“Hemos mejorado la calidad de la distribución eléctrica”

Ambiciosa, dinámica, valiente y dispuesta a todo tipo de retos. Así es Isabel López Ferrer, fundadora y CEO de Izharia, compañía dedicada a la ingeniería y consultoría del sector eléctrico y energías renovables.

Este mes de octubre ha sido elegida por la Asociación de Mujeres Empresarias de Madrid (ASEME) como ganadora en la categoría “Empresaria del Año” 2018. El fallo ha querido destacar el nivel profesional de la ganadora y, muy especialmente, su coraje para crear una empresa de grandes infraestructuras en plena crisis, que ha logrado la internacionalización en apenas unos años. Además, se ha destacado su valor y entrega personal para posicionar a la mujer como referente en un ámbito mayormente masculino como es el sector de la ingeniería industrial. Actualmente, Izharia emplea a un centenar de personas entre sus sedes en España y, desde el 2016, también en Panamá, a las que hay que sumar sus dos oficinas comerciales en Colombia y México.

¿Podría hablarnos de Izharia: cómo nace, cuál es su filosofía…?

Izharia nació en octubre de 2010 porque mi amigo y socio me lo propuso. Me pareció una buena idea, ya que en el trabajo en el que estaba no me encontraba satisfecha. La filosofía es estar orientada al cliente y ser flexible, empática y dinámica, apostando por las nuevas tecnologías.

¿Podría resumirnos la evolución de la compañía a lo largo de estos años?

El primer pedido de Izharia fue en enero del 2011 y desde ahí la facturación y los empleados fueran creciendo año a año. En 2011 había un empleado, en 2014 teníamos 30 empleados en España y, actualmente, somos 55 empleados en España y 38 en Panamá, sede que abrimos en 2016.

La facturación en 2011 no llegaba a los 100.000 euros. Al año siguiente llegamos a los 800.000 euros para ir creciendo año a año hasta llegar a los 2,5 millones de euros en España y los dos millones en Panamá en 2017.

¿Podría hablarme de la presencia internacional de Izharia?

Izharia se internacionalizó desde el primer momento, creando un modelo de negocio basado en vender en España la ingeniería a especialistas españoles que tuvieran sus proyectos a nivel internacional y que preferían vender aquí la ingeniería. Al principio, a algunos clientes, fuimos nosotros mismos los que les vendimos la conveniencia de este modelo. Posteriormente, en 2015, nos implantamos en Panamá con un contrato ganado en España para un proyecto de relieve entre el Gobierno de Panamá y Gas Natural Fenosa. Hasta la fecha, contamos con proyectos en Australia, Perú, Ecuador, Irak, Jordania, Gambia, Panamá, Colombia, Uruguay, México, Guinea Bissau, Guinea o Mauritania.

¿De que manera la creación de Izharia Panamá ha influido en la economía local?

Hemos mejorado la calidad de la distribución eléctrica haciendo posible que más hogares pudieran tener más energía y más potencia. También el objetivo final ha sido disminuir las horas de interrumpibilidad del sector eléctrico. En Panamá se puede ir la luz de tres a siete horas, o incluso más, como el pasado año, con el trastorno que ello conlleva y no solo en domicilios, sino también en negocios. Eso en España es impensable.

Uno de los últimos proyectos de Izhaira es el parque PV Mula. ¿Podría hablarnos de este?

De momento será el parque PV más grande de Europa. Ha sido un proyecto muy grande que nos ha ocupado durante meses un montón de recursos y para el que probablemente no estábamos preparados. No éramos conscientes al principio de cómo acometerlo.

¿Y de sus clientes?

Lo clientes han ido creciendo de modo exponencial y actualmente tenemos una gran cartera. El más importante por facturación es el antiguo Gas Natural Fenosa, en la actualidad, Naturgy, que aprecia nuestro trabajo y esfuerzo, y con el que seguimos creciendo año tras año.

¿Podría hablarnos de la presencia femenina en Izharia? ¿Y en el ámbito de la ingeniería en general?

En Izharia hay un 40% de mujeres ingenierías/economistas mientras que en el sector solo un 12%, según los datos estadísticos. La realidad es que en Izharia solo buscamos a los mejores profesionales independientemente de que sean hombres o mujeres.

¿Izharia cuenta con algún programa de conciliación?

Tenemos un horario flexible y tratamos a las personas como lo que son: personas individuales. Por eso, analizamos cada caso en particular y tratamos de asesorar a la persona de la mejor manera posible. Existe la reducción de jornada, que hoy se la cogen los hombres y además existe el teletrabajo si tienes un hijo enfermo. También existen todo tipo de medidas entorno a la maternidad o cuidado de la familia, teniendo en cuenta que la persona, posteriormente a resolver su problema familiar, resolverá su situación en el trabajo. A mí no me sirve que la gente cumpla su horario en una silla, sino que resuelva sus objetivos de una forma que se encuentre a gusto. Todo ello, obviamente, desde la responsabilidad.

En el año 2009 fue cuando se decidió a emprender. Tras ocho años, ¿cómo valora esta situación?

Me hizo mucha ilusión. Al principio era todo muy ilusionante, aunque, en ocasiones, también me dio mucho miedo. Hubo muchísimo trabajo y enseguida iban, poco a poco, llegando los éxitos. Y así la empresa, como un niño, iba cambiando e iba tomando las decisiones adecuadas a cada momento clave. Los primeros empleados y colaboradores formábamos una familia.

Recientemente, ha sido reconocida con el Premio Mujer Empresaria de ASEME. ¿Cómo valora este reconocimiento?

Pues como siempre todo llega en el momento oportuno. Después de muchos años de lucha en el sector como ingeniero, como mujer y como empresaria, me he sentido muy contenta y agradecida a toda una labor realizada con esfuerzo y sacrificio. Lo recojo también en nombre de todas aquellas mujeres que silenciosamente hacen lo mismo que yo y trabajan día a día cuidando de su familia como verdaderas heroínas. Algunas somos afortunadas en salir a la luz pública y tenemos que ser eco de las demás.

¿Cuáles son sus objetivos a corto y largo plazo?

El objetivo a corto es consolidarnos en el sector de las energías renovables ya que estábamos más enfocados en el área fotovoltaica y consolidarnos en Panamá como empresa referente de Alta Tensión. A largo plazo, sería entrar a desarrollar nuestra Ingeniería en el entorno BIM por completo, dándonos en el mercado una posición adelantada tecnológicamente.

María Cano Rico

Isabel López Ferrer. En primera persona…

Empecé a estudiar a los cinco años en el Colegio San Vicente de Paul, después pasé al Instituto Dña. Jimena en Gijón, época en la que era una buena estudiante. Durante los años de mi adolescencia tocaba la guitarra y realicé la carrera elemental de piano en el conservatorio de Oviedo. Después accedí a Ingeniería Superior, una carrera de las que se califican como duras y encaminadas a buenos estudiantes. Fui la única mujer de mi promoción y la quinta de la Escuela de Ingenieros de Gijón. Finalicé la carrera y empecé a trabajar en el grupo Duro Felguera en una empresa denominada SAC. Con esta empresa me trasladé a Madrid dos años más tarde. Posteriormente, me ofrecieron un puesto en REE y empecé allí ocupando durante 20 años diferentes cargos de responsabilidad. De allí me fui a una empresa intermedia antes de formar mi empresa actual porque donde estaba no cubría mis expectativas profesionales.

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