Manuel Bellido

  • Vida y muerte

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    El término Eutanasia procede del griego, eu (bien, buena) y thanatos (muerte): buena muerte, muerte feliz, pacífica, sin dolor.

  • Contaminación en el lenguaje

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    El otro día ojeaba una serie de fotos con un amigo, también periodista. Las fotos eran de las  manifestaciones del 29M. Mi amigo me retaba a valorar algunas de las frases escritas sobre las pancartas que sostenían los manifestantes.

  • La máquina visiva del deseo

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    Comunicar: si existe una palabra que refleja el sentir de la sociedad desde el 900 hasta la fecha es exactamente ésta. Prensa, radio, cine, TV, móviles, Internet, redes sociales… Lo había previsto Mashall Mcluhan en su histórico ensayo “La galaxia Gutemberg”, profetizando la Aldea Global, en un nuevo mundo sin confines.

  • ¿Estás en Facebook?

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    Un fenómeno como el de Facebook no podía pasar desapercibido por las mentes del cine de Hollywood.

  • El ejercicio de las palabras

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    En el oficio de escritor o periodista resulta imprescindible el constante y meticuloso aprendizaje de las palabras. En general, más allá de nuestra vocación o profesión, necesitamos conocer el valor, la esencia y la forma de las palabras.

  • ¿Volverá la política a su cauce?

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    La política se demuestra primordialmente en acciones de servicio en favor de una nación y en la creación del bien común,  pero cuando los políticos ocupan su tiempo en librar guerras ofensivas para mantener el poder, en arengas populistas, en mentir, en gastar sin medida, en vivir  de espaldas a los problemas reales de los ciudadanos, en no aportar soluciones, en dividir, en abusar de sus posiciones, en censurar, en coartar la libertad…, entonces los ciudadanos castigan en las urnas.

  • Mujer y política

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    He conocido en estos últimos meses a dos mujeres inmersas en la vida política, una ejerciendo su actividad en la Administración local y otra en la Administración autónoma, dos mujeres distintas en cuanto a personalidad y militancia política, pero con unas características en común: compromiso diario con la ciudadanía, espíritu constructivo y diálogo. Dos personas que me han hecho apreciar, aún más, la belleza y la particularidad de lo femenino.

  • ¿A qué estamos dispuestos a renunciar?

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    Corren tiempos de cambio. Cambios en las empresas, en las familias, en la sociedad y en las personas: en aquellas  que, con la crisis, han visto hacerse trizas todas sus ilusiones y en aquellas que, después de los primeros síntomas de vulnerabilidad, han entendido que la nefasta circunstancia podía convertirse en una oportunidad.
     
    La crisis ha supuesto un frenazo en seco y esto ha hecho tomar conciencia de la necesidad imperiosa de pararse para entender qué estaba pasando y qué podía significar para cada uno.

  • Septiembre

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    Septiembre es siempre un buen mes para recomenzar. Se vuelve de vacaciones, después de haber desconectado de la rutina diaria durante varias semanas, cargados de propósitos y de buenas intenciones.  Somos conscientes de no ser inmutables como los minerales, sabemos que poseemos la capacidad de evolucionar y crecer si nos empeñamos. Una de esas posibilidades de enriquecernos  nos las ofrecen los kioscos con esos coleccionables que, todos los años por estas fechas, ofrecen cursos para todos los gustos.

  • El secreto de los valientes

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    Me habría gustado ser… y, sin embargo,..”. “Nunca seré capaz de…”. Son  frases que oímos a menudo o que noso­tros mismos hemos pronunciado en algún  momento de nuestra vida, coincidiendo con que algo nos abrumaba o nos entristecía. Es una especie de frustración recurrente que nos embiste cuando miramos atrás y recordamos que alguna vez no logramos seguir un impulso o un deseo y, de consecuencia, no fuimos capaces de satisfacerlo y conseguir una meta.

  • “Ride si sapis”

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    A veces, salimos del cine con el semblante pensativo porque la visión de una película nos ha dejado impactados, lacrimosos y meditabundos.

  • Instantáneas

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    Dice el diccionario que instantáneo es algo que solamente dura un instante y una imagen fotográfica es una instantánea. Las instantáneas que hoy nos ofrece el mundo son pavorosamente desiguales y, en muchos casos, atormentadas. Los titulares de un periódico son instantáneas, piezas que no saben cómo encajar unas con otras, notas sueltas que componen una sinfonía desafinada y repleta de cacofonías.   Actualmente existen 29 conflictos armados en el mundo, la mayoría concentrados en Asia y África.

