“Creamos ‘empresas conscientes’ a través de un modelo propio”

María García es socia cofundadora y Chief Executive Officer de Innuba, consultora de innovación social trascendente. Licenciada en Publicidad, Relaciones Públicas y Comunicación Aplicada, diplomada en Fotografía y Comunicación Audiovisual y coach certificada, se centra en ayudar a las compañías, y particularmente a las personas que las componen, a desarrollar productos y servicios con impacto social y generación de beneficio tanto para la empresa como para la sociedad.

¿Por qué nace Innuba?

Innuba nace de mi inquietud, compartida por mis otros dos socios, de encontrar un ‘PARAQUÉ’ transcendente, alinear nuestros propósitos personales con el propósito laboral para dar sentido así a nuestro recorrido profesional. Nuestra experiencia de más de 20 años en el mundo de la comunicación, la innovación y las marcas nos hicieron tomar consciencia de que es posible cambiar el mundo haciendo lo que sabemos hacer, pero poniendo el acento en el impacto social y medioambiental de nuestras acciones. Descubrimos el cuarto sector investigando compañías de Reino Unido y EEUU, países que llevan tiempo desarrollando organizaciones como la nuestra con resultados muy positivos para el conjunto de la sociedad. Porque esa sociedad está cambiando y los consumidores demandan, cada vez con más claridad, que las empresas exhiban un compromiso con ella y eso abarca no solo lo que dicen, sino todo lo que hacen.

“Acompañamos a organizaciones para ayudarlas a introducir el impacto social en el ADN del negocio”

¿Cómo trabaja Innuba?

Acompañamos a organizaciones para ayudarlas a introducir el impacto social en el ADN del negocio; creamos ‘empresas conscientes’ a través de un modelo propio que abarca desde la definición del propósito corporativo, el diseño de productos y servicios, la implantación de modelos de alianzas con la administración pública y el tercer sector, y la definición e implementación de planes de formación y comunicación para el cambio de cultura.

Por otra parte, la aplicación de nuestro propio propósito a la actividad que realizamos hace que anualmente dediquemos el 30% de nuestros beneficios a proyectos de impacto social que carecen de recursos.

Internamente contamos con una estructura fija de 11 empleados y una estructura líquida de más de 200 ‘innubers’ (colaboradores expertos) que se suman a los proyectos en función de su naturaleza y ámbito: arquitectos, diseñadores, psicólogos, ingenieros, etc.

¿Dónde están presentes?

Hoy estamos en Madrid como base, pero trabajamos con diversos proyectos en otras ciudades de España y Europa. Nuestro próximo reto es aterrizar en LATAM, en concreto en Chile, Colombia y México.

“Innuba ofrece un acompañamiento integral para un cambio de modelo de negocio responsable con las personas y el planeta”

¿Qué ofrece Innuba a las empresas? ¿Podría hablarnos de algún caso práctico con alguna compañía?

Innuba ofrece un acompañamiento integral para un cambio de modelo de negocio responsable con las personas y el planeta. Hablamos de ‘enricrecimiento colectivo’ como nueva promesa empresarial, una definición propia que apunta a que es posible la riqueza social compartida de las organizaciones para que todos ganemos.

Hoy estamos realizando un proyecto para Yoigo donde a través de una plataforma de branded content con impacto social -se publica un vídeo a la semana en el canal de Youtube ‘PiensoLuegoActúo’ que ya tiene varios millones de visualizaciones e interacciones- damos visibilidad a muchas iniciativas (y personas) con impacto social y particularmente animamos a actuar mediante la colaboración activa con cada proyecto a través de donaciones, compra de productos, etc. Es en esto en lo que creemos, en ir más allá de la comunicación para empujar a los ciudadanos a un cambio de consciencia que llame a la actuación real.

¿Qué valor conceden hoy día las compañías a la introducción del impacto social y la sostenibilidad en el centro de su negocio?

En los dos últimos años hemos sentido un aumento visible de consciencia y estrategia en las compañías que se traduce en que este tema está ya en la agenda de muchos comités de dirección.

La innovación social debe formar parte integral de la estrategia de la organización si quiere convertirse en un verdadero actor del cambio que la sociedad necesita, actuando desde su propio sector y ámbito económico para ayudar a transformar la sociedad de manera positiva.

