Siete factores que hacen de un país una opción atractiva para llevar tu empresa

Cómo acortar distancia entre países y abaratar los costes en la expansión

Cualquier empresa que opera a nivel internacional sabe que antes de ampliar sus servicios a un nuevo país debe estudiar muy de cerca los factores políticos, económicos y culturales propios del país. De este modo, podrá aprovechar tus fortalezas al máximo y minimizar los riesgos para lanzarse con garantías a la conquista del nuevo mercado.

El mundo globalizado de hoy, aunque no está libre de riesgos, presenta grandes oportunidades a las empresas que quienes quieren ampliar fronteras. Desde AFEX señalan algunos factores favorables que acortan distancias entre países y abaratan los costes en la expansión, como el desarrollo de un comercio electrónico seguro, la reducción de distancias gracias al transporte y las comunicaciones y las enormes posibilidades que ofrece el mundo digital.

Mercados maduros

Tradicionalmente las empresas españolas han buscado mercados maduros en Europa y EE. UU., pero desde hace algunos años la tendencia global ha cambiado: la ventaja competitiva es mayor en los países emergentes de Asia y Latinoamérica cuyos mercados no están tan consolidados y donde la oportunidad de tener éxito aumenta. Aun así, la estrategia de expansión requiere un estudio minucioso de los países de destino, que a menudo presentan cierta inestabilidad.  Hay varios aspectos, según AFEX, a tener en cuenta:

  1. El producto o el servicio que ofrece la compañía debe ser una propuesta atractiva para el país escogido de forma que cubra una necesidad real- de la población o de las empresas- que no está satisfecha y, en el caso de que lo esté, habrá que observar qué valor diferencial se ofrece frente a las empresas de la competencia. Además, de las oportunidades comerciales, habrá que conocer la estructura de distribución y las prácticas comerciales autóctonas.
  2. Las diferencias culturales siempre suponen un hándicap, pues pueden entorpecer o favorecer las operaciones en un nuevo país. Para ello será bueno entablar contactos y crear una estrategia interna para establecer conexiones entre los trabajadores generando una red internacional que permita unificar criterios y, al mismo tiempo, afrontar las posibles barreras culturales: pensar globalmente y actuar localmente.
  3. Las leyes vigentes para el ámbito empresarial, en general, y para el sector de la compañía, en particular, difieren en cada país por lo que es de vital importancia conocerlas y asegurar su cumplimiento desde el principio. Especialmente en los inicios habrá que esmerarse en obtener las certificaciones necesarias para evitar retrasos burocráticos que paralicen la expansión. Será, también, de vital importancia generar tratados y relaciones comerciales entre los países. Si el país de destino tiene un mercado consolidado será fácil comenzar la actividad aunque habrá que hacer frente a muchos competidores; si el mercado es más precario, será más complejo pero con el beneficio de haber llegado el primero.
  4. El apartado fiscal también debe ser planificado, con el correspondiente plan de gestión de riesgos y con una estrategia definida para llevar la contabilidad, las nóminas y los impuestos en el nuevo país. Habrá que definir también las relaciones con los bancos y la forma de informar de las ventas y los beneficios.
  5. La mano de obra y el nivel de desarrollo tecnológico que requiere el desarrollo de la actividad de la empresa, es de suma importancia. Para que la empresa desarrolle la actividad con los estándares de calidad y su modo de hacer característicos es preciso encontrar en el nuevo país medios técnicos y humanos a la altura.
  6. No hay que olvidar los riesgos empresariales, situaciones adversas que pueden afectar la rentabilidad e incluso la viabilidad de la empresa.
  7. Por último, los riesgos de divisa, peligros que se derivan del sistema monetario: de la fluctuación de la moneda, del régimen de cambio o de la dificultad de acceso a créditos de exportación. Una evolución negativa del valor de la divisa del nuevo país frente a la divisa funcional puede afectar a la cuenta de resultados, alterando el valor de los activos o pasivos y los flujos de caja netos de las operaciones que realiza. Por ello es recomendable recibir asesoramiento experto y conocer las coberturas existentes, soluciones que minimizan el riesgo de exposición de las empresas a la volatilidad del mercado.

Son muchos los factores a tener en cuenta para extender la actividad de una compañía con garantías a otros países, por lo que analizarlos y preparar una estrategia adecuada es una tarea casi obligatoria para cualquier empresa. Afortunadamente, existen servicios de asesoramiento en esta materia, que habitualmente, suponen, a largo plazo, un ahorro de tiempo y costes.

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