“La perspectiva de género, el único camino hacia una justicia libre de estereotipos”

Mujeres Avenir ha celebrado el encuentro “La justicia y las mujeres: juzgar con perspectiva de género

La influyente asociación de amistad hispano-francesa Mujeres Avenir, que trabaja para frenar la desigualdad entre mujeres y hombres y contribuir así al beneficio de la sociedad, ha organizado una mesa redonda con importantes representantes del campo de la Justicia, para abrir debate sobre cómo se está aplicando en la actualidad la perspectiva de género en el campo judicial.

Durante el debate, las integrantes han puesto de manifiesto la necesidad de un cambio normativo que permita detectar y franquear los prejuicios en la impartición de justicia y huir del excesivo cuestionamiento a las víctimas de violencia machista, y eso solo es posible incorporando la perspectiva de género.

La apertura del debate estuvo a cargo de María Luisa de Contes, presidenta de Mujeres Avenir, que incidió en la importancia de la perspectiva de género en nuestra sociedad, donde “aún existe una enorme diferencia en cómo se da solución judicial a los conflictos de igualdad cuando aparecen en la administración pública o cuando se da en la empresa privada”. María Luisa de Contes recordó cómo las mujeres que lideran en las empresas la lucha por la igualdad, están expuestas a despidos y represalias, que se hacen realidad en acciones como “una movilidad geográfica que no entiendes, y te trasladan del sur al norte de España, luego te destinan a Alemania o cualquier otro país, en un movimiento constante que solo busca la salida de esas mujeres de la empresa o el abandono de la lucha por la igualdad.”

María Luisa recordó la necesidad de “proteger a estas redes de mujeres que son líderes en la lucha por la igualdad de género dentro de la empresa, modificando el Estatuto de los Trabajadores, otorgando a las mujeres la misma protección que tienen los representantes legales de los trabajadores o los delegados sindicales, y que sin causa justificada se declare automáticamente la nulidad del despido o de la orden del traslado; porque, si podemos ser despedidas solo con la indemnización de un despido procedente, ninguna mujer va a seguir la lucha dentro de las empresas”.

Al ser Mujeres Avenir una asociación de amistad Hispano-Francesa, el Cónsul General de Francia en Madrid Cédric Prieto fue invitado a intervenir al inicio del acto, expresando éste la necesidad social de que se acreciente la lucha por la igualdad de género, e hizo mención del caso de Roman Polanski, del movimiento Me Too y de las expectativas que de la sociedad tiene en demanda de que los jueces se expresen cada vez más sobre estos casos; finalizó su intervención lanzando una pregunta a las ponentes, para saber si en su opinión, “el género determinaba la forma de realizar la justicia, donde la impunidad o el silencio crónico hacia los dramas vinculados con el género podía ser causado por la falta de mujeres en los altos cargos de la magistratura”, pregunta que posteriormente sería contestada cuando intervino Carmen Delgado, magistrada y miembro del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), al señalar que hasta hace tres meses, en el Tribunal Supremo solo había un 14% de presencia femenina, y de los 17 presidentes de Tribunales Superiores de Justicia, solo había dos mujeres, aunque en la carrera judicial hay un 70% de presencia de mujeres.

A continuación, Lourdes Arastey Sahún, magistrada del Tribunal Supremo, recalcó que desde hace tiempo gozamos de una igualdad formal, pero hay que hacerla efectiva. Para la magistrada ese paso solo se consigue “haciendo un análisis detallado de cada caso, determinando si existe una discriminación y aplicando la ley correctamente”.

Para la magistrada la realidad es que en muchas empresas existe una discriminación indirecta, que provoca un impacto negativo sobre uno de los dos sexos, y la mujer suele ser siempre la más afectada, perdiendo opciones de promoción laboral, pluses salariales, formación o complementos económicos: “La aplicación de la ley no busca favorecer a la mujer, solo impartir justicia”

Para Gloria Rodríguez Barroso, de la Asociación de Mujeres Juezas de España, “los tribunales estamos obligados a interpretar conforme a la realidad social de nuestro tiempo, en una sociedad que hoy sigue sin ser igualitaria, y yo como jueza debo tener formación para vislumbrar si tengo un conflicto con un sustrato de género, porque estamos obligados a aplicar correctamente la ley.

“Los jueces debemos tener una formación adecuada para ver en qué conflictos hay una disfunción y actuar. Perpetuar el estereotipo sería terrible, la perspectiva de género la necesitamos para transformar la realidad de nuestra sociedad”, concluyó Gloria Rodríguez.

En palabras de Carmen Delgado, magistrada y miembro de la Comisión de Igualdad del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), “el enjuiciamiento con perspectiva de género es el único camino hacia una Justicia libre de estereotipos, que nos permitirá ver cómo cambian drásticamente los resultados sin que cambien las normas, solo interpretando con perspectiva el mundo que nos rodea y de cómo apliquemos esa norma al mundo así interpretado”.

“La mujer se ha incorporado de forma mayoritaria en los últimos 10 años en la carrera judicial, representando el 70% de los nuevos profesionales, pero nuestra presencia es minoritaria en los puestos de responsabilidad, pasando de un 67,4% en las instituciones judiciales de menor representatividad como los juzgados de primera instancia, hasta descender al 20,8% en el Tribunal Supremo, donde hace tres meses, solo éramos un 14% de mujeres”, concluyó Carmen Delgado.

Moderó el acto Magdalena Suárez, Profesora de Derecho Administrativo y Directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad Complutense de Madrid, que recalcó que “el papel del poder judicial es decisivo en la construcción de la igualdad entre hombres y mujeres, y son sus sentencias las que pueden alarmar terriblemente a la sociedad”.

“Podemos tener una formación extraordinaria y creer que estamos dando una solución cabal a un problema, pero el automatismo en una resolución, impida ver cuál es el trasfondo de la situación y al final esa resolución aparentemente justa, conlleva de modo directo o indirecto una resolución distorsionante para la consecución del estado de derecho”

“Las sentencias, sin tener que ser ejemplificantes, son la única forma de transformar la sociedad, mediante decisiones singulares que al final se convierten en decisiones colectivas, que la sociedad entiende que es el camino correcto para conseguir la igualdad”, concluyó Magdalena Suárez.

Los patrocinadores del evento han sido: Mujeres Avenir, DIKEI Abogados y Movimer World; igualmente, han colaborado en la organización de este acto la Embajada de Francia en España, el ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad y la Universidad Complutense de Madrid.

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