Las pensiones de autónomos, un futuro incierto

INÉS MAZUELA ROSADO. UPTA-A

Uno de los temas que, en materia de trabajo autónomo, más urge abordar es, sin duda, el acceso a las pensiones por parte de quienes cotizan en el RETA. Las pensiones, en general, en nuestro país, siempre es un tema controvertido, que plantea un escenario de incertidumbre para todos los cotizantes ya que el mantenimiento de nuestro sistema está siempre “en la cuerda floja”.

Esta incertidumbre, más allá del propio “peligro” de mantenimiento del sistema, en el trabajo autónomo es, además, una incertidumbre más real y a corto plazo, por el propio mantenimiento de los autónomos y autónomas pensionistas ya que desgraciadamente, accedemos a pensiones precarias que en la mayoría de los casos no superan, siquiera, el Salario Mínimo Interprofesional, lo que no nos permite ni asegurar un mínimo de ingresos para vivir con dignidad después de cotizar toda una vida.

Este es el drama que soporta gran parte de nuestro colectivo una vez concluye su carrera profesional y por ello es vital que diseñemos un nuevo modelo de cotización que permita a miles de trabajadores y trabajadoras autónomos regularizar sus cotizaciones.

En Andalucía, la pensión media de jubilación de un trabajador autónomo es 350,57 euros inferior a la de un asalariado, ya que de media los autónomos cobran 744,10 euros y los trabajadores asalariados 1.094,68 euros. Además, estas diferencias se incrementan dependiendo de la provincia donde residan. El caso más acentuado en Andalucía lo encontramos en Almería, ya que si comparamos la pensión media de jubilación de un asalariado con un autónomo en esta provincia, la diferencia alcanza los 397,41 euros. No obstante, en todas las provincias andaluzas, esta supera los 325 euros.

Junto a esto, también en el propio RETA se producen grandes diferencias según la comunidad autónoma. A modo de ejemplo, mientras un autónomo de Guipúzcoa percibe de media 938,74 euros mensuales, en Sevilla, que es la provincia andaluza con la media más elevada, solo llega a 766,95 euros. Esto indica que en todas las provincias andaluzas la pensión media de un autónomo, como he citado anteriormente, ni siquiera alcanza el Salario Mínimo Interprofesional, existiendo una diferencia de más de 155 euros en el conjunto de nuestra Comunidad Autónoma y que llega a ser de más de 200 euros en el caso de la provincia almeriense.

Detrás de estos datos se encuentran miles de dramas, situaciones de auténtica supervivencia y son muchos los autónomos que tendrán que alargar su actividad profesional más allá de los 70 años, puesto que las pírricas bases y la tardanza en comenzar a cotizar son una losa demasiado pesada para poder acogerse a el merecido descanso. Desde UPTA hacemos un llamamiento a observar detenidamente estas condiciones por las que están atravesando miles de autónomos para que, en la medida de lo posible, prioricemos la elevación de la base de cotización y puedan jubilarse dignamente.

Por ello, es preciso que planteemos a los trabajadores por cuenta propia la necesidad de aumentar las bases de cotización de cara a su jubilación y debe ser el Estado el que propicie iniciativas de que incentiven las cotizaciones y desarrolle los mecanismos fiscales necesarios para que esto se produzca de forma natural.

Ante esta situación, no cabe duda que este debe ser uno de los grandes debates que tenemos que afrontar cuanto antes. Hay que remediar esta situación injusta y mejorar las cuantías que perciben los autónomos en concepto de pensión especialmente en el caso de la jubilación.

Inés Mazuela Rosado | Secretaria General de UPTA-A

@InesMazuelaRo

Artículo incluido en el número de octubre de la revista Agenda de la Empresa

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