  • ¡Toquemos madera!

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    Pienso que los  tiempos que corren provocan a menudo un irrefrenable afán de tocar madera como para impedir que la crisis haga estragos en nuestra economía, en nuestro trabajo o en el de alguien de nuestra familia. Todo esto sucede mientras la televisión y la sociedad de consumo  procura embaucarnos día tras día con falsas emociones, deseos incontrolables de bienestar y demás señuelos engañabobos.  Decimos a veces,  en un arranque de impotencia, “que al menos me quede come estoy”.

  • Un león y no un ciervo

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    Pienso que si Plutarco viviera hoy glosaría no la existencia de personalidades públicas, sino la de las emprendedoras y emprendedores que están sosteniendo con su duro trabajo diario la maltrecha economía andaluza. A falta de Plutarco, hay una pléyade de buenos periodistas que, en la medida que pueden o les dejan, ponen de relieve en sus medios de comunicación muchas de estas experiencias.  Una labor que sí realizan con  brillantez las redactoras de Mujeremprendedora.

  • Mi reciente viaje

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    La palabra viaje evoca una doble emoción. Un primer estado de curiosidad: ¿qué veré?, ¿quién encontraré? y otro de recelo, de ansiedad, de temor hacia lo desconocido. Los viajes pueden tener muchos significados y dependerá siempre de cómo se afrontarán y de cómo se considerarán desde el propio estado de ánimo. Hay quien viaja para huir y hay quien viaja para encontrarse. Lo cierto es que un viaje es una esperanza y  siempre una puerta al conocimiento.

  • Los deseos y la conciencia

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    El deseo de explicar es un deseo que llevamos arraigado dentro, como el deseo de comprender. No podríamos sobrevivir en un mundo que nos pareciera incomprensible porque  el ansia de interpretar la realidad  y de poder preveer ciertos aspectos es innata en el ser humano. Probablemente las pocas certezas que tenemos provienen de la experiencia, sabemos que después del invierno llega la primavera, que después de la noche llega el día, que los ríos se pierden en el mar, que después de la tempestad llega la calma...

  • La casa de los sentimientos

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    Cuando al final del día nos preguntamos qué hemos hecho y qué nos queda de lo que hemos vivido, unas  veces   recordamos momentos agraciados y otras, en cambio, momentos espinosos o desalentadores. Es inevitable, 24 horas dan para mucho y casi nunca  hay un día igual a otro.

  • Las obras de arte de cada día

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    Un profesor mío decía siempre que el arte o tiene trascendencia o no es arte.  El arte es un camino que se recorre de la parte al todo. Un cuadro, limitado en sus medidas y en sus formas, cuando es arte tiene la capacidad de trasladarnos a otro espacio no limitado, a un espacio infinito y relacionado con lo Eterno. El arte es también capaz de hacernos viajar de lo posible a lo imposible. La contemplación es el trámite que nos acerca a esa dimensión. Seguramente todos tenemos  presente la maravillosa cúpula del Duomo de Florencia.

  • Periodismo

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    Me pregunto a menudo por qué vivo desde hace años casi siempre sumergido en la actualidad política, económica y social sin esperanza de “recreos” y de momentos de ocio y desocupación informativa. Quizás podría responderme sencillamente que esto  forma parte de mi trabajo.

  • Libros y marca páginas

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    Conservo libros desde mi juventud de los que nunca me separo; son libros que me han acompañado en todas mis mudanzas, libros gastados, algunos forrados todavía con el mismo papel de envolver que usó mi madre para que no se estropearan  en mis años de colegio.
     

  • No pases hambre mujer

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    Comemos todos los días. Tenemos necesidad de comer y la subsistencia de nuestro físico depende en gran medida de nuestra alimentación. Esta reflexión tan sencilla no cuadra con la infeliz relación entre apetito y cultura estética proyectada al éxito personal que se da en muchas personas y que tienen como elementos disuasivos crecer de peso y perder forma física.

