Jessica Hernández, emprendedora colombiana de la Fundación Microfinanzas BBVA

En una sala tan emblemática como la del ECOSOC en Naciones Unidas, donde suelen debatirse los principales desafíos del desarrollo mundial, Jessica Hernández, emprendedora colombiana de la Fundación Microfinanzas BBVA, consiguió emocionar con su testimonio a los asistentes a la sesión especial sobre ODS e Inclusión financiera organizada por la Fundación.

Su historia refleja la realidad de millones de mujeres alrededor del mundo que se han visto solas, con hijos y que tienen que salir adelante en unas condiciones muy difíciles. Pero también es la imagen de la fortaleza y la determinación con la que muchas empiezan un negocio para superar las dificultades.

En el caso de Jessica, que huyó de su ciudad natal por el conflicto armado, recibió el apoyo de Acnur (la Agencia para los Refugiados de la ONU) para empezar Lavaflex, una pequeña empresa de alquiler de lavadoras, en la que solo está ella. Con los microcréditos y los talleres de educación financiera de Bancamía, la entidad colombiana de la Fundación Microfinanzas BBVA, compró más lavadoras y las herramientas para repararlas, algo que también aprendió a hacer sin ayuda de nadie. Ella maneja sus cuentas, sabe el dinero que gana y lo que puede gastar, e incluso se ha atrevido con un segundo negocio, ahora con un taller de costura.

En Naciones Unidas, contó que el motor de su vida son sus cuatro hijos, todos menores de siete años, a los que quiere dejarles un legado. “El futuro de la sociedad recae en la educación que le demos a nuestros hijos”, afirmó delante de algunos de los principales actores mundiales de desarrollo que también intervinieron en el acto. Y todos asintieron. Su voz sonó en el ECOSOC en nombre del millón de emprendedoras a las que atiende la Fundación en cinco países de América Latina. Ellas han demostrado que con poco hacen mucho: sus activos, sus ventas y sus créditos son entre un 20% y un 30% inferiores a los de los hombres pero ellas progresan más rápido. Según el departamento de Medición de Impacto y Desarrollo Estratégico de la FMBBVA, representan el 80% de todos los emprendedores de la Fundación que han salido de la pobreza desde 2015.

Acabar con la pobreza es tarea de todos y el fin último de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, que aspira a un mundo mejor en menos de 13 años. Pero este plan de acción, que nos atañe a todos, incluso a Jessica, todavía necesita darse a conocer. Según el Eurobarómetro de la Unión Europea, menos de la mitad de los europeos ha oído hablar alguna vez de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y de ellos, solo el 12% es consciente de lo que implican.

Por eso, desde la Fundación Microfinanzas BBVA, intentamos dar visibilidad a los casi dos millones de personas a las que atendemos, en su mayoría mujeres, que están cambiando la historia de sus países. Lo hicimos el año pasado, en Madrid, durante la celebración del 10º aniversario de la Fundación, con la presencia de cuatro emprendedores de Colombia, Perú, Chile y República Dominicana y lo hemos vuelto a hacer este año durante el mes de la mujer, en Nueva York, con el testimonio de Jessica. Hace poco, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, dijo que “las mujeres están contando su historia al mundo, generando un debate importante y necesario”. Necesario para todos e importante para mujeres como Jessica, que son capaces de mucho por pequeña que sea la oportunidad.

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