mi casa, con un móvil y un ordenador, llamando uno a uno a los clientes para ofrecerles nuestros servicios. Empecé desde cero y estoy muy orgullosa de ello. Ya han pasado ocho años desde ese día y puedo afirmar que esa ilusión que nació el día que tomé la decisión a día de hoy no la he perdido.

¿Cómo describiría su día a día como empresaria?

Siempre que me preguntan acerca de mi negocio digo que mi empresa es como un hijo más, y de verdad que lo siento así. Podría decirse que soy una de esas workaholic pero por pasión, siendo responsable, y no por obsesión. Digamos que podría decirse que no tengo vacaciones porque todos los días me conecto al correo a confirmar que todo se está ejecutando correctamente, hay veces que se me ocurren soluciones o ideas ya sea haciendo deporte o tomando el aperitivo con amigos, en ese momento tengo que parar y anotar esa idea. Reflexionando pienso, pero ¿acaso con un hijo es distinto? En mi día a día mi trabajo siempre está presente, sabiendo priorizar qué es importante en cada momento, sin descuidar otros aspectos de mi vida. Digamos que todo aquello que aplico a mi vida profesional es igualmente aplicable a mi vida personal. La valoración es superpositiva, en continua mejora y superación.

40 Consultoría y Formación nació en plena crisis económica…

Alguien me pregunto cómo se me había ocurrido montar una empresa en plena crisis. La verdad, nunca fue algo que valorase como negativo. Intenté buscar soluciones a los problemas del sector en ese momento. Y lo logré. La crisis económica había afectado a mis clientes en la medida en que comenzaron a optimizar sus recursos de formación y comenzaron invertir en la especialización de sus empleados y en las verdaderas necesidades de los mismos. En cierta manera, esta situación favoreció a nuestro sector, ya que se comenzaron a impartir cursos más especializados y de mayor calidad.

¿Cómo han vivido la crisis del COVID-19?

Parece mentira que mi recorrido como emprendedora a día de hoy se vea acotado por las dos grandes crisis de los últimos tiempos. Bien, en este caso, en la crisis del COVID-19 que estamos viviendo actualmente, nuestra empresa ha trabajado al 120%. Nos hemos visto en una situación en la que prácticamente la totalidad del equipo se ha mantenido activo y ha estado trabajando en sus domicilios a jornada completa. Esto se ha producido por varias causas. Por un lado, tuvimos la capacidad de adaptarnos, algo que desde este momento pasa a ser un valor diferencial de nuestra empresa ya que, a todos aquellos clientes que tenían contratados cursos presenciales, les ofrecimos la oportunidad de que realizaran toda su formación de una forma virtual y con una asistencia 24/7 de nuestros profesionales. Y otra de las razones ha sido que muchos de nuestros clientes decidieron anticipar la formación de sus empleados. Aquellas formaciones previstas para los meses de septiembre a diciembre se han visto adelantadas y previstas para las semanas de confinamiento, ya que dados sus perfiles profesionales estaban en sus domicilios con pocas posibilidades de teletrabajar.

De hecho, a los tres días del confinamiento sacamos a la venta tres nuevos cursos: Gestión del Teletrabajo, Gestión de Equipos de Teletrabajo y Prevención de Riesgos Laborales. Covid-19. Tres cursos que ofrecimos a nuestros clientes, adaptados totalmente a las circunstancias, preparado en tiempo record gracias a los esfuerzos de nuestros formadores y han sido unos cursos que han tenido durante este tiempo una gran aceptación.

Por otra parte, ¿cómo valora la transformación digital del sector de la formación a lo largo de los últimos años?