  • Sentirse bien con uno mismo

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    Llegó hace unos días a la redacción un estudio publicado en el American Journal of Physiology que explicaba, de manera muy clara y argumentada, que sin actividad física ninguna dieta adelgazante es suficiente. Este estudio me venía a confirmar lo que hace tiempo le escuché decir a un monitor del gimnasio donde acudo cada mañana a una chica que se quejaba de los resultados de una dieta.

  • La varita mágica de las mujeres

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    En la redacción, hace unos días, alguien me preguntó mi opinión sobre cuál sería hoy el símbolo de la mujer moderna.  No lo dudé. La varita mágica. Ser capaz de repartir armoniosamente el tiempo, sin fastidiar ni pesar, entre trabajo, vida social y familiar, y además tener en pie el funcionamiento de la casa, es probablemente arte de magia.

  • Buscando Andalucía

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    Eran las ocho y media de la mañana, yo estaba delante del Instituto Padre Luis Coloma, apagué el cigarrillo en el suelo mientras centenares de piernas subían las escaleras hacia las aulas, me di la vuelta y, dando marcha atrás, miré hacia el horizonte. Quería encontrar un sitio llamado Andalucía y empecé mi viaje. Nos fuimos de Jerez, éramos dos, yo y mi guitarra. No necesitaba más, porque en mi maleta llevaba mucha fantasía. En Madrid, en Ciencias del trabajo, comía a menudo en la cafetería.

  • Tres informaciones sobre mujeres

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    Hay informaciones que trascienden menos que los amoríos de Gran Hermano, las  operaciones de estética de Belén Esteban o los cotilleos de Sálvame Deluxe. Se me ocurren tres de las tantas que discurren por el río de la vida. Voces mudas, gritos desgarrados de niñas y mujeres que siguen sufriendo aberraciones físicas y psicológicas sin poder decir no a la humillación de su dignidad.
     

  • Quo Vadis Televisión

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    Que la TV deseduca, no permite reflexionar y presenta una realidad deformada, lo dicen ya muchos ciudadanos. Ese instrumento potentísimo de comunicación de masas como es la TV puede transmitir mensajes que tiendan a mejorar el espíritu y la cultura de las personas o pueden empobrecer el ánimo y la inteligencia de la gente. Ayer mi secretaria me preguntaba si el problema eran los contenidos o la falta de reglas y yo le respondía que las normas, por importante que sean, no garantizan que la TV sea mejor.
     

  • Ojo a la sustancia

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    Ayer me confundí en la calle. Observé a una persona de espaldas, tenía el pelo canoso y peinado como el de un viejo amigo que no veía desde hacía tiempo. Me acerqué ilusionado a saludarlo y a pocos pasos me dí cuenta de que se trataba de otra persona. Desilusionado seguí caminando mientras reflexionaba que la ilusión se basa a menudo en la similitud de dos formas semejantes, que se pueden confundir entre ellas.

  • Mientras te espero

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    A través de los cristales de esta cafetería del centro miro la calle. Veo como los transeúntes van apareciendo poco a poco para después  disolverse como fantasmas en esta mañana de otoño. Cada uno es un libro, una historia que tiene un inicio y un final. Esa señora me recuerda a  mi madre, estatura media, sueños medios.

  • El autobús

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    Hacía tiempo que no me subía en un autobús. Ayer lo hice. Junto a mí alguien ojeaba  el periódico, enfrente una señora leía el prospecto de un medicamento, mientras un chaval de cinco o seis años, a su lado, sumergía su boca en el merengue blanco como la nieve de una gigantesca milhoja.

  • Un comentario sobre la gripe A

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    Las vacaciones han terminado. He viajado, desconectado, soñado, leído; he conocido a nuevas personas y he encontrado a viejos amigos, he disfrutado visitando ciudades en Estados Unidos y en nuestra vieja Europa. También he tenido tiempo para escribir, pero apartándome de cuestiones de actualidad.

  • Un mensaje en una botella

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    Hoy tengo la cabeza llena de levante. Bajo un cielo gaditano y sin arrugas, este océano conocido me llena como siempre de ingenuas sensaciones. Acaricio tu imagen en este horizonte salado y alimento ansias pescadoras. Suelto amarras y me adentro en las profundidades para robarle a Neptuno sus tesoros y hacerte un collar de conchas de colores. Serán estas olas de espuma blanca que hoy envuelven cuerpos de sirenas chispeantes y llenan mis bolsillos de sueños imposibles y palabras nuevas para volver a esta cita mensual y, con permiso, escribir otro nuevo fragmento de la vida que hoy, también, dedico a ti.

