Primera médica mexicana

Matilde Montoya (1859-1939) fue la primera mujer mexicana en alcanzar el grado de medicina marcando un hito en la historia de las mujeres mexicanas. Hija del matrimonio entre Soledad Lafragua y José María Montoya, desde muy pronto comenzó a demostrar interés por el estudio. Finalizó la Escuela a los 12 años, siendo demasiado joven para entrar en la Escuela de Educación Superior y a los 13 años, logró aprobar su examen como maestra de primaria. Aun así y debido a su temprana edad,  nadie le ofreció un trabajo.

Pese a tener la carrera de maestra, Matilde decidió que su vocación se encontraba en la medicina, y en 1870, tras la muerte de su padre e incitada por su madre, se inscribió en la carrera de Obstetricia y Partera, que dependía de la Escuela Nacional de Medicina, realizando sus prácticas en el Hospital de San Andrés. En esa época, su familia tuvo problemas económicos y se vio obligada a abandonar la carrera por lo que se inscribió en la Escuela de Parteras y Obstetras de la Casa de Maternidad. A la edad de 16 años, Montoya recibió el título de partera y ejerció gran parte de esta profesión en Puebla. Algunos médicos realizaron una campaña contra ella, calificándola de “masona y protestante”. En Puebla, pidió su inscripción en la Escuela de Medicina, presentó tesis de su recorrido profesional y cumplió con el requisito de acreditar las materias de Química, Física, Zoología y Botánica, con lo que aprobó el examen de admisión.

Con 24 años de edad y  la joven regresó con su madre a la Ciudad de México, donde por segunda ocasión solicitó su inscripción en la Escuela Nacional de Medicina y fue aceptada en 1882 por el entonces director, el doctor Francisco Ortega. Esta decisión fue muy criticada y se le presentaron múltiples contratiempos a lo largo de la carrera. Finalmente, recibió su doctorado de la Facultad de Medicina de México en 1887 y fue declarada médica de cirugía y obstetricia.

Tras obtener su título, mantuvo dos consultas privadas: uno en Mixcoac, donde vivía, y otro en Santa María la Ribera, donde atendía a todo tipo de pacientes cobrando en función de las posibilidades económicas de cada uno de ellos.

A lo largo de su vida, Montoya participó en asociaciones femeninas, como el Ateneo Mexicano de Mujeres y Las Hijas de Anáhuac. Además, en 1925, junto con la doctora Aurora Uribe, fundó la Asociación de Médicas Mexicanas. Montoya falleció en enero de 1938, a los 79 años, y si figura impulsó que las mujeres de México tuvieran acceso a la educación profesional y el desarrollo a una vida profesional.

Tags:
0 shares
Periodismo
Constructivo