La formación es un sector que ya lleva varios años adaptándose a las nuevas tecnologías -o bueno, ya no tan nuevas- con las plataformas y posibilidades de formación online. Siempre hemos ofrecido a nuestros clientes además de la formación online con plataforma virtual, el valor añadido de impartir una parte del curso por videoconferencia. Este valor añadido al principio no era aceptado por la mayoría de nuestros clientes, ya que les parecía que obligar a los alumnos a asistir a una clase virtual no lo iban a aceptar de buen grado. Es más, cuando la asistencia a la videoconferencia era voluntaria, el número de alumnos que se conectaban era mínimo. En esta parte es en la que hemos visto que la pandemia ha marcado un antes y un después. La videoconferencia ha pasado a ser parte obligatoria en los cursos, incluso hay algunos cursos que se han impartido en su totalidad con este formato. Cambiar el concepto y conseguir que las clases virtuales sean impartidas en directo y concebidas como la asistencia presencial a nuestros cursos de siempre, ha sido uno de los mayores cambios con los que nos hemos encontrado. La asistencia de los alumnos ha superado nuestras expectativas. Y no solo han asistido, si no que han participado tanto por chat, como con el micrófono y por cámara. Los alumnos han superado la barrera de la tecnología. Han perdido el miedo e incluso han disfrutado. Es verdad que esto ha supuesto un esfuerzo añadido a nuestro equipo, ya que además de sus funciones habituales, han tenido que añadir muchas horas de asistencia técnica, de preparación de clases, de formación propia a los clientes para familiarizarse con las plataformas digitales, pero desde luego ha merecido la pena.

Creo que, como en muchas empresas, esta situación que estamos viviendo supone un antes y un después a la hora de concebir las horas de trabajo, llevándonos cada vez más a valorar positivamente la rentabilidad que tiene el teletrabajo. Pues bien, en el sector de la formación va a pasar lo mismo. Llevándolo al terreno de que las empresas como la mía, seremos capaces de optimizar nuestro tiempo aportando estos cursos de manera completamente online, asegurando siempre una gran calidad y asistencia en el servicio.

¿Qué valor diferencial identifica a 40 Consultoría y Formación?

Ante todo, ofrecemos a nuestros clientes consultoría de formación a medida, siempre ajustada a las necesidades del cliente. No contamos con cursos estándar, nuestro objetivo es satisfacer las necesidades específicas y coyunturales del cliente. Actualmente, muchas de las empresas externalizan algunos de sus servicios, y nosotros logramos que deleguen en nuestra empresa la formación de sus empleados, con la confianza de que efectivamente pueden estar convencidos que vamos a cumplir con las expectativas tanto del alumno, como de la empresa. Nos preocupamos por el alumno, de que logre sus objetivos y finalice la acción formativa con éxito. Para ello, utilizamos el departamento de atención al alumno como una herramienta fundamental. Estar en contacto directo con ellos nos permite no solo resolver sus consultas y atender sus necesidades sino que conseguimos adaptar y mejorar nuestros procesos y gestión del modelo de negocio, gracias a sus comentarios. Si el alumno está satisfecho con el curso, lo traslada a su departamento de Recursos Humanos, y estos nos vuelven a contratar.  Es un círculo que se retroalimenta constantemente.

¿Cómo describiría su experiencia como emprendedora?

Haciendo un autoanálisis a lo largo de estos años, me he sorprendido con la capacidad que he desarrollado para administrar un gran volumen de trabajo, para adquirir compromisos y cumplirlos. He desarrollado una capacidad de resolver los problemas que surgen a lo largo del día, con una facilidad que no podía imaginar. Las ideas y proyectos nuevos me surgen de una forma natural y la mayoría de veces los pongo en práctica. Unas veces me confundo y otras no. Pero los proyectos fallidos no los veo como una derrota, sino como un aprendizaje. Siempre se ha dicho que es bueno aprender de los errores y yo, sin lugar a dudas, he aprendido enormemente de muchos de ellos. La parte que me resulta más difícil es la comunicación con el equipo. Intento que todos se sientan escuchados y valorados. Cuando surgen problemas me gusta solucionarlos en equipo y exponerlos en común para que todos aprendamos de la situación que se plantea en ese momento concreto. Creo que es importante que todos conozcamos las aportaciones de cada miembro del equipo con el fin de buscar siempre la mejora tanto en la ejecución del trabajo de cara a nuestros clientes como de la comunicación interna que generamos y que hemos creado con los años. No siempre esto es satisfactorio, existe en mi un grado alto de insatisfacción cuando no logro trasmitir de una manera correcta mis instrucciones. Entonces comienzo a pensar que tengo que solucionar esta parte. Intento utilizar distintas herramientas para trabajar y que todas las líneas de actuación queden claras. La verdad es que creo que es una parte que siempre se puede mejorar.