  • Chiara, “Sea gull”

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    Aquel día, mientras caminaba hacia la estación con mi única maleta repleta de fotos y de ropa planchada por la ternura tersa y única de mi madre, oí el rumor de una cancela que se abría. Era la de la escuela donde yo había pasado parte de mi adolescencia.

  • Te invito a recordar

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    Hace días, me llegó una postal de Italia. La foto era de una playa de aguas azules, cielo sin nubes y arenas finas. Un paisaje de la Costa “Marchigiana” bañada por el mar Adriático. Al dorso, una frase y unas iniciales: Te invito a recordar. La metí en un cajón, pero parece que tiene vida y de vez en cuando me invita a sacarla de ese escondite de papeles, la miro una y otra vez y sí que recuerdo.

  • Cumpleaños

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    De vez en cuando la memoria rescata trozos de vida, revelando que el olvido sólo es un destino provisional. Fue en Jerez, hace unos días, deambulando entre los puestos de verdura, fruta y pescado de su mercado de abastos, casi sin querer, me precipité en un viaje sensorial a través de colores, olores, sonidos, sabores, texturas que echaba ya de menos.

  • Tu día

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    Tú, detrás de la cristalera de esa cafetería del centro, miras la calle y las farolas que empiezan a encenderse. Probablemente buscas mis pasos entre los de la gente que, sobre las aceras, se disuelven en esta tarde cálida de febrero. Parece ya primavera. Me has visto y sonríes. Por un momento en tu mirada se reflejan las iniciales que llevo grabadas en el corazón.

  • Más comprensión

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    Ayer leía los resultados de una encuesta reciente cuyas conclusiones me resultaron muy interesantes y provechosas para la reflexión. Resulta que la mayoría de las mujeres consultadas opinaba que hacer de ama de casa no realiza y sólo el 24,4% afirmaba que se sentía realizada haciendo ese papel.

  • Año 2000 y todo comenzaba

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    Fue en el año 2000 y todo comenzaba. Una idea, un proyecto, un grupo de personas con ganas de trabajar, muchas amigas, periodistas, empresarias y amas de casa apoyándonos, dándonos ánimo y sugerencias. Tuve que armarme de mucho valor, se trataba de fundar otro medio de comunicación.

  • Niños

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    Vuelve la Navidad y seguramente las esquinas de nuestra memoria se vuelven a llenar de tiernos recuerdos de infancia. Estas delicadas y sutiles huellas se embellecen con el paso del tiempo y brillan como los racimos de bombillitas multicolores con la que adornamos año tras año el árbol de Navidad y el Belén.

  • Ruido, ruido y más ruido

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    Sabemos que el planeta se enfrenta hoy a problemas terribles que avanzan al galope devastando todo lo que encuentran a su paso. ¿Quién no ha oído hablar de la desaparición de bosques tropicales, del agujero de la capa de ozono o del calentamiento global? Se sigue maltratando la Tierra y a sus habitantes desde hace cinco mil años, como si no hubiera nada mejor que hacer.

  • Sonia se incorpora al trabajo

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    El 72 por ciento de las mujeres mantienen el puesto de trabajo que tenían antes de dar a luz, pero la vuelta a la actividad profesional no siempre es placentera y serena. En muchos casos tienen la sensación de encontrar un ambiente donde las relaciones y los equilibrios entre los colegas parecen distintos.

  • Una fiesta para esconder la realidad

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    Gigantescos carteles decorados con el eslogan: “Un mundo, un sueño” invaden la ciudad y esconden grúas, edificios en construcción y los escuálidos pabellones dormitorios donde viven albañiles y obreros.

  • Voces de ciudad

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    Por lo que he viajado, estando de vacaciones o recorriendo el mundo por trabajo, como me tocó hacer hace ahora veinte años, puedo concluir que las ciudades nos hablan. Cada una nos acoge con un mensaje específico que entra poderosamente por nuestros sentidos y recorre todo nuestro ser alumbrando nuestro espíritu y nuestro intelecto.

  • Recetas para el placer

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    Desde pequeño mi padre me enseñó a acariciar con tino la música. Atrapando sonidos, con los años fui comprendiendo que las notas tenían el poder de reafirmarme, descubrí que había sones que equilibraban mi interior, ritmos que trucaban mi estado de ánimo… No se equivocó mi padre cuando un día me dijo: ¡La música eleva y embellece!

