
Mª Ángeles Tejada
Pues sí, parece que vivimos días muy oscuros, porque al drama insólito provocado hace un par de semanas, por un fanático en Noruega, se han sumado desórdenes callejeros en Londres que se suman a las eternas guerras en Libia, Irak, la hambruna del cuerno africano, y además, los problemas económicos de “casa”, sueldos que no llegan, la inviabilidad de la dación en pago para eliminar las hipotecas, muchas penas y poca gloria.