Dentro del análisis propio entra un poco de autocrítica y hoy puedo decir que he tardado varios años en darme cuenta que no lo puedo controlar todo. Que no puedo trabajar 24 horas diarias, que no conozco todos los sectores y que no soy especialista en todo. Comencé a contratar a especialistas en el sector: informáticos, atención al alumno, expertos en comunicación y marketing y, sobre todo, especialistas en formación. Me he dado cuenta que tengo mucho que aprender de ellos y he comenzado a delegar. Abro los ojos y escucho. Siempre tomo decisiones basándome también en mi experiencia, combinándolo con las aportaciones de cada uno de los agentes implicados en cada asunto. Es sumamente enriquecedor conocer sus puntos de vista y guiarnos para conseguir un objetivo común. El ser empresaria me hace muy feliz, y esto se traslada a la vida personal y familiar.

Háblenos del equipo de 40 Consultoría y Formación

Leo una entrevista que me realizaron en la Fundación Mujeres hace cinco años. “Me gustaría crecer, y estar rodeada de profesionales que se sientan igual de involucrados que yo en el objetivo de la empresa, mi ideal sería que pudieran conciliar su vida laboral y familiar en 40formacion, y que se puedan desarrollar profesionalmente. En definitiva, contar un equipo de gran valor profesional y humano. Estoy convencida que con un equipo así 40formación, llegara lejos”. Sin lugar a dudas hoy puedo afirmar que lo hemos conseguido.

¿Y la política de igualdad y conciliación en 40 Consultoría y Formación?

Toda la red de colaboradores fijos, formados por siete mujeres y cuatro hombres, trabajan actualmente en la modalidad de teletrabajo, siempre y cuando el proyecto que se esté llevando a cabo se lo permita. El departamento de atención al alumno presta sus servicios en un horario fácilmente adaptable a la conciliación. Nuestros tutores no tienen horarios establecidos, ni predeterminados. Solo en el caso de que el cliente elija la modalidad “Presencial”. En periodo de vacaciones y cuando lo necesitan nuestros empleados, teletrabajan y adecuan su horario al cuidado de sus hijos menores. Tenemos una oficina presencial en Las Rozas, pero también tenemos oficina “virtual”, por lo que en contadas ocasiones requerimos presencialidad. Nuestros colaboradores y colaboradoras, pueden así conciliar su vida laboral-profesional, con total libertad. Gracias a esta estructura hemos conseguido que la base del nivel de involucración de nuestros colaboradores con la empresa sea altísima.

¿Qué balance hace desde sus inicios?

Analizando estos años, sigo trabajando con la misma energía. Me levanto todos los días con un reto por cumplir y además me divierte muchísimo. Creo que el secreto de un buen emprendedor es saber afrontar todos los días el trabajo como si fuera el primero. Otro aspecto fundamente es no detenerse, saber qué rumbo debes llevar y a pesar de las complicaciones mantener el rumbo fijo hacia tu modelo de éxito. Una de las claves que siempre trato de transmitir a todo el que me rodea y que busca crecer profesionalmente es que hay que estar siempre en movimiento. No concibo un día en mi empresa sin saber qué hacer, estar con las manos cruzadas nunca fue una opción.

¿Y en cifras?

En estos ochos años de andadura hemos multiplicado por cinco nuestra facturación con respecto a 2013. Trabajamos para casi todos los Ministerios. Hemos formado a más de 14.300 alumnos, hemos impartido 425 acciones formativas, 12.040 horas impartidas hasta el momento.

¿Qué proyectos de futuro tiene?

Como has comentado al inicio de la entrevista, actualmente somos unos de los centros de referencia de las Administraciones Públicas en formación de legislación. Ahora, mi proyecto es lograr serlo para las pequeñas y medianas empresas en los próximos cinco años.

María Cano Rico

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