  • Recuerdos

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    Pobre corazón. Con tantas intermitencias no sé cómo resiste. Hay rachas en nuestra vida llenas de sobresaltos, de sucesos extraordinarios, de impresiones, de acontecimientos que aparecen de improviso y producen verdaderos terremotos en el frágil territorio de nuestras emociones.

  • Ángeles con arrugas

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    A veces la vida pierde color de repente y el día que menos lo esperamos, nos ofrece una escena en blanco y negro. El frío nos hiela las manos y nos quedamos mudos, incapaces de pronunciar una sola palabra. Con un hilillo de voz, que nos sale de lo más hondo del alma, pronunciamos algo que solo Dios entiende.

  • Alma de mujer

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    Albertina, tengo una vieja fotografía tuya entre mis manos. Tú, sentada sobre una piedra, sumerges los pies en el agua de un río que corre alborozado por su cauce. Al fondo una cascada en caída vertical, mostrando su poderío y descubriendo la belleza y la fuerza de la naturaleza. Es un día de sol y la luz inunda ese escenario magnífico que intenta (en vano) competir con tu sonrisa.

  • Otra más de terrorismo

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    La asesinaron, en un vil ataque kamikaze, tenía 54 años y era líder de la oposición en Pakistán. Benazir había sido dos veces primer ministro en su país, volvió el 18 de octubre del año pasado, después de haber vivido ocho años en el exilio. En aquella ocasión ya hubo otro atentado del que salió ella ilesa, pero murieron 140 personas.

  • Barlovento

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    Tenía yo siete u ocho años cuando un día mi padre, después de haber entendido que yo no sabía distinguir cuál era la popa y cuál era la proa de un barco, me llevó en autobús al Puerto de Santa María, y en el embarcadero, desde donde todavía hoy parte el vaporcito para Cádiz, probó a enseñarme con mucha paciencia los términos náuticos más elementales: babor, que es el

  • Sueños de papel

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    Hace unos días “una lectora agradecida”, así firmaba su carta, me ha mandado una caja bellamente decorada en su tapa con cromos antiguos.

  • Vuélveme a coser la sombra

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    Hoy, mientras caminaba por una de esas callejuelas del centro de Sevilla, la inclinación de los rayos del sol hizo que mi sombra se acercara disimuladamente a la pared. Esa silueta gris comenzó a ocupar poco a poco trozos de ventanas y de puertas y trozos de paredes encaladas. El ritmo acompasado de mis andares ponía movimiento a un cuerpo opaco, que parecía tener vida propia, que caminaba dos pasos por delante de mí, como en los dibujos animados.

  • La buena gente

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    El poeta y crítico francés Stéphane Mallarmé estaba convencido de que el mundo se hizo con el único objetivo de terminar en un hermoso libro.
     

  • Alondra

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    Cuando en una ciudad como Shanghai llega la noche y las luces de los letreros luminosos de las calles y avenidas se apagan, a quien está solo en una habitación de hotel, aunque éste sea el lujosísimo Le Royal Meridien, le vienen ganas de pegarse a las cristaleras de las enormes ventanas y aullar como un lobo solitario en medio de la noche o bajar a la calle y deambular por la ciudad para escudriñar sus secretos.

  • Silencios

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    Con el aire precavido, la respiración retenida, gestos cautos y mirada fisgona de aprendiz de robador, me acerqué esta vez a la tienda de los silencios. Atravesé el umbral con el frenesí no velado de quien quiere encontrar a toda costa una alhaja y, al mismo tiempo, con la difidencia de quien profana un espacio sagrado y desconocido con el que mantendrá por unos instantes una relación inédita.

  • Nos cuesta encontrarnos

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    De vez en cuando nos escondemos. Escapamos de nuestras paredes diarias y de nuestros objetos cotidianos y cerramos las ventanas, las puertas y los ojos para no ver el mundo externo. Queremos estar solos para encontrarnos.
     

  • La ruleta de la vida

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    He vuelto de viaje. He pasado unos días en tierras infértiles y desnudas de paz, cubiertas de miserias y de desiertos. Ahora en mi despacho, antes de meter mano a las montañas de cartas, de paquetes, de trabajo atrasado, lo primero que se me ocurre es que el mundo no deja de girar cuando uno está de viaje, y a continuación pienso en lo que he dejado atrás.