Eso sí, frente a otros países aún queda mucho que avanzar y, sobre todo, aspiramos a impactar en el cambio de leyes y políticas que contribuyan a una sociedad más justa e igualitaria.

“La innovación social debe formar parte integral de la estrategia de la organización si quiere convertirse en un verdadero actor del cambio que la sociedad necesita”

Su estrategia para 2019 que estará centrada en el diseño y desarrollo de nuevos modelos de negocio, productos y servicios, con impacto positivo. ¿Podría hablarnos de los avances que han hecho hasta ahora en este sentido?

En la actualidad estamos acompañando a dos multinacionales del sector retail y bebidas -Leroy Merlin y Grupo Zamora- a desarrollar un modelo de desarrollo de productos y servicios con impacto social y retorno directo al negocio. Este modelo, además de ordenar y priorizar los proyectos actuales, ayuda a inspirar y empujar a toda la compañía al desarrollo de una oferta responsable. Para ello entendemos que el empleado es el principal conductor de este cambio y las marcas el motor que ayudará a visibilizar fuera de ellas este impacto.

¿Qué metas se han marcado para los próximos seis meses?

Ahora estamos centrados en el lanzamiento de tres proyectos propios: en primer lugar, un juego de impacto social para ayudar a las empresas y ciudadanos a tomar conciencia de la oportunidad de impactar en el mundo; en segundo lugar, una aceleradora de emprendedores sociales y, por último, una oferta de formación con dos patas claves, la primera, business to consumer, a través de un acuerdo con la Universidad Pontificia de Salamanca, que aterriza en Madrid este año con la Universidad de Empresa, donde vamos a coliderar un curso de innovación social de carácter anual (comienza en octubre de este año y acaba en julio de 2019), dirigido a profesionales que quieran ser líderes en un futuro de esta nueva corriente; y la otra, business to business, consta de programas y espacios formativos dirigidos a empresas y organizaciones que quieran entrenar y ‘trans-formar’ a sus empleados en materias y metodologías relacionadas con el cuarto sector, la innovación social, que estamos seguros irá en aumento.

María García en primera persona

Comencé mi carrera en el sector de la investigación de mercados, particularmente en investigación cualitativa trabajando en una multinacional llamada Synovate (Ahora Ipsos) durante 11 años. Ahí aprendí habilidades y competencias relacionadas con la importancia de poner a la persona en el centro y su valor como ser humano: la escucha transformadora, el arte de hacer preguntas, el trabajo colaborativo, la consciencia emocional individual y colectiva, el pensamiento innovador y el poder de las marcas para cambiar el mundo en positivo. A continuación pasé a liderar durante siete años la oficina de Madrid de la consultora de marca Morillas donde pude poner en marcha varias iniciativas relacionadas con marcas humanas e impacto en las personas.

En ambas experiencias tuve la suerte y la confianza de los responsables de la compañía de ‘intraemprender’ con varias iniciativas que abarcaban desde un observatorio de tendencias pasando por la modelización de metodologías y enfoques innovadores hasta llegar al desarrollo de servicios orientados a la innovación humana.

En paralelo a mi experiencia en branding me sumé como patrona a un proyecto apasionante, la fundación ‘Uno entrecien mil’ (unoentrecienmil.org), que hoy sigue en marcha gracias a mi socio y buen amigo José Carnero, impulsor y presidente de la misma y a todo un equipazo lleno de talento y generosidad que cada año crece más. Esta fundación tiene como objetivo recaudar fondos para la investigación contra la leucemia infantil a través de proyectos innovadores. Allí se despertó la oportunidad de canalizar mis inquietudes vitales hacia un propósito transcendente. Fue la semilla de Innuba que hoy es un proyecto apasionante del que estamos todos muy orgullosos.

En estos últimos 10 años también me he formado como coach, mentora y psicoterapeuta y he participado en varias formaciones de consciencia emocional y crecimiento personal, una temática que me apasiona y donde me gustaría centrar mi foco en los próximos años. Mi frase favorita es: “Todo tiene que ver con todo y todos tenemos que ver con todos”.

Inma Sánchez

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