Cándido Méndez, Ignacio Fernández, Jacinto Ceacero, Julio Salazar,… sólo nombres masculinos para representar a las trabajadoras y trabajadores españoles. Pero, ¿por qué? ¿No hay mujeres dispuestas a asumir esta labor? ¿No hay apoyo hacia las mujeres por parte de las organizaciones sindicales?