  • La autopista

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    Ayer he vuelto a entrar en la tienda de las palabras. En las estanterías se exhibían centenares, millares de ellas. No sabía exactamente qué comprar pero al final me llevé un puñado de palabras orales y otro puñado de palabras escritas. Las primeras las usaré cuando mis ojos miren los tuyos y pueda acompañar cada sonido con un gesto de mi mano y de mi semblante.

  • La entrevista con don Luis

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    Unas de las actividades que más satisfacciones me dan en el ejercicio del Periodismo son las entrevistas. Mantener una profunda conversación con una persona acerca de ciertos extremos de su vida e informar a mis lectores de sus respuestas, es algo apasionante. Tiene algo de rito para mi, y el hecho en sí de que alguien decida abrir la puerta de su casa para contarnos su vida es realmente emocionante y de agradecer.

  • 819 muertos

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    Nos enteramos por la tele, por los periódicos o porque estábamos a punto de coger un avión: estas Navidades pasadas dos huéspedes abandonaron precipitadamente el viejo hotel de la Tierra. Vivían como todos los seres humanos, cada uno en la habitación y en la historia que le habían asignado o que ellos habían escogido.

  • La tienda de las palabras

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    He arrancado las últimas hojas de mi calendario de mesa 2006 como el que arranca la última página de una novela sin haberla terminado de leer. Cada año he repetido este gesto para poner un punto y aparte y no un punto y final. Este año que agoniza no dejó en mis vitrinas ni trofeos ni recuerdos de museo, dejó momentos de vida. No dejó la mentira de una meta sino la verdad de la vía.

  • Navidades

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    Navidades de todos y de nadie. Navidades cada vez más ajena a su protagonista. Las mías las recuerdo una a una y hoy desfilan por mi memoria en modo desordenado. Todas significaron algo nuevo y hoy rebusco en los bolsillos de mi memoria imágenes para ponerlas en fila como los pastores de aquellas Navidades de belenes preparados por las primorosas manos de mi madre en el comedor de casa. Navidades de adornos y de luces intermitentes.

  • El hobby de la murmuración

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    Acabo de leer un pequeño libro de Harry G. Frankfurt sobre la manipulación de la verdad y la charlatanería que me ha traído a la mente escenas de la vida real, a las que asisto a veces como espectador y que no dejan de sorprenderme.
     

  • Otras hojas de otoño

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    Acaba de insinuarse el otoño y hay una imagen que en estos momentos ilumina la exposición de mi memoria. Situado en un punto privilegiado de mis recuerdos veo un otoño de hace muchos años y yo caminando de la mano de mi padre por la calle Larga de Jerez, pisoteando hojas secas, esa hojarasca de vivos colores dorados, amarillos y hasta rojizos que tienen algo de mágico.

  • Los deberes, la concentración y las obligaciones familiares

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    “Si le hubiera hecho caso a mis padres”. Es la clásica frase de quien vuelve la vista atrás y constatando que dejó la escuela o la carrera universitaria a mitad, ahora quiere volver a estudiar porque las circunstancias laborales o de desarrollo personal casi se lo imponen. Pero volver a estudiar a 30, 40 e incluso a 50 años no es tarea fácil.

  • ¿El ocio es la madre de todos los vicios?

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    Sí, sí, ya sé que puede parecer extraño que en puertas de vacaciones inicie mi carta hablando de ocio y de vicios; sin embargo, se diga o se silencie, se publique o no, en grupos variados, tipo familias, comunidades de vecinos, empresas o núcleos sociales, podemos encontrarnos grandes conflictos producidos por personas que se comportan de manera diferente a lo que esperaríamos y no es fácil siempre y desde el primer momento entender el

  • Madres acróbatas

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    ¡Gracias, de corazón! No se me ocurre exclamación que mejor resuma el tener en las manos todos estos correos y cartas de lectoras que me han escrito su opinión después de haber leído el artículo que escribí el mes pasado sobre la experiencia de Elena.

  • El precio del embarazo de Elena

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    Me ha escrito Elena, una persona extrovertida y alegre, gran profesional, felizmente casada y hoy madre de una niña. Nos conocimos hace dos años en una feria profesional y después habíamos perdido el contacto. Me cuenta que hace unos días compró en un kiosco Mujeremprendedora y, encontrada la dirección de mi correo electrónico, ni corta ni perezosa decidió escribirme. Su misiva sincera y profunda narra su experiencia.

