Los candidatos más cotizados

Esther Ponce

Como cada principio de año, las empresas nos obsesionamos por hacer balance y estudios de todo: de las ventas, de la rentabilidad, de los próximos objetivos, cuáles han sido las áreas en las que hemos destacado y aquello que tenemos que mejorar.

Analizamos nuestra actividad con lupa con el fin de adelantar tendencias y conocer las expectativas del futuro. Mandamientos de la era Big Data.

En mi profesión -soy responsable de un equipo de más de treinta head hunters dedicados a la selección de directivos y profesionales estratégicos para las organizaciones- poder conocer y adelantar cómo será el perfil que necesiten nuestros clientes es oro.

Es por ello que, en estas fechas, ya hemos hecho los deberes y presentado un informe con las tendencias de los candidatos que serán los más demandados, los más cotizados.

Permitan que me abstraiga de fijarme en los nombres de los puestos, cada vez más ininteligibles, véase Fullstrack Developer o Programatic Trader Manager, así como de la formación, los idiomas o los años de experiencia que requeriremos para ocupar estas posiciones, y me centre en las competencias.

En un mundo que avanza en lo digital a velocidad ultrasónica, se dice que más allá de cuatro años las empresas no deberían hacer planes estratégicos porque la realidad será muy diferente a la que conocemos en la actualidad. La paradoja la encontramos en  que nuestras organizaciones van a necesitar más que nunca seleccionar “humanos” (por supuesto, poseedores de competencias digitales) que destaquen por su pensamiento crítico, por su inteligencia social y colectiva, que sean creativos, innovadores, que ya no se adapten al cambio sino que “vivan” en el cambio y, qué curioso, que sean capaces de resolver problemas complejos con los mínimos datos.

Así leído, de seguido, parece que las compañías seleccionarán supermujeres y superhombres. No nos asustemos, las entidades empresariales van a saber (si no lo saben, lo tendrán que incorporar en su ADN rápidamente) que el error es parte del proceso y que en su vulnerabilidad de hoy, reside la posibilidad de su crecimiento exponencial en el futuro.

Con el lema de nuestros días “who knows?”, nos leeremos en unos meses, haremos nuevas estadísticas, análisis, planes de mejora y comprobaremos como la tecnología continuará siendo capitaneada por las personas y no al revés, ¿o no?

Esther Ponce

Directora de Spring Professional en Madrid

(Grupo Adecco)

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