  • Alcanzar un fin con trampa equivale a destruirlo

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    Pasaron los temidos macrobotellones y se han disparado las alarmas entre padres, psicólogos, maestros y algunos políticos. ¿Qué está pasando? No son las movilizaciones de estudiantes franceses contra el contrato de empleo juvenil. Esto es otra cosa. ¿Qué motivos esconden detrás de este fenómeno que cada vez mas frecuentemente se repite en nuestras ciudades?

  • Glass cieling ¡A ver si lo rompemos!

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    El consejo de una amiga y el azar han puesto en mis manos dos libros, muy distintos entre sí, que he leído estos días con entusiasmo y atención. Uno es Historia de las mujeres en España y América Latina publicado por Cátedra y el otro Mujeres del mundo publicado por Imaginediciones que habla de la inmigración femenina en España.

  • Estoy de acuerdo con Madonna, sin que sirva de precedente

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    Recientemente he leído unas declaraciones de la cantante Madonna donde decía que no deja ver la TV a sus hijos.

  • Señores políticos tomen medidas

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    Se ha marchado 2005. Un año más. Y con el paso de esa medida de tiempo, siempre repetida, se han acumulado luces y sombras, esplendores y miserias que no dejan de hacernos reflexionar. Nuestra sociedad vive actualmente situaciones que nos hacen a veces pensar que avanzamos hacia una niebla que no sabe qué prometernos, o vacío o futuro.

  • La fiesta de un Niño

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    Desde hace meses recojo de mi buzón de Correos y de mi correo electrónico catálogos y ofertas que me proponen un sinfín de ideas para regalar en estas fiestas. Casi todas las misivas concluyen con una frase similar: “Haz que tus Navidades sean inolvidables y disfruta comprando”.
     

  • Subirse a hombros de gigantes

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    ¿Quién no tiene en sus recuerdos esos momentos de la infancia que nos han permitido gozar de manera extraordinaria? Yo evoco a menudo y con especial delectación algunos de ellos que tienen como protagonista a mi padre. De niño, en aquel patio de mi casa natal en Jerez, mi padre me subía a veces sobre sus hombros.

  • La apasionante historia de Occidente

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    Este año, durante las vacaciones veraniegas, parece que ha renacido un nuevo amor en las andaluzas y en los andaluces. Concretamente durante los meses de julio y agosto, por lo que detectamos en las cifras de ventas, parece que en nuestra región se ha redescubierto el interés por los libros de Historia. Desde hace años nos situábamos entre los más flojos lectores europeos en este género, ahora las cosas están cambiando.

  • Protagonistas

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    Esta edición contiene una información que solemos agradecer mucho a quienes la pensaron y tuvieron la constancia de prepararla con la visión premonitoriamente útil de atesorar datos imprescindibles con los que desarrollar nuestro trabajo.
     

  • Charlando tranquilos, de cada cosa un poquito

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    En esta época del año nuestra mente busca de manera lúcida o inconsciente, motivaciones y razones para irnos lo antes posible de vacaciones y pasarlo bien, para poder volver relajados y en forma a la rutina cotidiana.
     

  • El beneficio será para todos

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    Esta tarde, mientras me estaba rebuscando por dentro algún material para armar este artículo, ha llegado Liliana con una holandesa doblada en tres. Era una carta de su amiga Lía que vive actualmente en Dinamarca. En una de las caras, hablando de su reciente embarazo comentaba: “Estoy feliz y podré seguir trabajando.

  • Relativismo intolerante

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    Asistí hace algunos días a una conferencia acompañado de un amigo. Ya en la ronda de preguntas comprendí por las intervenciones de mi acompañante que su punto de vista era totalmente distinto del mío y del que exponía el conferenciante. Cuando salimos a la calle mi amigo criticó duramente la conferencia y dijo que había sido un fiasco.

  • Sencilla evasión

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    Una lectora de Arcos de la Frontera me escribía recientemente una carta muy bien redactada y con muchos pormenores sobre el estilo de vida de las mujeres en el ámbito rural. No era una historia novedosa, pero sí divertida y optimista ante los aprietos y las dificultades de la vida cotidiana.

  • La piedra y el árbol

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    Hace días me fui a dar un paseo por una playa de nuestras costas. Necesitaba tiempo para mí, para reflexionar y este paisaje me ha proporcionado siempre el marco ideal. La playa estaba casi desierta. Las pocas personas que paseaban o pescaban no existían, ni las veía, ni las escuchaba. Estábamos yo y el mar. Hablábamos. Y parecía que nos comprendíamos. Su ritmo acompañaba mis pasos, insólitamente lentos.

  • A Carmen Ramírez

    Manuel BellidoManuel Bellido

    Te has ido de puntillas y en silencio y cuando subiste a bordo de esa “nave que nunca ha de volver” lo hiciste ligera de equipaje. Sólo llevabas tu sonrisa, tu fuerte voluntad, tu gran amor por la vida. En nuestras estanterías han quedado tus innumerables libros, en las fonotecas las grabaciones de tus entrevistas y tus programas en la radio; en los archivos de muchas televisiones las imágenes de tu mirada limpia y luchadora.

  • Nos ha contagiado su optimismo

    Manuel BellidoManuel Bellido

    Una lectora, en agradecimiento por uno de mis artículos en esta sección, donde mensualmente me asomo de puntillas “con vuestro permiso”, me contaba en una carta que recibí hace unos días su experiencia de este año que acaba de terminar. Trabajaba en una gran empresa, buen sueldo, compañeros espléndidos y ambiente fenomenal. En marzo la empresa tiene dificultades y recortan la plantilla. Ella forma parte de esos recortes.

  • Recuperar la belleza

    Manuel BellidoManuel Bellido

    En Andalucía tenemos mucho de que presumir. Hechas por el hombre o regaladas por la naturaleza, tenemos una infinidad de cosas bonitas: monumentos, iglesias, obras de arte, palacios antiguos, pueblos llenos de encanto que el resto del mundo nos envidia.
     

  • El crecimiento silencioso del bosque

    Manuel BellidoManuel Bellido

    Hace algunos meses, mientras paseaba por un espléndido bosque en uno de esos espacios protegidos del Trentino, en el norte de Italia, tuve la ocasión de asistir a un espectáculo que tardaré mucho tiempo en olvidar. Mientras oía un estruendo impresionante, un árbol milenario se derrumbaba delante de mis ojos, aplastando los matorrales, arbustos y plantas que se extendían a su alrededor. Aún recuerdo el susto y el asombro.

  • La síntesis de un drama

    Manuel BellidoManuel Bellido

    Este verano mientras esperaba la salida de un avión en el aeropuerto de Milán he vuelto a leer el cuento de Pinocho. Hay cuentos para niños que no son sólo para niños. Fábulas que se convierten en historias de interés universal porque logran hablar a los lectores de todas las edades.
     

  • Invasión silenciosa

    Manuel BellidoManuel Bellido

    Andalucía es una tierra abierta y vulnerable con muchos kilómetros de costa y es difícil determinar cuántos miles de personas, desde el continente africano, escogen diariamente Andalucía como puerta para entrar en Europa. Somos más conscientes durante el verano, cuando el mar se aplaca, el tiempo es más clemente y es más fácil la travesía de un continente a otro.

  • Programemos un viaje insólito

    Manuel BellidoManuel Bellido

    Desde la antigüedad el ser humano ha viajado incansablemente de un lugar a otro de la Tierra, siguiendo su impulso natural de conocer nuevos horizontes. Los motivos de estos traslados fueron en origen de conquista, supervivencia o expansión económica, más tarde se ampliaron a razones culturales, de salud o de ocio y se fue haciendo popular lo que antes era privilegio reservado a clases sociales más elevadas.

  • Tomemos conciencia de Europa

    Manuel BellidoManuel Bellido

    La idea de una Europa unida se presentó ya durante el siglo XVIII, en plena Ilustración, aunque en realidad estuvo presente, con matices distintos, en la tradición de la república cristiana medieval, que intentaba unir los pueblos europeos bajo el papado. Durante los años veinte y treinta del siglo pasado, las democracias europeas sufren el ascenso del fascismo. Después de una guerra desastrosa, la idea de un continente europeo unido sobrevive milagrosamente y se alzan voces que afirman la importancia de una única Europa. El primer paso se da en el ámbito del carbón y del acero, de hecho la CECA fue el arranque de la UE. Su fundación se firma en 1951.

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